Destinos competidores

Turquía, el nuevo gigante turístico más temido por España

Análisis de las fortalezas y debilidades del sol y playa turco

Publicada 08/04/15
Turquía, el nuevo gigante turístico más temido por España

"En los próximos dos años será correcto afirmar que la competencia se intensificará con la incorporación de 115.542 camas, en 341 nuevos hoteles que se pondrán en funcionamiento, y necesitaremos acceder a nuevos mercados”. Lo dice la Federación de Hoteles de Turquía, Turofed, en su Informe 2015. España tiene motivos para preocuparse.

Turquía es sin duda el rival mediterráneo al que más debe temer la industria turística española. Su evolución durante la última década ha sido espectacular: de los 17 millones de turistas extranjeros que recibió en el año 2004 ha dado un gigantesco salto hasta los 36,8 millones contabilizados en 2014.

Buena parte del crecimiento de Turquía se basa precisamente en el mismo segmento donde se concentra el 80% del turismo español: el sol y playa.

Su destino estrella es la región de Antalya, un gigantesco resort en la costa mediterránea que recibió el año pasado casi 12 millones de turistas extranjeros.

En la ITB de Berlín, que se celebró el pasado mes de marzo, Turquía ocupaba el pabellón más grande de la feria, con un total de 120 expositores, principalmente empresas hoteleras. Ver también Video: Turquía, el destino competidor más fiero en ITB Berlín.

No en vano Alemania es el principal mercado emisor de turistas, con 5,2 millones de turistas recibidos el año pasado, un 4% más.

Y un año más, en la feria berlinesa se presentaron decenas de nuevos proyectos hoteleros recién abiertos o en fase construcción en las costas de Turquía.

Y es que buena parte de los turistas del norte y centro de Europa que optan por unas vacaciones de playa en la Riviera turca se hospedan en hoteles cada vez más grandes y espectaculares, en primera línea de mar en muchos casos, con instalaciones deportivas, etc., que además se comercializan en régimen de todo incluido o ‘ultra all inclusive’.

Uno de los hoteles que se están construyendo en la costa mediterránea de Turquía, de la marca Sueño.Uno de los hoteles que se están construyendo en la costa mediterránea de Turquía, de la marca Sueño.

La oferta sigue creciendo gracias a una Ley de Incentivos al Turismo a la que se acogieron en 2014 centenares de nuevos proyectos.

Según Turofed, el listado oficial de solicitudes del Ministerio de Cultura y Turismo incluye 208 proyectos en Antalya; 33 en Mugla, 17 en Aydin y 16 más en la localidad de Izmir. “Las inversiones que se realizarán en Antalya generalmente se refieren a hoteles de 5 estrellas”, indica dicha federación empresarial.

Con esta avalancha de proyectos en curso, Turofed estima que en los próximos dos años la oferta de alojamiento de Turquía se verá incrementada en 341 hoteles que sumarán 58.321 habitaciones.

De espías, a espiados

Según apunta Antonio Garzón Beckmann, que ha trabajado como director de hoteles en Canarias y en la actualidad es consultor turístico, “a principios de la década de 2000 muchos hoteleros turcos visitaron España para ver nuestro modelo y sacar conclusiones. Ahora, 15 años después, es al contrario”.

Él mismo realizó un estudio sobre la planta hotelera de la costa turca, tras viajar a dicho destino en 2012 por encargo del CATPE (Centro Atlántico de Pensamiento Estratégico) en el marco del Informe sobre competitividad turística de Canarias.

Me quedé impresionado con el crecimiento y calidad de la oferta alojativa turca, que ha sentado nuevos estándares y en algunos segmentos, como el familiar, se han convertido en líderes a nivel mundial”, explica este experto.

Instalaciones para los bañistas en una playa de Turquía.Instalaciones para los bañistas en una playa de Turquía.

Según añade, el éxito turístico de Turquía se sustenta en varios elementos. “En primer lugar destacaría su planta hotelera por modernidad -en gran parte son edificios construidos en los 2000-; ubicación -la mayoría en primera línea-; dimensiones -son habituales superficies superiores a los 60.000m2-, equipamientos hoteleros como parques acuáticos y servicios como el ultra all inclusive”.

“Otra fortaleza radica en que estos servicios incluyen una gran cantidad de opciones gastronómicas en número de bares y restaurantes y con un elevado ratio de personal. En los hoteles de 5 estrellas ‘normales’ oscilaba entre 0,9 y 1,1 empleados por habitación”.

Además, remarca Garzón, “el personal se caracteriza por un alto grado en formación profesional y en disposición al servicio u hospitalidad”.

Debilidades

No obstante, Turquía es un gigante turístico con sus propias debilidades. Por ejemplo, y según apunta Turofed, “el 80% de los turistas que llegan a nuestro país son traídos por cinco turoperadores”.

Eso significa una altísima dependencia del sector hacia el modelo de comercialización del paquete turístico. En España, en cambio, sólo el 30% de los turistas extranjeros opta por esta fórmula.

Por otra parte, y según indica Antonio Garzón, otro aspecto donde Turquía flaquea se deriva del estado inacabado de muchas infraestructuras. “Ello convierte en muchos casos al hotel-resort en hotel-destino, donde el cliente encuentra todo, lo cual podría ser a largo plazo comercialmente frágil, al mostrar una baja dependencia de factores externos del destino y, con ello, ser reproducible”.

Igualmente, la estacionalidad de su oferta turística es bastante pronunciada, ya que la temporada está muy centrada en el verano y el sol y playa, si bien ha aumentado la oferta y promoción de los productos fuera de temporada, de manera que gran parte de los hoteles nuevos se mantienen abiertos todo el año.

“Otra debilidad es el alto crecimiento anual de los costes de producción derivados de la inflación”, advierte Antonio Garzón.

Chiringuito en la playa, con buffet libre, de un hotel todo incluido en Turquía.Chiringuito en la playa, con buffet libre, de un hotel todo incluido en Turquía.

¿Hacia la sobreoferta?

Sin embargo, el gran aumento de la oferta de alojamiento en Turquía puede conducir ahora a un exceso de capacidad.

Y es que debido a los problemas que atraviesa Rusia, la federación de hoteles Turofed prevé que la llegada de turistas rusos caerá hasta un 30% este año, lo que se traduciría en 1,5 millones de viajeros menos.

Para contrarrestar dicha caída, el gobierno turco ha establecido un programa de incentivos y ayudas para que los turoperadores rusos mantengan vuelos a Turquía en 2015, fijando una subvención de 5.300 euros por avión fletado.

Pero además, las reservas desde su gran mercado emisor, Alemania, también caen en los primeros meses de 2015, según indicó Manuel Butler, director de la Oficina Española de Turismo en Berlín, en la ITB.

Esta “lentitud” en las reservas que está sufriendo el sector turco en Alemania de cara al verano puede estar relacionada con la delicada situación geopolítica en Oriente Medio, teniendo en cuenta las amplias fronteras que comparte Turquía con Siria e Irak.

Competidor imparable

Pero a medio y largo plazo, una vez superados los problemas coyunturales de 2015 y 2016, Turquía seguirá siendo un adversario temible para España.

“Turquía no sólo se muestra altamente competitiva en el factor precio sino también en innovación, modernidad y calidad de sus servicios turísticos”, remarca Antonio Garzón.

¿Cómo podrá competir España con los nuevos estándares de modernidad turcos?

Antonio Garzón cree que los proyectos de renovación de hoteles obsoletos en el litoral e islas españolas no serán suficientes. “La prohibición del nuevo crecimiento”, dice en referencia a las moratorias hoteleras, “ha puesto límites a la innovación y la modernidad”.

Y por otra parte, añade “podríamos intentar reproducir algunas claves del éxito turco, como las facilidades que dan a inversores turísticos o la formación profesional de hostelería”.

Pero en cualquier caso, concluye este experto, “no sería conveniente intentar reproducir el ultra todo incluido, pues se basa en fortalezas turcas irreproducibles en España como dimensiones hoteleras, costes laborales, etc.”.

INDICADORES TURÍSTICOS DE TURQUÍA

  • Los ingresos por turismo extranjero de Turquía crecieron un 6,2% el año pasado, hasta los 32.000 M €.
  • El eslogan turístico de Turquía, “Home” (casa), permite poner en valor la hospitalidad turca y da juego para varios productos: “Home of golf” y “Home of shopping”.
  • Los principales mercados emisores de Turquía son Alemania (5,2 millones de turistas el año pasado), Rusia (4,4 M), Reino Unido (2,6 M), Irán (1,6 M) y Holanda (1 M).
  • En el ranking de los países más visitados del mundo, Turquía ha mantenido la sexta posición durante los últimos tres años, aunque ha seguido creciendo en llegadas.

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Este reportaje ha sido publicado en la revista HOSTELTUR de abril y puede descargarse como documento pdf.

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Comentarios 2
Desde hace muchos años pienso, que los problemas turísticos de España, nunca han sido sus competidores, si no la falta de análisis de los gestores del turismo español, para haber sacado provecho de sus innumerables puntos fuertes, al haberse conformado en todo momento, con una visión cortoplacista de nuestro turismo, sin haber sido capaces de aprovechar las grandes oportunidades que nos han ofrecido los mercados, el devenir de las crisis políticas y nuestra posición geográfica, a lo largo de la segunda mitad del pasado siglo, por lo que nuestro temor no debieran constituirlo nuestros competidores, para centrarnos en lo que se está demostrando verdaderamente importante, nuestra falta de capacidad para enfrentarnos a los mismos, en el momento en que las circunstancias políticas o económicas puedan dar el más mínimo cambio. Como se señala en el comentario anterior, en España las playas son públicas, pero un exceso de limitaciones por parte de costas y de un gran número de ayuntamientos, las han convertido en negocio privado de los adjudicatarios de los servicios que permiten montar en las mismas, en lugar de centros de atracción turística vinculados a las empresas ubicadas en su entorno natural, sin entrar esas instituciones en el fondo del asunto, dejando desprotegido el medio natural, que en gran número de destinos turísticos, ha convertido su primera línea de playa, en una pantalla de hormigón que degrada su imagen. Si bien ofrecemos mucho más fuera de los hoteles, anulamos tan importante punto fuerte de nuestro país, como elemento diferenciador, introduciendo la modalidad todo incluido, nacida en países en los que la seguridad y falta de infraestructuras y servicios fuera de los grandes resorts turísticos, justificó su implantación. Mientras que los hoteles de Turquía y otros muchos nuevos destinos emergentes, realizan una oferta amplia de servicios con restaurantes y bares temáticos, servicios de spa y wellness, o centros deportivos, la mayor parte de nuestros hoteles reducen su oferta directa, externalizando parte de los servicios que se supone debieran formar parte de su oferta, en una estrategia low cost, incompatible con la calidad que debiera ser consustancial a una oferta hotelera cada vez más competitiva.
Sin duda alguna debemos tener en cuenta Turquía como competidor, sobre todo porque la calidad buenísima y completa en cuanto a instalaciones. Hoteles con parques acuáticos, instalaciones maravillosas en las playas, cada hotel ofrece de 8 a 10 restaurantes, miniclubs con grupos de todas las edades, campos de golf maravillosos. Las instalaciones en las playas las podríamos mejorar mucho en España y apunto mucho a "mi isla" Gran Canaria. Las playas son públicas (en Turquía también) pero debemos ofrecer lo que demandan los diferentes segmentos de clientes, zonas de familias, zonas de lujo, zonas chill out, En mi humilde opinión muy fácil de conseguir, dividiendo la playa en zonas, creando competencia y regulando quien puede ofrecer que tipo de servicio a que precio, en vez de darle toda la playa a un proveedor. Con esto y algo menos de limitaciones de "Costas", seríamos mucho más competitivos. No hay que olvidar, que nuestro clima es mejor que el de Turquía, ofrecemos mucho más fuera de los hoteles: paseos marítimos, tiendas, ciudades y paisajes a visitar, todo eso no lo tiene Turquía. También ofrecemos más seguridad y somos más profesionales sirviendo y nuestra gastronomía en si es mejor. Lo que pasa es que allí los camareros dominan bien los idiomas de los clientes (mejor que en España) y en Turquía los hoteles ofrecen una amplia oferta de restaurantes temáticos en sus hoteles. Hay que tener en cuenta esa competencia, sobre todo porque su sobre-oferta y su falta del mercado ruso baja los precios en Turquía, pero debemos aprovechar más nuestras fuerzas. España es muy atractiva por su oferta fuera de los hoteles, debemos potenciarla aún más para afrontar esa fuerte competencia.