El sector turístico de Baleares pide responsabilidades políticas y económicas por la caótica huelga de autocares

El sector turístico de Baleares ha calificado la huelga del transporte discrecional de «catastrófica» para la imagen turística de las Islas y de España como destino vacacional, reclamando «responsabilidades políticas y económicas».

El sector turístico de Baleares ha calificado la huelga del transporte discrecional de «catastrófica» para la imagen turística de las Islas y de España como destino vacacional, reclamando «responsabilidades políticas y económicas». Los representantes de las distintas «familias» del turismo balear, hoteleros, agencias, turoperadores, compañías de aviación, transporte discrecional y alquiler de vehículos, se reunieron ayer en el Fomento del Turismo de Mallorca en una jornada marcada por un rosario de encuentros con el presidente del Govern, Francesc Antich, para valorar los paros y tomar medidas para evitar que se repitan estos conflictos. El presidente del Fomento del Turismo de Mallorca, Miquel Vicens, desgranó el mensaje del sector turístico recalcando «el riesgo que corre nuestra sociedad ante comportamientos como los habidos, que ponen en cuestión tanto el estado de derecho como la base económica de nuestra comunidad». También anunció la «exigencia de responsabilidades a las autoridades que han hecho dejación de sus deberes de mantener el orden público, la Ley y el normal desenvolvimiento de un conflicto colectivo, además del restablecimiento de los principios de autoridad y legalidad». En esta depuración de responsabilidades, Vicens repitió lo que desde diversos empresarios se ha criticado, la falta de control por parte de la Delegación del Gobierno de las acciones que realizaron diversos «piquetes informativos» en las cercanías de los aeropuertos de las tres Islas. En este sentido, Catalina Cirer, Delegada del Gobierno, ha asegurado que se produjeron «mínimos incidentes», recordó que desde el lado sindical se ha criticado la «contundencia» y los seis arrestos realizados por las Fuerzas de Seguridad del Estado entre los piquetes. Cirer desveló que todos los efectivos estuvieron dispuestas a ser utilizadas si era necesario en el conflicto, destinando entre 150-200 policías y guardias civiles. Vicens también consideró «tardía» y «desorganizada» la aprobación de los servicios mínimos por parte de la Conselleria de Transports, cargando directamente contra el Comité de Huelga, que «recurrió a la violencia». La patronal de agencias de viajes de Baleares (Aviba) exigirá responsabilidades económicas y no descartó las penales. Su gerente, Víctor Fernández, anunció que se había encargado a los servicios jurídicos de la Agrupación concretar estas responsabilidades que tendrían como sujeto a sindicatos y comité de huelga. «No se puede vulnerar la Ley impúnemente», afirmó. «Procederemos contra todos y cuantos estén implicados, sea directa o indirectamente». En el ámbito de las compañías aéreas, Felipe Navío, presidente de la patronal Aeca, también anunció que se estudiarán jurídicamente qué responsabilidades y reclamaciones son correctas. «Después de haber pasado el fin de semana podemos decir que ha sido una situación catastrófica», denunciando el incumplimiento de los servicios mínimos y costes de cientos de millones entre las aerolíneas. Uno de los subsectores más afectados por la huelga y por su próxima repercusión en la demanda de vacaciones es la hostelería. El presidente de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca, Pere Cañellas, calificó la imagen turística dada durante la huelga de «deplorable. Las noticias negativas han transcendido con rapidez y aunque es pronto para valorar el impacto afectará a las reservas». El coste económico es dificilmente valorable. Mientras que operadores alemanes hablan de 120 millones de marcos (10.200 millones de pesetas), fuentes del sector turístico lo estiman en 20.000 millones. Tan sólo el abono de taxis para trasladar a los turistas ha supuesto a los turoperadores más de 100.000 pesetas por 12 horas y vehículo. Si se ha pagado por trayecto, llevar a los turistas a sus hoteles ha costado unos 15 millones de pesetas por cada avión aterrizado. Además, algunos turoperadores han pagado a particulares 10.000 pesetas por trayecto, rozando la ilegalidad. Los actos de vandalismo también hicieron acto de presencia: unos 800 vehículos de alquiler saboteados porque algunos estaban siendo utilizados para trasladar turistas. También la EMT interrumpió su actividad en el aeropuerto al ser algunos vehículos alcanzados por piedras y sus conductores amenazados. El presidente Antich fue recibiendo a lo largo de la tarde a sindicatos, patronales y a la Delegada del Gobierno para evaluar el impacto de la huelga y buscar compromisos para evitar que se repitan estos conflictos. Juan Oliver, de Aviba, resaltó la labor del presidente, que «está haciendo lo posible a su alcance para resolver el conflicto», que debería culminar con la firma del convenio colectivo. (Javier de Benito, diario El Mundo-El Día de Baleares, 03/07/01) 

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