Abdel Labbi, director de IBM Watson Innovations, en el seminario INTO

Bienvenidos a la era cognitiva y de la inteligencia artificial

Crecimiento exponencial con el lanzamiento de novedades cada vez más rápido

Abdel Labbi, director de IBM Watson Innovations, se ha mostrado categórico al afirmar que nos encontramos en la era de los modelos cognitivos y la inteligencia artificial, entendiéndolos como aquellos sistemas que “aprenden a mejorar su actuación desde la experiencia ante una tarea de decisión dada e interactúan en lenguaje natural”. Este ámbito experimenta un crecimiento exponencial con el lanzamiento de novedades cada vez más rápido, según ha advertido Labbi en su intervención en el Seminario Internacional de Innovación y Turismo (INTO), que en esta duodécima edición se ha centrado en analizar las oportunidades que presenta para el turismo la inteligencia artificial, según publicó HOSTELTUR noticias de turismo.

La inteligencia artificial está por todas partes, como ha explicado el directivo, gracias a los “abundantes datos existentes que están transformando todas las industrias, de los que en los próximos años todavía habrá más tipos"; prueba de ello es que para 2025 se prevé alcanzar los 165 zettabytes de datos (un zettabyte equivale a 1.000 millones de terabytes). A ello se añaden "el machine learning, campo en el que se vivirán importantes avances en el diseño de algoritmos; y el almacenamiento en la nube, que ha democratizado el acceso al ‘computing power’ porque cada vez es más asequible”.

Desde luego en su opinión la inteligencia artificial presenta un gran potencial para que las empresas turísticas puedan mejorar la experiencia del cliente, tanto en las fases de búsqueda y descubrimiento como en las de recomendación y fidelización, y ha citado como ejemplo la aplicación puesta en marcha en Lanzarote que supone “la reinvención de la experiencia del cliente mejorando la interacción con el entorno gracias al móvil”. ('Startups en busca de mejorar la experiencia del cliente').

No obstante ha recordado que nos encontramos sólo rascando la superficie de esta tecnología y como tal presenta todavía algunas debilidades en las que están trabajando en IBM, como que pueda “captar en las interacciones entre máquina y persona los matices emocionales y empáticos que van más allá de la información pura y dura. Se tardarán décadas en conseguirlo, sabemos que es difícil, pero también sabemos que vamos a conseguirlo”.

Muchas de las aplicaciones de la inteligencia artificial que ha avanzado Abdel Labbi suenan a ciencia ficción, según ha reconocido él mismo, pero en sólo unos años serán una realidad.Muchas de las aplicaciones de la inteligencia artificial que ha avanzado Abdel Labbi suenan a ciencia ficción, según ha reconocido él mismo, pero en sólo unos años serán una realidad.

A ello se suman “los retos de resolución de contexto en lenguaje natural: en las conversaciones las frases aisladas necesitan ser interpretadas en el contexto de frases anteriores, y en esto aún queda mucho trabajo por hacer; a lo que se añade una nueva dificultad surgida en los últimos años, porque ya no sólo es necesario interpretar frases sino también datos desestructurados en imágenes y vídeos y transformarlos en lenguaje natural, para lo que aplicamos el deep learning. Necesitamos data y computing para entrenarlos. Suena a ciencia ficción, pero en un año será una realidad, como el coche autónomo”.

También de ciencia ficción parecen sus previsiones de implantación en los dispositivos móviles de varios microchips cuando adquieran el oportuno tamaño. Así, según la Ley de Moore, en 18 meses los actuales chips se reducirán a la mitad y este proceso tendrá que repetirse siete veces para que lleguen a tener un 1% de su tamaño actual. Será entonces cuando se instalen varios de ellos en los móviles, cada uno especializado en navegación cognitiva, cognición visual, discurso, vídeos, etc., hasta convertirlos en auténticos supercomputadores.

Cuando tengan ese tamaño también podrán implantarse en nuestro cuerpo, en lo que ya está trabajando IBM, concretamente en cómo cargarlos para que sea por líquidos, nuestra sangre en este caso, al igual que se “carga” nuestro cerebro. ¿Ciencia ficción? Labbi asegura que lo veremos en unos años.

Principios de la era cognitiva

Pero todos estos desarrollos han de llevarse a cabo bajo los tres principios de la era cognitiva que ha mencionado el directivo:

- Debe tener un propósito: “aumentar la inteligencia humana, más que reemplazarla”.

- Transparencia.

- Oportunidad económica “para capacitar las habilidades y el conocimiento necesarios para desarrollar los puestos de trabajo cualificados que emergerán en la economía cognitiva”.

Y todo ello, ha concluido Labbi, “apoyándose en la seguridad de los datos de extremo a extremo, y teniendo en cuenta su propiedad intelectual”.

 

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