El ministro español de Fomento considera que ni el Sepla ni Iberia podrán mostrar disgusto con el laudo arbitral

El ministro español de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, considera que ni el Sepla ni Iberia podrán mostrar "ningún tipo de disgusto" con el laudo arbitral que se dictará mañana jueves, porque ambos "han tenido su oportunidad de llegar a un acuerdo". "Tiempo para el acuerdo han tenido de sobra", remarcó.

El ministro español de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, considera que ni el Sepla ni Iberia podrán mostrar "ningún tipo de disgusto" con el laudo arbitral que se dictará mañana jueves, porque ambos "han tenido su oportunidad de llegar a un acuerdo". "Tiempo para el acuerdo han tenido de sobra", remarcó. En declaraciones a los periodistas tras participar en el acto de inauguración ayer de la Réplica, Museo y Centro de Investigación de Altamira, al ser preguntado sobre si el laudo podría no dejar contenta a ninguna de las partes, Álvarez-Cascos consideró que "lo malo sería que esté contento uno y otro no". Comparando la labor de Federico Durán con la de un árbitro de fútbol, aseguró que si la labor de un árbitro la critica un equipo y el otro la elogia: "malo". "Cuando la labor del árbitro la aplauden o critican los dos: buen árbitro", añadió. El titular de Fomento señaló que la actuación de Durán debe estar presidida por la "imparcialidad, por encima del juicio que le merezca a las partes", por lo que como árbitro, prosiguió, debe escuchar a cada una de las partes y "con su probada capacidad, decidir lo que le parezca justo y que cada una de las partes lo acepte como consecuencia de las reglas del juego", agregó. "La democracia no es un sistema para que cada cual haga lo que le venga en gana, en eso radica la principal virtud del Estado de Derecho, que las normas son para todos", apostilló. En cuanto al desarrollo del conflicto entre pilotos e Iberia y la participación del Ministerio de Fomento, Álvarez-Cascos aseguró que su departamento "jamás interfirió" en la negociación entre ambas partes, cumpliendo su misión de fijar los servicios mínimos en las jornadas de huelga "que luego se cumplieron y permitieron la normalidad en los aeropuertos", precisó. "El Ministerio tuvo que intervenir en el momento en el que presuntamente se afectaba a la seguridad, y con esa decisión restablecer la normalidad en los servicios", prosiguió Álvarez-Cascos, quien indicó que posteriormente el gobierno acordó imponer un laudo obligatorio "y ahora le corresponde al árbitro, libremente y con arreglo a su criterio, buscar una fórmula que resuelva el conflicto con carácter estable y que sirva a ambas partes de referencia para zanjar sus discrepancias", añadió. El titular de Fomento aseguró que si se volviera a producir una situación similar "actuaríamos de la misma manera". "Debe darse por enterado todo el mundo de que no debe confundirse la negociación laboral por difícil que sea con una invocación a cuestiones de seguridad que son competencia del Ministerio", advirtió Álvarez-Cascos. Además, añadió que cuando se invocan sus competencias "a nadie le puede extrañar" que el Ministerio actúe "como debe actuar, en defensa del interés general y de miles de viajeros que iban a quedar atrapados aquella madrugada de manera injustificada en los aeropuertos españoles", añadió. En cualquier caso, Álvarez-Cascos señaló que la situación "se superó" y confió en que la experiencia "no se vuelva a repetir". Además, esperó que "todos aprendan" y que en el futuro se encuentre la fórmula para "a través del diálogo resolver cualquier conflicto", concluyó. 

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