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Un análisis de José Manuel de la Rosa

La larga singladura de Pullmantur

De dueño en dueño, de los autocares a los cruceros 17 mayo, 2016

Análisis/ Pullmantur acaba de cambiar de manos por… enésima vez. La historia de este turoperador reconvertido en compañía de cruceros es una de las más largas (si no la que más) de la turoperación española. Pullmantur nació en la década de los 50 como turoperador de circuitos en autocar, en los 90 entró en los cruceros, hace dos años se partió por la mitad, y ahora acaba de dar entrada a Sprinwgater como socio mayoritario.

Si bien oficialmente, se habla de que Pullmantur nació en 1971, habría que remontarse dos décadas, hasta los 50 (hace más de 60 años) para encontrar su origen. De hecho, en un folleto de 1973 de Pullmantur se dice textualmente: "…dos largas décadas que nos han permitido...". En la antigua titulación de las agencias mayoristas, Pullmantur era el título Nº 1, Tiempo Libre el Nº2, Julia Tours Nº3 y Club de Vacaciones el Nº 4.

Sus comienzos se producen bajo el paraguas de la entonces gran compañía de autocares Autopullman, que era socia. Pullmantur era una sociedad participada, además, por Viajes Meliá, Viajes Marsans, Viajes Wagons Lits, Viajes Internacional Expreso (VIE) y Puente Cultural (y durante poco tiempo, al comienzo, por Viajes Iberia).

A primeros de los 70 los socios citados fundaron la asociación de mayoristas O.T.A., (Operadores Turísticos Asociados), en los que además de Pullmantur, estaban Club Tiempo Libre, Grandes Viajes, Club de Vacaciones y Mundiplan. Esta última, marca blanca de Club de Vacaciones (ambas marcas resucitadas actualmente por parte de Viajes El Corte Inglés y la UTE que gestiona las islas del Imserso, respectivamente).

En los 80, y ante la salida del resto de socios por quiebra u otros motivos, Pullmantur se queda en manos únicamente de Marsans (poco antes, Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz compraron al Estado por una peseta la que era agencia decana del sector, quebrada hace seis años).

A principio de los 90, y bajo la dirección de Alfonso López, Pullmantur, que hasta entonces se mantenía como turoperador especializado en circuitos en autocar por España y Europa (la raíz ‘pullman’ de su marca deja claro su origen autobusero), da el salto a los cruceros, y en unos años consigue popularizar un producto que hasta entonces era considerado elitista, y se convierte en la compañía líder del mercado a base de precio, y con aviones para los cruceros del Caribe.

Y el resto pertenece ya a la historia reciente de Pullmantur que todo el mundo conoce. En 2006 el grupo Marsans vende Pullmantur a Royal Caribbean, y bajo ese paraguas la compañía norteamericana da refugio en 2011 al ex director de Viajes Marsans, José María Lucas, para que monte Nautalia Viajes con pólvora del rey. Una aventura que duró apenas tres años, ya que a primeros de 2014 Royal Caribbean acomete un nuevo giro en el sinuoso rumbo de Pullmantur, y le vende a Springwater y Gowaii el 81% de la agencia de viajes, de la turoperación y del negocio aéreo (si bien se queda con los activos de los aviones).

Ese despiece es lo que da origen al actual grupo Wamos, propiedad al 81% de Springwater -tras la salida de Gowaii-, y de Royal Caribbean (19% más los activos aéreos). Es decir, hace dos años y medio Pullmantur deja atrás los restos de su actividad turoperadora y se convierte exclusivamente en una compañía de cruceros.

Y el último quiebro del rumbo de la compañía lo acaba de protagonizar de nuevo Springwater, que acaba de acordar con Royal Caribbean la creación de una joint venture en la que el fondo pasa a tener el 51% de Pullmantur, y la compañía norteamericana el 49% y los activos aéreos y navales. Es decir, Royal Caribbean suelta otro trozo más de lo que compró a Marsans hace diez años, a la vista de los resultados registrados por Pullmantur (unas pérdidas recurrentes anuales de 40 millones de euros).

Ya le ocurrió con Nautalia, que acumuló 20 millones de pérdidas anuales en sus dos primeros ejercicios. Fue la razón por la que se la vendió (libre de deudas) a Springwater, que, en Wamos y tras aplicar una exitosa reestructuración de la mano de su CEO, José Manuel Muriel, ha abandonado pérdidas y entrado en beneficios.

Ahora queda por ver la reestructuración que acometerá Sprigwater en Pullmantur (como ya hizo en Nautalia), y si estará dirigida por el actual presidente, Jorge Vilches (que junto con Viajes Barceló estaba interesado también en la operación que finalmente se ha quedado el fondo suizo), o por Muriel, que cuenta con el positivo precedente mencionado.

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