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Guerra entre Iberia y Spanair por la nueva terminal de Barajas

25 julio, 2003
La aviación comercial vive en pie de guerra desde que AENA anunció que Iberia y sus aliados de OneWorld y Spanair y sus socios de la Star Alliance deberán compartir la nueva terminal de Barajas. Iberia rechaza frontalmente el reparto, mientras Spanair acusa a su competidora de 'exigir una situación de exclusividad'. Las críticas contra las nuevas instalaciones se suceden.
La aviación comercial vive en pie de guerra desde que AENA anunció que Iberia y sus aliados de OneWorld y Spanair y sus socios de la Star Alliance deberán compartir la nueva terminal de Barajas. Iberia rechaza frontalmente el reparto, mientras Spanair acusa a su competidora de 'exigir una situación de exclusividad'. Las críticas contra las nuevas instalaciones se suceden. El propietario de la red de aeropuertos españoles, AENA, anunció a principios de julio un reparto provisional de las instalaciones del aeropuerto de Madrid-Barajas, una vez que las obras de construcción de la nueva terminal y su edificio satélite se inauguren, previsiblemente en diciembre de 2004, con una inversión superior a 3.100 millones. AENA ha decidido que Iberia, su franquiciada Air Nostrum y las compañías de su alianza OneWorld (British Airways y American Airlines, entre otras) deberán compartir el nuevo terminal de Barajas con sus más fieros competidores. Esto es, Spanair y sus socios de la Star Alliance (Lufthansa y SAS, entre otros). El tercero en discordia, Air Europa, se quedará en las instalaciones antiguas. De un repaso a la opinión de las principales aerolíneas que operan en Madrid se desprende que Iberia y sus socios rechazan frontalmente el reparto de AENA y acusan al organismo público de anular las expectativas de convertir Barajas en gran aeropuerto del sur de Europa. Iberia recuerda que en su día propuso construir con sus medios la nueva terminal. La compañía deja traslucir que los beneficiarios de la decisión errónea de AENA son Spanair y Lufthansa, que no tienen interés en desarrollar el aeropuerto de Barajas como catalizador de tráfico autónomo, sino desviar a los pasajeros a los hubs que Star Alliance tiene en el centro de Europa. Spanair contraataca y dice que Iberia se lleva los mejores espacios en el reparto de Barajas y la acusa de querer la exclusividad de las nuevas instalaciones. El resto de las compañías que no tienen alianzas con las españolas no saben aún cuál será su futuro en Barajas. En general, las aerolíneas consideran que 'la nueva terminal es preciosa, pero no está pensada para conseguir la comodidad de los pasajeros'. Iberia está en desacuerdo con la ubicación que AENA le ha dado a ella y a su alianza OneWorld en el nuevo terminal de Barajas. Argumenta que 'la distribución provisional no es la más acertada, por una razón: no hay sitio para todos (OneWorld y Star Alliance) en ese terminal'.En su opinión, no caben los aviones, ni hay suficientes pasarelas 'ni espacio para organizarse', y lo que es peor, 'no hay capacidad para crecer'.Recurre a datos de AENA para demostrar que 'si esa distribución se convierte en definitiva, el nuevo terminal estaría saturado antes de 2010, mientras los actuales terminales quedarían a un tercio de su capacidad'. Iberia afirma que la petición de su grupo de ocupar todo el nuevo terminal 'no es una cuestión de exclusividad, sino de racionalidad'. Barajas 'es la puerta natural para unir Europa con América Latina, gracias a Iberia. Si el crecimiento del aeropuerto no facilita el crecimiento de Iberia, será un aeropuerto como otros muchos'. Otras compañías que están incluidas en la nueva terminal -dice Iberia en referencia a Star Alliance- 'no están interesadas en el desarrollo de Barajas como hub, sino como simple aeropuerto de donde sustraer pasajeros para llevarlos a sus hubs de origen'.Air Nostrum, la franquiciada de Iberia para vuelos regionales, asegura que 'se suma a la argumentación' de la compañía de bandera. Dice que, en cualquier caso, estará situada en el nuevo aeropuerto junto a Iberia, a la que aporta sus pasajeros. Spanair, la línea aérea privada española en la que Marsa ns tiene el 25% y la aerolínea escandinava SAS cuenta con el 75%, se muestra cautamente satisfecha de haber conseguido una ubicación en el nuevo terminal junto a las empresas de su alianza Star Alliance. 'El reparto de espacios responde a la utilización que cada compañía hace del aeropuerto. Estamos en la nueva terminal, tal como queríamos, pero la mejor ubicación, los mejores lugares se los han llevado otros', afirma Spanair, en clara referencia a Iberia y a OneWorld.Para la aerolínea que preside Gonzalo Pascual, el nuevo Barajas tiene un grave inconveniente: 'No está resuelta la comunicación entre el aeropuerto nuevo y las instalaciones antiguas. Debería haberse construido un enlace automático, ultrarrápido y subterráneo'.Lufthansa, la aerolínea alemana socia de Spanair y líder de Star Alliance, ha adoptado en la disputa un perfil bajo: 'En principio, estamos conformes con la posición que nos han asignado'.Air Comet, propietaria de Aerolíneas Argentinas y de una amplia operación de vuelos chárter, no está integrada en Star Alliance. Sin embargo, AENA le ha asignado la nueva terminal dado que comparte propietarios con Spanair: el grupo turístico Marsans. Air Comet 'valora de forma positiva su nueva posible ubicación en los nuevos terminales del aeropuerto', pero advierte que el reparto está lejos de ser definitivo. (A.R.A., diario Cinco Días, 25/07/03)

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