Un análisis de Ángeles Vargas

De la universidad a la copa, el conocimiento y la experiencia

Llevar el conocimiento generado en la universidad a hoteles y al sector turístico en general más allá de lo que se gesta en las facultades y escuelas específicas de Turismo es una gran oportunidad que no se está aprovechando en su máximo potencial, ni mucho menos.

Segmentos turísticos que continúan desplegando su gran potencial como puede ser la gastronomía o el enoturismo, y otros aún muy poco explotados, como el turismo industrial, podrían apoyarse en el conocimiento que los centros del saber y de la investigación pueden proporcionar.

Durante el mes de noviembre tuve la oportunidad de participar en una cata muy especial, en el marco de las XV Jornadas Gastronómicas de los Hoteles de Sevilla y Provincia, y en el marco del Otoño Cultural de Sevilla, organizadas por la Asociación de Hoteles de Sevilla y Provincia (AHS).

Esta cata, escaparate de la gastronomía de andaluza, formaba parte de una iniciativa denominada Catas con Arte, un proyecto nacido a finales de 2011 como una ‘spin off’ de la Universidad de Cádiz. Promovida por historiadores y filólogos, organiza desde entonces catas armonizadas en las que se tematiza una idea conceptual y todo está sometido al argumento de debate propuesto. Sus organizadores explican que “presta servicios culturales a través de la gastronomía y el vino generando momentos mágicos y revaloriza los recursos del patrimonio, de la música, de la filosofía, de la historia, del cine, de la pintura, de la literatura, de la lírica con la innovación cultural y el talento creador” y es precisamente esto lo que el participante vive durante la experiencia, el despertar de los sentidos como algo quizá adormecido y que, sin duda, puede ser una magnífica oportunidad de ofrecer al visitante una experiencia diferente.

La cantante Inma Cuesta acompañada a la guitarra por Paco Feria. Foto: Creaciones fotográficas La Pinza.La cantante Inma Cuesta acompañada a la guitarra por Paco Feria. Foto: Creaciones fotográficas La Pinza.

Este proyecto pionero en transferencia de conocimiento de la universidad basa su estrategia de desarrollo en el trabajo en red, en el que participan habitualmente científicos e investigadores además de músicos, bodegas de toda España y establecimientos hoteleros de prestigio.

Precisamente aportación científica la puso en esta ocasión el científico del CSIC José Antonio Cuesta, Doctor en Biología y especialista en la biodiversidad del Guadalquivir. Aparte de aportar sus conocimientos a todos los presentes, tuve la oportunidad de compartir con él una reflexión acerca de una oportunidad que no se está aprovechando respecto al turismo industrial.

 como una ‘spin off’ de la Universidad de Cádiz como una ‘spin off’ de la Universidad de Cádiz

Cuesta comentaba la oportunidad que podría representar facilitar que la pesca sea mejor introducida como segmento turístico, de modo que, no sólo se ofrece una experiencia atractiva y diferente al visitante, sino que también se consumen menos recursos naturales, ya que el pescador, al tener como fuente de ingresos al turista, necesitaría pescar menos. Sin embargo, asegura que existen trabas poco sensatas, como por ejemplo el hecho de obligar a las embarcaciones a contar con un aseo diferente para mujeres y hombres, o unas barandillas de unas dimensiones específicas.

En definitiva, un acercamiento mayor entre las fuentes del conocimiento y el turismo podría aportar ideas muy interesantes desde el punto de vista económico, y atractivas para un modelo más sostenible.

 

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