Francia: La caída en julio hace imposible igualar la temporada del año pasado

El turismo en Francia no logrará este año alcanzar los 76,7 millones de visitantes de la pasada temporada tras la bajada detectada en julio, mes en el que ya se adelanta que se redujo incluso más del 20 por ciento en ciertas regiones o sectores. Los primeros datos correspondientes al mes pasado llegarán a mediados de agosto, pero el Observatorio Nacional del Turismo (ONT) es categórico al afirmar que "la estación estival será inferior a la de 2002, sobre todo para la clientela extranjera". En efecto, aunque el número de visitantes belgas u holandeses no ha parecido disminuir, el de británicos por lo menos se ha estancado y el de alemanes cae con claridad, pero no es nada comparado con el bajón de los estadounidenses o asiáticos.

El turismo en Francia no logrará este año alcanzar los 76,7 millones de visitantes de la pasada temporada tras la bajada detectada en julio, mes en el que ya se adelanta que se redujo incluso más del 20 por ciento en ciertas regiones o sectores. Los primeros datos correspondientes al mes pasado llegarán a mediados de agosto, pero el Observatorio Nacional del Turismo (ONT) es categórico al afirmar que "la estación estival será inferior a la de 2002, sobre todo para la clientela extranjera". En efecto, aunque el número de visitantes belgas u holandeses no ha parecido disminuir, el de británicos por lo menos se ha estancado y el de alemanes cae con claridad, pero no es nada comparado con el bajón de los estadounidenses o asiáticos. Una de las zonas más afectadas el mes pasado fue la costa de Aquitania, donde los servicios regionales del turismo han constatado un retroceso que ha llegado a ser del 35 por ciento en los cámpings, algo en lo que sin duda han influido las fuertes tormentas con vientos huracanados y las trombas de agua en localidades costeras de las Landas a mediados de julio. Tampoco ha sido ajeno el efecto de la contaminación de manchas de chapapote, principalmente del petrolero "Prestige" -hundido desde noviembre frente a las costas de Galicia-, que siguen llegando prácticamente todos los días a las playas. Otro de los sectores que están sufriendo más la crisis es el de los hoteles de cuatro y cinco estrellas, cuya ocupación en París ha sido en julio un 25 por ciento inferior al del mismo período del ejercicio pasado, sobre todo por el descenso de los turistas estadounidenses, japoneses y asiáticos en general. Una situación particular, pero no única, es la que se ha vivido en Aviñón, ya que la huelga de los trabajadores temporales del espectáculo, que protestan por la reforma de su seguro de paro, llevó a la anulación del festival de teatro, del que se ha resentido todo el sector hostelero de esta ciudad del sureste del país, empezando por los hoteles de lujo y los restaurantes. En la región de Provenza Alpes Costa Azul, que el pasado año acogió a 36 millones de turistas, la disminución es mucho más moderada, del 2 por ciento de acuerdo con las cifras provisionales de los responsables turísticos. Allí está por ver si en las próximas semanas habrá un impacto de los grandes incendios que esta semana se cobraron la vida de cuatro personas -todos turistas extranjeros- y que ya han calcinado esta temporada miles de hectáreas, en un resultado que se acerca al siniestro récord de 1976, mientras reina una situación de sequía y calor extremos que no se espera que cambie en los próximos días. Los profesionales del turismo subrayan que, a pesar de los elevados niveles de ocupación que se anuncian en agosto en todo el país, no se conseguirá recuperar el terreno perdido y los ingresos del sector, que representa el 6,7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), no llegarán a los 34.500 millones de euros de 2002. El secretario de Estado de Turismo, Léon Bertrand, en un primer resumen, dio una gran variedad de explicaciones: "apenas nos recuperábamos de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, la ralentización al otro lado del Atlántico afectaba al Viejo Continente. Los atentados de Yerba y Bali disuadieron un poco más a los candidatos al viaje". "Este año, todo empezó con el naufragio del 'Prestige', la guerra en Irak, la epidemia de neumonía atípica, la huelga de los transportes, la de los temporales del espectáculo, las tormentas de julio y ahora los incendios en el sur. ¿Qué más podemos esperar?, dijo en declaraciones publicadas ayer por "Le Monde". Otro elemento que ha pesado en la actitud de los visitantes británicos y no europeos ha sido la revaluación del euro respecto a la mayor parte de las otras divisas. Bertrand, que desbloqueó una partida urgente de un millón de euros para reparar los daños afectados por las tormentas en las Landas, debe reunir el próximo 9 de septiembre al comité interministerial de turismo para estudiar medidas con las que enderezar el sector y lograr un nivel de ingresos equiparable al de España. 

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