Diario 5766 14.12.2019 | 23:33
Hosteltur: Noticias de turismo
Edición España. Analizarán la gestión de la empresa y si causaron perjuicio a los acreedores o a los planes de pensiones

Los directivos de Thomas Cook enfrentan una investigación por la quiebra

24 septiembre, 2019

Los jefes de Thomas Cook, el CEO Peter Fankhauser, el presidente Frank Meysman y otros miembros de la dirección, se enfrentan a una averiguación dentro de la investigación que se sigue sobre el colapso del operador turístico y las circunstancias que rodearon esta quiebra. La secretaria de negocios de Reino Unido, Andrea Leadsom, le solicitó a Dean Beale, CEO del Servicio de Insolvencia, una investigación inmediata y acelerada de las quiebras de las distintas empresas del grupo y analice si las acciones de los directores "causaron perjuicio a los acreedores o a los planes de pensiones".

La solicitud se produce en medio de fuertes críticas en medios económicos británicos sobre los salarios y bonos de los altos ejecutivos de la empresa.

A los principales directores de Thomas Cook se les ha pagado un total combinado de £ 20 millones (22,7 M €) entre salarios y bonificaciones desde 2014. El primer ministro, Boris Johnson, cuestionó si a los directores deberían pagárseles "grandes sumas de dinero" a medida que sus negocios "caen en picado".

El presidente ejecutivo Peter Fankhauser ganó más de £ 8 millones en los últimos cinco años, incluida una bonificación de £ 2.9 millones en 2015. Según The Daily Telegraph informa que los directores financieros Michael Healy y Bill Scott, que comenzaron a principios del año pasado, han recibido juntos alrededor de £ 7 millones desde 2014.

En esta ocasión, se pagaron más de £ 4 millones a los directores no ejecutivos, incluido el presidente belga Frank Meysman, quien se llevó a casa £ 1,6 millones.

Johnson continuó señalando que "creo que las preguntas que tenemos que hacernos ahora son: ¿Cómo se puede evitar que esto suceda en el futuro? ¿Cómo podemos asegurarnos de que los operadores turísticos tomen las precauciones adecuadas con sus modelos de negocio en los que no terminen en una situación en la que el contribuyente y el Estado tengan que intervenir para traer de vuelta a sus clientes a casa?"

Frank Meysman, quien fuera presidente de la Junta de Thomas Cook Group (Izq.); y Peter Fankhauser, CEO del grupo, ahora investigados.

Leadsom dijo que la investigación de Insolvencia analizará la conducta de los principales directores de la firma. "Pido que la investigación se centre no solo en la conducta de los directores inmediatamente antes y en la insolvencia, sino también en si alguna acción de los directores ha causado perjuicio a los acreedores o a los planes de pensiones", escribió en su carta al Servicio de Insolvencia.

El Servicio de Insolvencia tiene el poder de descalificar a las personas de servir como directores de la compañía por hasta 15 años si los encuentra culpables de mala conducta y puede pasar información a los organismos de ejecución penal en los casos más graves.

El canciller en la sombra del Trabajo, John McDonnell, ha dicho que los jefes de Thomas Cook deberían devolver los bonos que recibieron. "Creo que necesitan examinar realmente sus propias conciencias sobre cómo han provocado esto y cómo ellos mismos han explotado la situación", dijo a la BBC.

El presidente ejecutivo de Thomas Cook, Peter Fankhauser, dijo que lamentaba profundamente el colapso de la empresa y dijo que la compañía había trabajado "exhaustivamente" para salvar un acuerdo de rescate.

La compañía entró en liquidación la madrugada del lunes bajo el peso de una deuda de 1.700 millones de libras (1.930 M €), obligando al gobierno británico a repatriar a alrededor de 155.000 clientes en 18 países. Unos 22.000 empleos en todo el mundo también están en riesgo, 9.000 de ellos en el Reino Unido.

El Servicio de Insolvencia debe analizar el colapso de cada empresa del grupo para ver si las acciones de los directores y su participación en ese final. Normalmente podría llevar años pero la secretaria de negocios, Andrea Leadsom, lo está acelerando dada la indignación pública ante el rápido colapso de la compañía y el caos que acompaña a los turistas que tenía una vacación o una reserva.

El analista Dominic O'Conell explica que Leadsom espera determinar las responsabilidades del CEO Peter Fankhauser y el presidente Frank Meysman. "Es difícil ver cómo una investigación podría mostrar que ellos o los otros directivos llevaron a pique a la compañía deliberadamente", ha afirmado, agregando que "bien podría descubrirse que acumularon demasiada deuda y no lograron comprender la gravedad de los desafíos a los que se enfrenta el comercio debido a una libra esterlina más débil, el movimiento de las reservas de viajes online y algunas olas de calor inoportunas. Pero ese es un mundo alejado de un intento calculado de enriquecerse mientras empuja a la empresa a la insolvencia".

Mientras que Fankhauser y sus predecesores fueron bien recompensados ​​por lo que, al final, fue un fracaso, los inversores de la compañía votaron a favor de su remuneración en reuniones sucesivas.

El analsita señala que, sin embargo, podría hacerse una investigación en diferentes líneas, algo que se insinúa en la carta de Leadsom. "Podría haber motivos para considerar la oportunidad del anuncio de la junta a la Bolsa de Valores sobre el progreso de sus conversaciones de reestructuración financiera. ¿Cuándo supieron los directores que tendrían que encontrar 200 millones de libras adicionales y cuándo se le informó al mercado?".

Avatar redactor Diana Ramón Vilarasau Redactora en Transportes

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