Terrorismo, una amenaza global

Turistas en el punto de mira

El yihadismo ha generado un clima de desconfianza que socava el turismo

Túnez, Bangkok, Susa, Sharm el Sheikh, Bamako, París… Una serie de ataques terroristas yihadistas cometidos a lo largo de 2015 contra museos, hoteles, aviones o salas de fiestas han generado un clima de desconfianza que socava el sector turístico a nivel global. Cualquier previsión de crecimiento turístico o tendencia de cara a 2016 puede verse afectada por la incertidumbre y el miedo a viajar.

De hecho, uno de cada cuatro turistas internacionales ha modificado sus planes de vacaciones en el último año debido a preocupaciones relacionadas con la seguridad o la situación sanitaria en los países que pretendía visitar. Y el terrorismo es la preocupación principal (83%) por la que se cancelan viajes, según un estudio elaborado por la aseguradora AIG Travel.

De acuerdo con dicho informe, España incluso se percibe como un destino para pasar las vacaciones más seguro que otros países de la Unión Europea como Italia, Francia o Reino Unido y nuestro país se sitúa –en cuanto a percepciones en los viajeros- en el mismo nivel de seguridad que Canadá, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Alemania y los Países Escandinavos.

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Sin embargo, toda la industria turística -en todos los destinos- va a tener que acostumbrarse a seguir nuevas rutinas y protocolos de seguridad para prevenir la amenaza terrorista, según apuntaron expertos en seguridad durante un seminario sobre terrorismo y turismo que tuvo lugar en la feria World Travel Market de Londres el pasado mes de noviembre.

Según expuso David Roney, coordinador nacional del programa Protect & Prepare, los sitios concurridos son objetivos preferenciales de los terroristas, éstos han adquirido mucha experiencia en países como Siria y los atacantes pueden ser tanto comandos organizados como lobos solitarios.

Así pues, “prevenir las amenazas es tarea de todos los actores, tanto públicos como privados” remarcó este experto en seguridad.

Por tanto, del mismo modo que las empresas turísticas han incorporado multitud de tareas rutinarias relacionadas con el ahorro energético, la limpieza, la gestión de clientes o la prevención de robos, también tendrán que incluir en su día a día nuevas pautas de trabajo y protocolos relacionados con la seguridad antiterrorista.

Una semana después de la WTM tuvieron lugar los ataques terroristas en París, donde los objetivos fueron una sala de fiestas y varios restaurantes.

Tras dicha tragedia, la patronal del ocio nocturno Spain Nightlife anunció que pedirá modificaciones legales para reforzar la seguridad antiterrorista en los establecimientos, según explica su secretario general, Joaquim Boadas, quien también ocupa el mismo cargo en la International Nightlife Association.

“Queremos contar con un nuevo tipo de vigilantes, de muy alto nivel, con una formación específica para detectar posibles amenazas terroristas y que puedan registrar bolsos o hacer cacheos, cosa que ahora no es posible, e incluso llevar armas”, indica Boadas.

Objetivo fácil

Lo cierto es que los ciudadanos comienzan a asumir que cuando viajan de vacaciones o se encuentran en sitios muy concurridos son un “soft target” u objetivo fácil, escasamente protegido, para los terroristas.

Según la encuesta realizada por World Travel Market a consumidores del Reino Unido, cuatro de cada 10 turistas admiten que en 2015 no se pudieron relajar completamente durante sus vacaciones porque en algún momento temieron la posibilidad de sufrir un atentado.

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Percepción de seguridad

“La situación de Francia no nos beneficia porque se identifica con Europa”, apuntaba el director de Turisme de Barcelona, Jordi William Carnes, días después del 13N. “Cuando uno mira la situación desde la otra punta del mundo, mil kilómetros (los que separan París de Barcelona) no es una distancia tan alejada”.

“Europa se percibe como un destino seguro en Asia, aunque se haya producido cierta paranoia colectiva alimentada por los medios”, apuntaba Eduardo Santander, director de la European Travel Commission, la asociación que reúne las oficinas nacionales de turismo del continente.

Santander realizaba estas declaraciones el 23 de noviembre durante el Congreso de Turismo Asiático celebrado en Barcelona y acababa de llegar desde Bruselas, ciudad que ese día estaba tomada por el Ejército y la policía, en estado de emergencia. En cualquier caso, según añadía el director de la ETC, “no preveo grandes pérdidas para Europa en los próximos seis meses. Sí podrá haber efectos a corto plazo”.

En cualquier caso, las reservas de avión para viajar a la capital francesa en los meses posteriores a los atentados cayeron un 27% respecto a las mismas fechas del año anterior, según ForwardKeys.

Los mercados asiáticos son especialmente sensibles a las noticias sobre la seguridad que vienen de Europa.

Así, la aerolínea Japan Airlines canceló sus vuelos desde el 12 de enero hasta el 29 de febrero entre el aeropuerto tokiota de Narita y París debido a la caída de pasajeros tras los ataques del 13N. Y es que la ocupación en dicha ruta pasó del 80% al 40%.

Empresas castigadas en bolsa

Pero este nuevo entorno de incertidumbre mundial golpea a muchas más empresas. En las dos semanas que siguieron a los atentados en París, el precio de la acción del grupo hotelero francés Accor cayó un 9,10%, mientras que Air France se dejó un 9,72%.

TUI y Thomas Cook vieron cómo sus acciones retrocedieron un 6,10% y un 3,9% respectivamente.También cayó el valor de la acción de los grupos hoteleros españoles Meliá (-9,4%) y NH (-9,6%).

Otros grupos hoteleros cuyas acciones en bolsa registraron pérdidas fueron Intercontinental (-3,8%) y Marriott (-4,75%). Mientras, la acción de easyJet en bolsa cayó un 10,6% y la de Ryanair se dejó un 4,11%.

Gestión de crisis y emergencias

En este nuevo entorno tan volátil, uno de los retos principales para el sector turístico en 2016 será tener preparados planes para la gestión de crisis y emergencias. De modo que si ocurre lo peor, las primeras 48 horas serán claves.

Lo que suceda en ese plazo de tiempo (el modo en que se atiendan las víctimas, se repatrían los turistas, se gestiona la relación con los medios de comunicación, etc) marcará la reputación de esos destinos y será clave para que sean más eficaces las posteriores campaña de promoción dirigidas a recuperar la llegada de turistas lo más pronto posible.

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Este reportaje ha sido publicado en la revista HOSTELTUR de enero, dentro del tema de portada Top 55+1 y puede descargarse como documento pdf a través de este enlace.

 

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