Diario 5737 12.11.2019 | 07:11
Hosteltur: Noticias de turismo
Edición España. Una opinión de Xavier Canalis

¿La Bastilla, por favor?

26 octubre, 2013

Opinión/ "Perdón, ¿podría indicarme dónde está la Bastilla?". La pregunta me dejó bastante descolocado. Era el pasado mes de julio y me encontraba de vacaciones en París. Yo estaba esperando que se pusiera en verde el semáforo para peatones, cuando un joven con aspecto indio se dirigió a mí y me preguntó de nuevo por la ubicación de "la Bastilla".

"Es aquí, es esta plaza", le respondí. No es precisamente un lugar bonito, la Place de la Bastille. En realidad, se trata de una inmensa rotonda por donde pasan miles de coches al día. No sólo es un lugar tirando a feo, también es muy ruidoso.

El joven puso cara de extrañado. Iba acompañado de sus padres.

- "Pero y el castillo... ¿Dónde está?"

- "¿Son ustedes de la India?", les pregunté.

- "Nuestra familia procede de allí. Pero nosotros vivimos en Singapur. Estamos visitando Europa".

- "Pues lo siento, pero la antigua fortaleza de la Bastilla fue destruida hace más de 200 años, durante la Revolución Francesa. Ya no queda nada de ella".

- "Oh, vaya!".

La antigua fortaleza de la Bastilla fue destruida entre el 14 de julio de 1789 y el 14 de julio de 1790. La antigua fortaleza de la Bastilla fue destruida entre el 14 de julio de 1789 y el 14 de julio de 1790.

No pensé más en esta anécdota hasta que hace unos días publicamos la siguiente información en HOSTELTUR: Los castillos se abren al turismo.

Y es que, según recuerda la dirección general de Empresa e Industria de la Comisión Europea, los edificios históricos son uno de los activos más importantes del sector turístico y en la actualidad existe un enorme interés por parte de los turistas de mercados emergentes para viajar a Europa y conocer este patrimonio.

El interés por las piedras viejas no es algo nuevo. A principios del siglo XX, en la ciudad italiana de Verona, eran tantos los turistas que preguntaban por "el balcón de Romeo y Julieta" que las autoridades locales al final construyeron un falso balcón medieval en una antigua casa señorial, como si la Julieta de Shakespeare en realidad hubiera vivido allí.

En España tenemos muchas piedras viejas. Y muchos castillos. No tenemos que construir balcones falsos o fortalezas inexistentes, sólo conservar bien nuestro patrimonio histórico y ponerlo en valor.


Política de Cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios y analizar la actividad de la web con la finalidad de mejorar su contenido. Si continúa navegando sin modificar la configuración de su navegador, consideramos que acepta su uso. Más información en nuestra Política de cookies.