Se nos ha olvidado jugar

¿Recuerdan cuando eran niños? ¿Recuerdan la facilidad que teníamos entonces para imaginar mundos, historias y aventuras? ¿Recuerdan cuando una simple caja podía ser un coche, una casa o una nave espacial? ¿Recuerdan los juegos de su infancia? Éramos capaces de crear cualquier cosa con la imaginación, redefinir la realidad para construir nuestra realidad, acercarnos a lo posible alejándonos de lo cierto.

Con el tiempo, la socialización, la asunción de normas, reglas y principios, empezamos a comprender que esos mundos posibles no lo son en realidad, que lo que vamos recogiendo de la vida va estrechando nuestro mundo haciéndolo más tangible, más estable, más cierto y menos poético. Empezamos a comprender que las ciencias son las que nos explican el mundo y que éstas lo hacen de una única manera, sin dobleces, sin ligar para la duda. Ese es su objetivo. En el fondo la ciencia trata de descubrir las tautologías que esconde la naturaleza para comprenderla mejor.
 
Hemos aprendido a vivir nuestra vida de adultos, estamos completamente asentados en ella y de pronto nos empiezan a cambiar los parámetros. Aparece un algo raro llamado web que de pronto vierte la posibilidad de llegar a cualquier tipo de información, que desarrolla la democratización real del conocimiento, sobre todo cuando evoluciona hacia lo que luego se conocer como web 2.0. Ahora no es ya que el conocimiento sea accesible, es que lo es también la posibilidad de crearlo, de compartirlo. El entorno cambia y la suave evolución también.
 
Ya no se puede explicar el presente desde el pasado. Quiero que se entienda la exageración de la afirmación anterior: cualquier presente tiene su origen en el pasado, pero es tal la innovación disruptiva que estamos disfrutando que se aleja de cualquier parámetro inmediatamente anterior. Eso la hace inquietante a la vez que llena de posibilidades.
 
El caso es que la web 2.0 nos sitúa en un entorno nuevo, con nuevas reglas y nuevas necesidades. Tratamos de explicar ese entorno desde el conocimiento científico y, aunque ciertamente ayuda a asirlo, no termina de permitirnos llegar a la comprensión total. Hay algo que se nos escapa, el factor humano, y algo más, la facilidad para el juego, para la experimentación, para la innovación constante que ofrece la web 2.0. Antes el mundo, el mercado, el marketing, eran entornos o acciones medibles, ahora lo son menos. Antes cuantificábamos a los clientes y éramos capaces de predecir acciones de compra, ahora no podemos controlar el factor recomendación ni el resultado de las relaciones que se crean en las redes.
 
La web 2.0 ha institucionalizado el método de prueba y error, el juego, el acercamiento a la realidad desde una perspectiva lateral en la que las tautologías dejen paso a la imaginación y a la opinión. Los juegos, cuando éramos niños, se iban creando con los añadidos de todos. Uno quería ser pirata, el otro pistolero, la otra princesa y el último indio, y juntos construían una historia sin pies ni cabeza, pero que a ellos les servía como mundo de juego. Ahora el viajero va construyendo su experiencia soñada a base de añadidos también. A partir de los propios sueños, las opiniones de unos, los consejos de otros, las recomendaciones de todos y, finalmente, algo del mensaje oficial que escucha a la empresa o al destino. Al final el viajero crea su propio juego y nos invita a jugar en él.
 
El turismo es posiblemente el sector donde el juego debiera estar más presente en la gestión. Escuchamos muchas veces noticias que describen la forma en que Google da a sus empleados completa libertad para gestionar su tiempo, para jugar y relajarse cuando haga falta. Sin llegar a esos extremos sí deberíamos acercarnos más al cliente, tirar esa barrera deontológica que separa la situación del trabajador y el hotelero de la comprensión de la experiencia del cliente. La improvisación ha de formar parte de la gestión.
 
El cliente está pidiendo imaginación, incluso en los anuncios. La imaginación de la que hablaba Jimmy Pons en las Jornadas de Innovación no supone sólo acertar en la forma de aplicar nuevas estrategias de precio, sino también enfrentarse a la relación con el cliente desde una nueva perspectiva.
 
Se nos ha olvidado jugar y el cliente está deseando hacerlo. La imaginación, el pensamiento lateral, la innovación y el juego son caras de una misma moneda que el cliente ha lanzado al aire. ¿Imaginan qué ha pedido?
 
Una última reflexión. A los lectores, críticos y escépticos varios, les pido hoy un poco tregua. Recuerden que es mi santo y que he sido poseído por la magia de la noche de San Juan. No me tengan en cuenta estas reflexiones. Cualquier otro también hubiera caído.
 
Juan Sobejano  (juan.sobejano@hosteltur.com)
 
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Comentarios 5

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maui1124/06/2009 11:06:00

Gracias Juan por recordarnos lo más simple y lo más básico. Hemos tenido la fortuna de pertenecer a la generación que se crió en la calle. Somos muy afortunados y ello nos permite observar con perspectiva. Debemos saber trasmitirla en este mundo loco que vivimos.

Felicidades.

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Alejandro24/06/2009 22:06:00

Hola Juan, feliz santo...
Me ha gustado el título de tu artículo y me gusta que se hable de jugar en nuestro día a día. Uno de los frutos de jugar es que se pone la inmaginación en marcha y nos estimula tremendamente para ser diferentes (conseguir un producto o servicio diferenciado) en un mundo empresarial repleto de procesos, kpi y scorecards.

Te recomiendo eches un vistazo a esta web sobre el JUGAR aplicado a la ciencia.
http://www.nifplay.org

Saludos.

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K4rib24/06/2009 16:06:00

Hola Juan !Felicitaciones en tu día¡

Y como regalo quiero decirte que mis opiniones no tienen otro fin que el de contribuir con un tema que a muchos puede interesar igual que a mi; si no estoy de acuerdo o si estoy equivocado, lo mismo, TODOS podemos "aprender" de TODOS, claro, si somos honestos y estamos dispuestos a aprender unos de otros. Todo esto no tiene nada de personal, y si querias descansar, no debiste escribir hoy.

Y a propósito de aprender... aprender es lo mejor que le puede pasar a uno en la vida... dichoso el que encuentra quién le enseñe ¡lo hace a uno más sabio! Yo creo que lo menos que hay que hacer es dar gracias a la vida cuando algo tan excepcional pasa ¡sobre todo si es gratis!

Por eso mi estimado Juan, para mi, el conocimiento es de vital importancia ya que considero que la ignorancia, mi ignorancia y la de cualquiera, es una desgracia y, que entre más reduzca yo la mía, menores serán mis problemas.

Pero no cualquier conocimiento sirve - alguno, el de muchos, hasta intoxica -.

El único que sirve para resolver problemas es el conocimiento técnico, serio, respaldado con datos, con la experiencia, científico, no ese falso conocimiento de los charlatanes que degrada, embrutece y envilece, y que en los negocios contribuye a disminuir las ganancias e incluso hasta favorecer la quiebra..

Por el contrario, en los negocios modernos se necesitan sólidos conocimientos si se quiere salir adelante, y si Google es un campeón es porque sabe hacer las cosas, y me da pena decírtelo, pero a ese es al que hay que imitar, de ese es el que hay que aprender HOY; mañana será otro el que esté al frente, así es la vida...

Además, ¿Quién dijo que la lúdica es enemiga de la ciencia, o la ciencia enemiga de la lúdica? Todo lo contrario ¡la ciencia considera la lúdica parte fundamental de la persona!

Y no se, si el juego ayudara en algo hoy ¡los hoteles no tendrían problemas! Es que tienen personas, equipos completos de profesionales dedicados a toda hora ¡a jugar!

Lo que yo si creo es que con sólidos conocimientos, - todo empresario debe, o debería, ser un experto en lo que hace - y con creatividad, se pueden hacer lo que se quiera.

Y si no lo creen pregúntele al escultor que hizo surgir a un Miguel Ángel de una piedra. Ese señor debió saber hacer muy bien lo que hacía, y debió tener una muy buena imaginación.

Nosotros debemos ser los escultores de nuestras vidas, de nuestros destinos, y no es con babosadas que eso se hace.

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Usuario

ino24/06/2009 10:06:00

Pues nada Juan!!.

Feliz dia,y que sigas cayendo mucho tiempo en la "noche magica" .Para que nos cuentes tus ideas con la claridad que lo haces.
Gracias

Saludos Ino
Jiniebro

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Ramon24/06/2009 10:06:00

Felicidades Juan!! Confieso que me he perdido unos segundos dentro de tu profunda reflexion, pero logré salir a flote al final.

Sigue así!! Todos te lo agradecemos!

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