El big data, aliado de la innovación turística

Un post de Rafael Quintana Cavanillas, en Innovación

06 de Marzo del 2018

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El sector turístico atraviesa un momento de crecimiento. Según KPMG y la CEOE, el 72% de sus empresas aumentará su facturación en 2018[1], en parte, debido a su capacidad de innovación para detectar nuevas oportunidades de negocio. Una de las maneras que las compañías tienen para identificarlas y adaptarse a las necesidades de los clientes es el análisis del big data turístico, cada vez más accesible: en apenas una década, hemos generado más información que en toda nuestra historia. Y, según todo pronóstico, esta tendencia seguirá la misma dirección, principalmente debido al desarrollo del Internet de las Cosas: de acuerdo con Gartner, el número de objetos conectados pasará de aproximadamente 8.000 millones el año pasado hasta los 20.800 millones en 2020[2]. Pero, paradójicamente, tener más datos no siempre conlleva la toma de las mejores decisiones de negocio. Esto se debe a que no siempre las empresas tienen claro qué datos son los más relevantes para conseguir sus objetivos, o qué uso les pueden dar. Para proporcionar un mejor servicio, las empresas turísticas deben escuchar primero las necesidades de sus clientes.

Por la naturaleza de las compañías turísticas, el conocimiento de diversos idiomas siempre ha formado parte de la lista de habilidades necesarias para sus empleados. Debido al aumento exponencial de datos disponibles, estos profesionales necesitarán conocer un nuevo lenguaje: el de la analítica de datos. En otras palabras, deberán ser capaces de sintetizar una elevada cantidad de información, gestionarla de manera eficiente y extraer conocimiento de ella. Solo así, basándose en la evidencia, las empresas podrán tomar las mejores decisiones de negocio y analizar el resultado de sus acciones en un ciclo iterativo de mejora continua.

Este proceso analítico es cada vez más sencillo gracias al auge de tecnologías self-service intuitivas. Además, estas tecnologías tienen a su disposición mayores fuentes de información de las que nutrirse: la supresión del roaming en territorio europeo está abriendo nuevas oportunidades para ofrecer servicios digitales más completos y conocer mejor las necesidades de los clientes.

Los operadores turísticos se enfrentan, por tanto, a un escenario caracterizado por los retos que el aumento exponencial de datos supone, junto con las oportunidades que podrán aprovechar para ofrecer una mejor experiencia y servicios. Para aprovechar estas últimas, será necesario difundir una cultura analítica en la empresa, así como desplegar soluciones intuitivas para poder conectar a todos los miembros del equipo, desde el usuario de negocio al data scientist, pasando por la alta dirección.

Debido los avances tecnológicos, además de adquirir una cultura analítica, las empresas deberán detectar proactivamente las tendencias en torno al big data, entre las que hoy destacan las siguientes[3]:

  • Cada vez existirán menos silos de información: equipos, datos y herramientas estarán cada vez más conectados, evitando así la fragmentación del conocimiento, de manera segura y gobernada.
  • El auge de las tecnologías de cadenas de bloques (blockchain) y P2P han propiciado la experimentación con ellas, más allá de las criptodivisas; concretamente, en el campo de la analítica y la gestión de datos, donde probablemente veamos avances en los próximos meses.
  • El uso del lenguaje natural y la voz, es decir, la analítica conversacional, abrirá nuevos campos en la experiencia de los procesos analíticos. Debemos, por tanto, acostumbrarnos a un proceso analítico más natural e intuitivo.
  • Las empresas tenderán a utilizar plataformas cloud híbridas. Gracias a ellas, cada vez más seguras, las empresas pueden combinar fuentes de datos privadas y públicas y eliminar diversas limitaciones, entre otras, geográficas.

En resumen, la combinación de un nuevo lenguaje y unas nuevas herramientas posibilitarán la transformación de los datos turísticos en conocimiento útil. Este conocimiento podrá traducirse en mejores servicios para los clientes. Si el turismo es un motor económico a nivel nacional, el big data es el combustible que le ayuda a dirigirse a un nuevo entorno digital,en el que se presentan nuevas oportunidades de negocio.


[1] Perspectivas España 2018 - Edición Turismo. KPMG, 2018

[2] Forecast: Internet of Things — Endpoints and Associated Services, Worldwide. Gartner, 2017

[3] 11 BI trends for 2018. Qlik, 2018

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