Un estudio de la UIB constata la renovación paulatina de la planta hotelera balear

Los hoteles de Baleares se han renovado paulatinamente en esta década, sobre todo en las áreas de restauración, en equipamiento de las habitaciones, equipos informáticos y hardware y, en menor medida, en organización y sistemas de gestión. Por islas, Menorca es la más activa, mientras que las Pitiusas quedan a la cola.

Estos son datos de un estudio realizado en la Universidad de la Isla de Baleares, del cual se ha presentado una parte en la II Conferencia Internacional de Economía del Turismo por la profesora Francina Orfila. El trabajo, del Departamento de Economía de la Empresa de la UIB, está basado en 331 entrevistas. El informe refleja que un 38,6% de los hoteles encuestados había renovado entre seis y diez de las áreas estudiadas, mientras que el 29,61% de los establecimientos había innovado entre dos y cinco aspectos, del total de 15 que se tenían en cuenta. Por islas, Menorca es la que más ha innovado la planta hotelera, con una media de 3,3 áreas renovadas por establecimiento, seguida de Mallorca, con un promedio de 2,59, mientras que las Pitiusas presentan una media de 1,73 elementos modernizados por hotel. En cuanto a la categoría de los hoteles, los más innovadores son los de 4 y 5 estrellas, mientras que los de mayor capacidad y los que abren todo el año son los más proclives a modernizarse. El estudio destaca además "la mayor intensidad innovadora de los establecimientos que operan en el mercado dentro de una cadena hotelera", en comparación con los arrendados. Mayor innovación en las cocinas En el desglose por áreas, las mayores innovaciones se centraron en el equipamiento y la maquinaria de servicio y autoservicio de restaurantes, bares y comedores, ámbito en el que el 64,35% de los hoteles encuestados había procedido a renovaciones. Las instalaciones de habitaciones acapararon el 61,94% de las renovaciones llevadas a cabo en los hoteles de las islas, seguidas de los cambios que afectaron a la introducción y renovación de equipos informáticos y hardware, que representaron el 60,42% de las actualizaciones. Las áreas que fueron objeto de menores renovaciones fueron las de introducción de la estructura organizativa y los sistemas de gestión de la calidad, lo que los autores del estudio achacan "al desarrollo relativamente reciente de los métodos de control" de este último parámetro y a una "cultura empresarial poco proclive a implementar medidas de coste inmediato y rentabilidad a largo plazo". Directores: mayor experiencia, menor innovación La profesora Francina Orfila ha hallado a través del estudio que la experiencia de los directores de hotel tiene un efecto negativo tanto en la iniciativa de innovación, como en la intensidad de esta. Orfila ha indicado a HOSTELTUR que esto se puede deber a dos variables. Por un lado, el conocimiento adquirido a través de los años ofrece más criterio a los directores para discriminar sobre la necesidad de diferentes innovaciones. Por otro lado, en ocasiones, la decisión de innovar se frena ante la posibilidad de cambiar de hotel o de compañía, antes de poder haber rentabilizado la inversión realizada. Orfila ilustró este ejemplo con la posible instalación de placas solares para el ahorro de energía, un gasto que cuyos resultados pueden apreciarse tras varios años. El estudio pretendía analizar la relación entre los planes de formación del personal del hotel y de la experiencia de los directores en el fomento de la innovación en el sector hotelero. Si bien, en contra de la hipótesis de la que se partía, la experiencia de la dirección juega en contra de la implementación en tecnología, el estudio demuestra que la formación sí juega un papel importante en la innovación, en la mejora del servicio y en la diferenciación del producto. Laura Malone (hoteles@hosteltur.com) 
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Makele22/05/2006 9:05:00

Es una agradable noticia leer este estudio, pues parece que por fin en Baleares, se han dado cuenta que ya tienen lo más caro. Tienen las infraestructuras, los edificios, el personal adecuado, el destino conocido y asentado en las preferencias de los turoperadores...
La apuesta de Iberostar de abrir más hoteles en las islas, a petición de un importante touroperador ya da a pensar que la respuesta a nuestras necesidades turísticas no está en el Caribe. Tenemos nuestro propio Caribe aquí, en Baleares, a solo un par de horas de vuelo desde Alemania.
Otra cosa a destacar es el equipamiento de las habitaciones. Sigo encontrando camas desvencijadas, soy vendedor de colchones para hotel, y el pasado año tuve que competir con un fabricante que "recicla" colchones viejos, a un precio mínimo. Está claro que esto es un parche, que permite ahorrar 10 euros por colchón. Esto es una muestra de la política de explotación anticuada que todavía se emplea en la Isla. El cliente busca calidad. Cuando cadenas como Starwood promocionan la extraordinaria calidad de sus colchones con la inclusión de una referencia en su página web a la "Heavenly bed", aún en España seguimos escatimando el céntimo, a la espera de un buen resultado final en las explotaciones. Si, al cabo de diez años, se descontara el coste de la actualización de las instalaciones a la parte proporcional de los resultados anuales, quizá estos no serían tan bondadosos. Porque, un cliente alojado en un establecimiento el último año antes de reformar, probablemente, no va a quedar satisfecho. Y estos son los clientes que no vuelven.
Ciertamente, las políticas de los diversos Gobiernos Autonómicos, son bastante parcas a la hora de establecer subvenciones a los establecimientos. Soy partidario de que se debe marcar con normativas el nivel minimo de confort en un establecimiento hotelero, pero tambien subvencionar para alcanzar este nivel. E incluso, veo esto prioritario a la celebración de grandes Ferias de Turismo, donde se promocionan los destinos, pero a un coste muy alto a fondo perdido. Ir a una Feria de Turismo es importante, pero solo si despues los resultados acompañan. Debemos luchar por estar seguros de que los clientes quedan satisfechos de las instalaciones Hoteleras, pero estableciendo un marco igualitario para la competitividad. De nada sirve vender habitaciones a precios infimos, si el cliente se queja igual que si hubiera pagado tres euros más. No es una Ecotasa, es una Turitasa, y ha de revertir directamente en el establecimiento hotelero.

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Makele22/05/2006 9:05:00

Es una agradable noticia leer este estudio, pues parece que por fin en Baleares, se han dado cuenta que ya tienen lo más caro. Tienen las infraestructuras, los edificios, el personal adecuado, el destino conocido y asentado en las preferencias de los turoperadores...
La apuesta de Iberostar de abrir más hoteles en las islas, a petición de un importante touroperador ya da a pensar que la respuesta a nuestras necesidades turísticas no está en el Caribe. Tenemos nuestro propio Caribe aquí, en Baleares, a solo un par de horas de vuelo desde Alemania.
Otra cosa a destacar es el equipamiento de las habitaciones. Sigo encontrando camas desvencijadas, soy vendedor de colchones para hotel, y el pasado año tuve que competir con un fabricante que "recicla" colchones viejos, a un precio mínimo. Está claro que esto es un parche, que permite ahorrar 10 euros por colchón. Esto es una muestra de la política de explotación anticuada que todavía se emplea en la Isla. El cliente busca calidad. Cuando cadenas como Starwood promocionan la extraordinaria calidad de sus colchones con la inclusión de una referencia en su página web a la "Heavenly bed", aún en España seguimos escatimando el céntimo, a la espera de un buen resultado final en las explotaciones. Si, al cabo de diez años, se descontara el coste de la actualización de las instalaciones a la parte proporcional de los resultados anuales, quizá estos no serían tan bondadosos. Porque, un cliente alojado en un establecimiento el último año antes de reformar, probablemente, no va a quedar satisfecho. Y estos son los clientes que no vuelven.
Ciertamente, las políticas de los diversos Gobiernos Autonómicos, son bastante parcas a la hora de establecer subvenciones a los establecimientos. Soy partidario de que se debe marcar con normativas el nivel minimo de confort en un establecimiento hotelero, pero tambien subvencionar para alcanzar este nivel. E incluso, veo esto prioritario a la celebración de grandes Ferias de Turismo, donde se promocionan los destinos, pero a un coste muy alto a fondo perdido. Ir a una Feria de Turismo es importante, pero solo si despues los resultados acompañan. Debemos luchar por estar seguros de que los clientes quedan satisfechos de las instalaciones Hoteleras, pero estableciendo un marco igualitario para la competitividad. De nada sirve vender habitaciones a precios infimos, si el cliente se queja igual que si hubiera pagado tres euros más. No es una Ecotasa, es una Turitasa, y ha de revertir directamente en el establecimiento hotelero.

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