Edición España. La entrevista de Carmen Porras

El turismo como vía para dar visibilidad a las mujeres en el mundo

Alice Fauveau, fundadora de la agencia Focus on Women, defiende que su compañía aporta un nuevo modelo de negocio porque "prioriza el impacto social al beneficio" 7 noviembre, 2021
  • "Cuando concebí Focus on Women, uno de los pilares esenciales era el impacto social, tenía que estar en el ADN de la empresa"
  • "Es esencial que nuestro trabajo tenga consecuencias positivas para la mujer, que es nuestro target, y también generar un turismo positivo"
  • "Hemos creado un producto que toca mujer, impacto social y lujo, pero los hombres no están excluidos"

Alice Fauveau fundó la agencia de viajes Focus on Women, en 2008, con el fin de aportar una visión distinta al turismo español y contribuir a visibilizar la relevancia de la mujer en el mundo. Hasta ese momento su trayectoria profesional se había desarrollado fuera del sector. Es cantante de ópera, economista y experta en el mundo del lujo. Se define como una persona curiosa y apasionada del mundo de los viajes, además de tener una gran inquietud por apoyar el empoderamiento de la mujer, especialmente en determinados países. Decidió así crear su propia empresa, “en un momento en que la sociedad española no entendía el concepto y ha sido difícil integrarlo y desarrollarlo”, afirma. Aclara, además, que no está destinada solo al público femenino, "los hombres también pueden viajar con nosotras. Nuestra empresa está centrada en visibilizar la cultura de la mujer, pero no es una agencia de viajes para mujeres, es integradora”.

Creó Focus on Women hace más de 10 años con la intención de impulsar una nueva forma de viajar, de descubrir cada destino a través de sus mujeres. ¿Qué valoración hace después de este tiempo?

Muy positiva porque creé un nicho de mercado nuevo en España, que ha demostrado que funciona. Creé la agencia en un momento en que la sociedad española no entendía el concepto y ha sido difícil integrarlo y desarrollarlo, pero estoy satisfecha con el trabajo realizado y hasta donde hemos llegado. Ha sido una agencia pionera y hemos abierto un mercado que funciona.

¿La agencia solo admite mujeres como clientes?

Los hombres también pueden viajar con nosotras. Nuestra empresa está centrada en visibilizar la cultura de la mujer, pero no es una agencia de viajes para mujeres, es integradora. He creado un producto que toca mujer, impacto social y lujo, pero los hombres no están excluidos. Otra cosa es que viajen mayoritariamente mujeres porque se sienten más identificadas por conocer la cultura femenina, pero los hombres que han viajado con nosotros son muy agradecidos y se muestran también interesados en conocer la realidad de la mujer.

¿Cuál es el perfil de las viajeras?

Es una mujer culturalmente inquieta, con estudios superiores, que ya ha viajado mucho y busca experiencias distintas y auténticas, cosas que no están en la mano de cualquiera. Para nuestras clientas, el lujo no es ir a un hotel de cinco estrellas, es poder, por ejemplo, entrar a un teatro de Kabuki [modalidad de teatro japonés] y conocer al actor.

Nacida en España, Alice Fauveau posee nacionalidad franco-española.

Ahora se habla más que nunca de la experiencia como eje central de los viajes. ¿Cómo define la experiencia que se vive en uno de estos viajes?

Para mí la experiencia auténtica es poder acceder a cosas a las que un turista normal no accede. Es lo que queríamos hacer desde que se concibió Focus on Women, que empezó a operar en 2009. Desde el inicio hemos estado en contacto con una serie de mujeres con las que tienes distintas experiencias. Es lo que aporta valor a un viaje. Siempre hemos huido del viaje de fotos.

Un ejemplo de ese tipo de experiencias...

Cuando viajamos a un destino como Japón, por ejemplo, hacemos cosas muy variadas. Mezclamos las visitas turísticas al uso con encuentros con anfitrionas locales, entre las que se incluye desde mujeres que practican sumo, a mujeres que han sido las primeras sacerdotes que ha habido en el país, geishas, artistas... Es decir, con distintos perfiles de mujeres, que comparten sus experiencias con nosotros. Además, desde el principio al fin del viaje, el grupo está acompañado por una cicerone, que no es una guía al uso, sino una mujer con una historia de vida interesantísima, puede ser escritora, fotógrafa, chef… depende de los destinos, que también va de conferenciante y permite enriquecer el viaje de los participantes en el mismo.

¿Es muy complejo organizar un viaje de este tipo?

Sí, se tarda años. Es como un vestido hecho a mano. Lleva años montar los viajes, los creamos, los cambiamos porque cada cliente es un mundo. No trabajamos con nadie más, no le compramos nada a nadie, lo hacemos todo nosotras, es todo artesanal y, aparte de eso, nuestros viajes llevan muchos engranajes, que requieren de un tiempo tremendo.

Como empresa, Focus on Women supone un nuevo modelo de negocio. ¿En qué consiste?

Es un modelo de negocio completamente distinto dentro del sector porque en el fondo es una empresa social, aunque jurídicamente no lo sea, porque prioriza el impacto social al beneficio. Cuando lo creé pensé que existía una necesidad en el mercado porque nadie era capaz de tener en cuenta el interés de las mujeres a la hora de viajar y de crear algo que fuese lo que ellas estaban buscando.

Está enfocada en un target que hasta la fecha nunca había dicho lo que quería hacer cuando viajaba y es quien, sin embargo, decide los viajes. Más del 80% de las mujeres decide a donde viaja la familia, a donde viajan ellas, es un porcentaje muy elevado, mientras que antes no existían de cara al marketing o de cara a las empresas.

Es un nuevo modelo de negocio porque es lujo sostenible y mujer, deja una huella positiva en el mundo. Además, elimina viajes masificados, nosotros hacemos grupos de máximo 10 personas y no metemos una sola más por compromiso empresarial

La sostenibilidad, tanto en su variante medioambiental, como social y económica, ha estado muy presente en su empresa desde el inicio…

Cuando concebí Focus on Women, uno de los pilares esenciales era el impacto social, tenía que estar en el ADN de la empresa. Para mí era esencial que nuestro trabajo tuviese consecuencias positivas para la mujer, que es nuestro target, pero también generar un turismo positivo en los países.

¿Cómo consiguen generar ese impacto?

A través de la visibilización que hacemos de distintos perfiles de mujer en nuestros recorridos. Mujeres que no están en el sector turístico, pero que están desarrollando proyectos interesantísimos y que damos a conocer a través de acuerdos con proveedores mayoritariamente femeninos. En muchos países no hay mujeres profesionales en el sector turístico y exigimos que estén presentes en nuestro recorrido a través del apoyo a determinados proyectos de género.

La transformación social desde el punto de vista del ODS 5 [uno de los 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible de la ONU que implica lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas] es completa. Muchas de ellas se están empoderando gracias al viaje que nosotras generamos. Hay destinos que es imposible porque, por ejemplo, no puedo encontrar una chófer mujer en muchos países. Además, en nuestras rutas medimos el impacto medioambiental y tratamos de realizar actividades que apoyen el desarrollo positivo del medio ambiente.

El programa de responsabilidad social de la compañía apoya proyectos de género y protección a la infancia en diferentes lugares del mundo. ¿Qué tipo de actividades llevan a cabo en este sentido?

Trabajamos en más de 50 países, pero no tenemos un proyecto asignado en cada uno de ellos. Sería muy complicado gestionarlo, además el tipo de proyecto que buscamos varía porque el objetivo es que dé respuesta a una problemática del país, que ayude a solucionar un problema importante de esa sociedad. En un país se puede centrar en ayudar a familias desestructuradas, pero en otro, como puede ser Etiopía, me parece más interesante ayudar a mujeres o a niñas que tienen problemas de obstetricia.

Además, esta empresa no permite todo el tema de comisiones, incluso en países donde son habituales. Pagamos más a nuestras guías con tal de que no lleven a los viajeros a determinadas tiendas con el fin de cobrar comisión, que en algunos países suponen un complemento salarial. Estamos adheridas a una plataforma de no explotación infantil en el sector turístico. No utilizamos mano de obra infantil ni hoteles que ofrezcan servicios sexuales.

En nuestro ADN hay un concepto de transformación social que es poco habitual en una agencia de viajes y en España. Es también un tema de filosofía empresarial

También hay un apoyo económico…

Sí, el 7% del beneficio neto lo damos a proyectos. Lo hemos hecho siempre así y, además, si se viaja al país donamos una cantidad concreta por cada viajero. Luego montamos una serie de eventos a lo largo del año para conseguir fondos. Cuando viajamos a estos destinos visitamos estos proyectos para que la gente vea donde va parte de su dinero y para que, de alguna manera, se vinculen con el proyecto.

En la programación de Focus on Women figuran destinos que han estado mucho tiempo cerrados, algunos lo están todavía, por la pandemia de la COVID-19. ¿Cómo ha afectado la crisis sanitaria a su compañía?

Tenemos una mentalidad y una estructura muy flexible y eso nos ha ayudado a reaccionar. La pandemia nos ha afectado como a todo el mundo, pero no hemos cerrado ningún día. Afortunadamente teníamos ya producto en España, y lo que hemos hecho, como otras muchas agencias, es reforzar la parte española sin perder nuestra esencia.

Hemos trabajado durante toda la pandemia, hemos estado peleando para poder salir a determinados sitios y hemos conseguido generar cosas bastante interesantes dentro de España o en países que estaban abiertos

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