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El Gobierno balear venderá tarjetas de acceso a espacios naturales para mejorarlos

1 octubre, 2003

El Gobierno de Baleares creará a final de año o principios del 2004 la Fundación para el Desarrollo Sostenible de Baleares, que impulsará planes de mejora medioambiental y obtendrá recursos a través de la venta de una "tarjeta verde" para acceder a fincas públicas y una "marca verde" para productos de empresas asociadas. Los consejeros de Turismo, Joan Flaquer, Medio Ambiente, Jaume Font, y Economía, Hacienda e Innovación, Lluís Ramis de Ayreflor, dieron a conocer hoy las líneas básicas de este proyecto tras exponerlo a representantes del sector turístico y precisaron que los patronos de la Fundación serán el Ejecutivo autonómico, los consejeros insulares y las entidades financieras que quieran adherirse. "Este es un proyecto que no pretende sustituir nada", dijo en referencia a la ecotasa (que será derogada próximamente) el conseller de Turismo, quien subrayó que la nueva entidad sólo responde "al compromiso con el medio ambiente" del Gobierno. Para Flaquer, esta iniciativa debe desarrollarse "con calma y tranquilidad" porque Baleares está "en unas condiciones medioambientales muy superiores a otras regiones turísticas" y el objetivo final es convertir el archipiélago "en un punto de referencia" internacional del cuidado del entorno natural. "La Fundación estará gestionada, administrada y dirigida desde un punto de vista absolutamente profesional, al margen de los políticos", indicó el consejero de Turismo. El Gobierno, como patrono, aportará 31 fincas públicas de las que es titular, así como el patrimonio (valorado en 18 millones de euros) de la sociedad Diversidad 21, creada para gestionar recursos de la ecotasa, mientras que las aportaciones de los concejos y las entidades financieras que se sumen a la iniciativa están por determinar. El propósito de la entidad será "poner en valor" el patrimonio natural de titularidad pública, que podrá ser visitado por turistas y residentes mediante la adquisición de una "tarjeta verde" que se pondrá a la venta en hoteles, aeropuertos, agencias de viajes, oficinas de turismo, etcétera. "Estamos abiertos a que se sumen fincas privadas" cuya visita tendrá un descuento o será gratuita con la posesión de la tarjeta, documento que se comercializará con diferentes precios y periodos de validez para facilitar su uso por parte de los residentes y de los turistas en función de sus intereses, dijo Flaquer. Otra de las fuentes de ingresos de la Fundación será la concesión de un distintivo o "marca verde" a empresas que quieran participar en el proyecto y que podrán comercializar con este sello todo tipo de productos, aunque se establecerán controles para que los artículos cumplan determinadas condiciones medioambientales. "El sector turístico está dispuesto a colaborar", afirmó Flaquer, que apuntó como ejemplo de esta cooperación la posibilidad de que las empresas hoteleras utilicen menaje o productos de aseo con el distintivo "verde". El conseller de Turismo insistió en el que proyecto "no tiene un carácter recaudatorio" y en que "los recursos que se puedan obtener se reinvertirán en el patrimonio de la Fundación" para mejorar los espacios naturales y facilitar su acceso en condiciones óptimas a turistas y ciudadanos del archipiélago.Ramis de Ayreflor indicó que se han realizado los contactos preliminares con las veintiséis entidades financieras radicadas en las islas y que a los hoteleros se les ha pedido que colaboren consumiendo los productos con la "marca verde", distintivo que también tendrán los artículos de "merchandaising" de la propia Fundación. Jaume Font, que resaltó la importancia del proyecto para dar valor a fincas públicas que "están abandonadas", subrayó que los principales propósitos de su departamento son que los ciudadanos conozcan los espacios naturales y que éstos "estén en condiciones". 

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