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Por Yolanda Acosta, en Economía

Carreteras que nos conducen a destinos de leyendas de amor para celebrar San Valentín

6 febrero, 2020 (16:39:05)

Como cada año el día de los enamorados es la ocasión perfecta para demostrar a quienes amamos lo mucho que los queremos. Los más tradicionales sorprenderán a su media naranja con cenas románticas, flores o bombones. Sin embargo, para quienes deseen asombrar a sus enamorados este 14 de febrero con una escapada única, Indie Campers, plataforma líder de alquiler de autocaravanas en Europa, ha seleccionado cinco rutas que nos conducen a destinos españoles que ocultan leyendas de amor.

Autovía Mudéjar. Los amantes de Teruel. La A-23 nos conduce hasta Teruel, ciudad que acoge una de las historias de amor más famosas de nuestro país. En ella, dos jóvenes enamorados ven cómo el dinero se interpone en su felicidad. El padre de la chica quería que ésta se casara con alguien adinerado, por lo que el chico decide marcharse de la ciudad para ganar dinero y regresar cuando sea un hombre de éxito. Sin embargo, lo consigue demasiado tarde pues al volver, su amada se ha casado con otro. Al enterarse, el joven pidió a su amada un beso pero ésta se lo negó y cayó muerto. Finalmente, en su entierro, la chica le da ese beso que le negó al cuerpo sin vida de su amor y cae muerta inmediatamente después. Hoy en día es posible visitar las tumbas de los amantes, su estatua y el museo de los amantes.

Carretera de la Costa: La leyenda de Cambaral en Luarca (Asturias). La N-632, más conocida como la vieja carretera de la costa, nos lleva hasta Luarca donde, según cuenta la leyenda, llegaron piratas procedentes de Argel, liderados por Cambaral, quien era famoso por su crueldad. Tras las tropelías llevadas a cabo por los piratas en la zona, el señor de La Atalaya, decidió tenderles una trampa, capturando así a Cambaral. Tras ser encarcelado gravemente herido, la hija del señor de la fortaleza fue a curarle las heridas y se enamoraron. Cambaral planeo la huida de la pareja, sin embargo, no salió bien y al verse acorralados por el padre de ella, se fundieron en un beso. Ante esto, el señor no dudó en cortarles la cabeza a ambos mientras se besaban, cayendo éstas en las aguas del puerto. Años más tarde, en ese mismo sitio se levantó el Puente del Beso que podemos visitar si viajamos hasta este municipio.

Carretera del Garajonay: la historia de amor más famosa de Canarias (La Gomera). La carretera GM-2 nos conduce hasta el Parque Nacional de Garajonay, que recoge el nombre de la historia de amor más famosa de las Islas Canarias. Cuenta la leyenda que Gara, princesa gomera, y Jonay, príncipe tinerfeño, se enamoraron durante un encuentro entre los menceyes de La Gomera y de Tenerife. Sin embargo, una predicción hecha por un adivino a Gara en la que le decía que huyera del fuego, hizo que las familias de ambos se opusieran a su relación. Esto no fue obstáculo para los jóvenes que huyeron y se refugiaron en los montes más altos de La Gomera. Al ser encontrados por los familiares de Gara, ambos decidieron que preferían morir juntos a vivir separados. Así, afilaron una lanza por ambos extremos, se apoyaron en ella y se fundieron en un abrazo eterno.

Carretera de La Pedriza: La Cueva de la Mora (Madrid). La carretera M-608 nos lleva hasta La Pedriza, uno de las zonas más famosas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Allí, se encuentra La Cueva de la Mora, en la que fue encerrada la joven Naima por orden de su padre al rechazar ésta todos los pretendientes que él le proponía tras enamorarse de un joven cristiano. La joven había coincidido con dicho joven en el Manzanares y el flechazo entre ambos fue instantáneo. Sin embargo, el padre de la chica rechazó al joven cuando fue a pedirle su mano y éste partió a otras tierras. Finalmente, la joven falleció encerrada en la cueva al no querer casarse con ningún otro hombre.

Carretera A-42 hacia Toledo: El pozo amargo. Una de las historias de enamorados más conocidas de Toledo es la que nació entre Raquel, la hija del rabino Levi, y Fernando, joven cristiano. Sabiendo de la oposición del padre, los amantes decidieron verse en secreto cada noche en los jardines donde se encontraba el pozo. Todo fue bien para los enamorados hasta que un amigo del padre de Raquel los vio besándose y se lo contó al rabino, quien decidió asesinar a Fernando, clavándole un cuchillo por la espalda. Raquel nunca superó la muerte de su amado y todas las noches lloraba en el pozo, vertiendo sus lágrimas en él. Una de esas noches le pareció ver el reflejo de su amado en el fondo del pozo y se arrojó dentro, muriendo por amor.

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