Ecuador suspende todas las operaciones de Iberia en Quito y analiza hacerlo nacionalmente

El Gobierno de Ecuador suspendió ayer las operaciones de Iberia en el Aeropuerto Mariscal Sucre de la capital ecuatoriana, a la espera del informe de una junta de investigación de accidentes (JIA) de la Dirección de Aviación Civil de ese país sobre el incidente sufrido la tarde del viernes por un avión de la compañía española. "Hemos decidido suspender todas las operaciones de Iberia hasta que se demuestre que está adoptando las medidas de seguridad que aspiramos para todos los aeropuertos de Ecuador", dijo el ministro de Transporte y Obras Públicas ecuatoriano, Héctor Villagrán, al anunciar la medida. El viernes un Airbus A340-600 de Iberia, procedente de Madrid, se salió de la pista del Aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, luego de aterrizar, derrapó y fue a parar a la zona de protección de la cabecera norte del aeródromo, al final de la pista, a pocos metros de una cancha de fútbol en un populoso barrio de la capital ecuatoriana y muy cerca de viviendas; un percance en el que no se registraron víctimas ni heridos entre los pasajeros y la tripulación, a pesar de que fueron evacuados por rampas de emergencia. En principio 12 personas recibieron asistencia por contusiones o malestar general, aparentemente sin mayores consecuencias. La tragedia se evitó igualmente gracias a la existencia de esa zona de protección construida por las autoridades aeroportuarias en 2001, tras el fatal accidente ocurrido con un avión de carga que se estrelló en esa zona densamente poblada. Falta de coordinación Para el mediodía del sábado el Ministro no había logrado comunicarse con el gerente de Iberia en Ecuador; sin embargo, "un gerente de España se apersonó en el accidente", precisó el alto funcionario, apuntando que esa falta de coordinación había impulsado al Gobierno a suspender todas las actividades de Iberia en Quito y a esperar un informe de la junta de investigación para resolver otro tipo de sanciones. Se analiza bloquear la operación de la aerolínea a escala nacional. Sin embargo, también asomó la posibilidad de "revisar" la decisión, sólo si Iberia demuestra que ha mejorado el nivel de seguridad de sus vuelos y puede garantizarla. Villagrán indicó que la compañía deberá notificar al gobierno las nuevas disposiciones que adopte para la seguridad de los vuelos hacia el país sudamericano antes de que se autorice la reanudación de sus operaciones. Entre tanto, la junta de investigación recopila datos sobre lo acontecido y la caja negra ya fue recuperada. Ayer domingo en horas de la mañana se reunió a puertas cerradas en las oficinas de la Quiport, entidad encargada de las operaciones del aeropuerto de Quito, la Junta Investigadora de Accidentes (JIA) cerca de tres horas. En la reunión compareció la tripulación del avión de Iberia, quienes contestaron a las preguntas de la Junta, sin que haya trascendido el contenido excato de dicha reunión. "Por fin estamos llegando a un feliz arreglo con Iberia", declaró a la prensa local el ministro de Transportes al término de la reunión, aunque sin dar más detalles. El sábado, a las 12.30 hora local (17.30 GMT), fueron reanudados los vuelos en el aeropuerto con algunas restricciones, especialmente en las maniobras de aproximación a la pista. El ministro aclaró que la permanencia del avión de Iberia averiado en la cabecera norte del aeropuerto no dificultará las operaciones de otras aeronaves, pero se deberán seguir estrictamente las condiciones impuestas. Ayer domingo, según reporta la prensa local, practicamentre habían sido reanudados todosa los vuelos en Quito, excepto lo de la aerolínea estadounidense American Airlines, que decidió suspender todos sus vuelos hasta hoy lunes. El ministro ecuatoriano recalcó que lo más importante es que tras el incidente se habían tomado las acciones para proteger la seguridad de los pasajeros que implican "velar porque Iberia dé un trato adecuado y satisfactorio a todos los pasajeros que no han podido volar" en otros vuelos programados debido a que la aeronave continuaba varada al final de la pista. Agregó que la petición de eventuales indemnizaciones a Iberia "es un asunto al cual los pasajeros tienen derecho". No obstante, el alto funcionario ha criticado la falta de atención oportuna que han observado en la aerolínea, una situación que informó directamente al director general de Iberia, Enrique Donaire, quien posteriormente lo llamó desde España. "Este Ministerio presentará una nota oficial de reclamo, a través de la Cancillería del Ecuador, por el maltrato que han sido objeto los pasajeros del vuelo que sufrió el percance", puntualizó Villagrán. La DAC ha habilitado así mismo el aeropuerto de la ciudad andina de Latacunga, ubicada a 90 kilómetros al sur de Quito, donde ya habían llegado satisfactoriamente un cierto número de vuelos. El tráfico aéreo internacional también ha sido dirigido al aeropuerto de la ciudad costera de Guayaquil, a 420 kilómetros al suroeste de Quito. Se desconocen las causas Poco antes, la primera compañía aérea española había emitido un comunicado en el que manifestaba su disposición a mantener sus vuelos diarios con Ecuador, a pesar del incidente ocurrido, para garantizar el servicio a sus clientes en ese mercado. De momento, para trasladar a los pasajeros entre Quito y Guayaquil, había alquilado cuatro aviones, que salieron de la base aérea de Lacatunga a las 14:00, 18:00 y 22:00, en este último caso con dos vuelos. Siempre horas locales de Ecuador. En relación con el incidente ocurrido, la compañía informó de que el avión operaba el vuelo IB6463 Madrid-Quito, con 335 pasajeros y 14 tripulantes (3 pilotos, un sobrecargo y 10 tripulantes de cabina de pasajeros), los que fueron trasladados a hoteles de la capital para descansar a la espera de poderse desplazar a su domicilio o destino final. En su comunicado la compañía explica que hasta el momento se desconocen las causas que provocaron la salida de pista, que se investigarán siguiendo los procedimientos establecidos entre operador, fabricante y autoridades aeronáuticas. El avión, matricula EC-JOH, es un Airbus A-340/600 que lo recibió Iberia del fabricante el 23 de marzo de 2006, y realizó su primer vuelo comercial el día 27 del mismo mes. Toda la tripulación cuenta con gran experiencia en la compañía. En concreto el comandante lleva 27 años como piloto de Iberia y los dos segundos pilotos 10 y ocho años respectivamente, cuya pericia en evitar que el incidente tuviese mayores consecuencias fue destacada en Quito. Iberia pedía disculpas a sus usuarios "por los trastornos que esta situación les está provocando y comunica que está haciendo todo lo posible para recuperar la normalidad de su operación con Ecuador", poniendo a sus disposición un número teléfono, disponible las 24 horas del día. Diana Ramón Vilarasau (transportes@hosteltur.com) 

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