Empresas turísticas ponen en venta sus hoteles para atajar la recesión

Los malos resultados obtenidos el año pasado, y las pésimas perspectivas que se presentan para este año, han aconsejado a muchas empresas hoteleras a desprenderse de parte de sus establecimientos a fin de reducir los riesgos y obtener un volumen de liquidez que les permita hacer frente a la recesión actual y al pago de las deudas contraídas con bancos.

Los malos resultados obtenidos el año pasado, y las pésimas perspectivas que se presentan para este año, han aconsejado a muchas empresas hoteleras a desprenderse de parte de sus establecimientos a fin de reducir los riesgos y obtener un volumen de liquidez que les permita hacer frente a la recesión actual y al pago de las deudas contraídas con bancos. Cadenas hoteleras y empresarios individuales admiten su interés en ofrecer parte de sus activos, pero no quieren reconocerlo públicamente para que la imagen de sus empresas no se vea afectada. Están más interesados en la gestión que en la propiedad de establecimientos de alojamiento y, dadas las circunstancias, retrasan las inversiones previstas tiempo atrás. El líder hotelero europeo Sol Meliá quiere desprenderse de varios establecimientos en un plazo de tres años, según confirmó su vicepresidente Sebastián Escarrer. "Tenemos 3.000 millones de euros en inmovilizados y queremos reducir parte de la propiedad. Otras empresas de gran envergadura como Telefónica ya lo han hecho", dijo Escarrer, indicando que no debe sorprender el hecho de que una gran cadena como la suya quiera disponer de menos activos y dedicarse más a la gestión. El sector turístico afirma que Sol Meliá tiene a la venta dos hoteles de Magaluf y dos de Calas de Mallorca, pero Sebastián Escarrer lo niega, e indica que venderá sólo un establecimiento en cada zona. No obstante, señaló que "en Mallorca puede haber tanto ventas como compras". El grupo Barceló no tiene previsto vender hoteles de Mallorca, pero le gustaría desprenderse de parte de sus activos en EEUU, donde tiene un total de 45 edificios, a través de la sociedad patrimonial Grubarges, constituida con otros socios. "No descartamos aligerar parte del inmovilizado", dijo un portavoz de la compañía. El tour operador británico First Choice, socio de Barceló, vendió recientemente el tour operador Turavia, y hasta se habla de la posible venta de Viajes Barceló, lo que la compañía ha negado rotundamente. Sin embargo, First Choice pasa por dificultades y ya está practicando un notable recorte de costes, al igual que su competidor MyTravel, que ha iniciado conversaciones con su comité de empresa para reducir la plantilla a fin de hacer frente a la recesión. También ha insinuado que podría recortar capacidad en los vuelos chárter para este verano. Otra cadena hotelera mallorquina, ligada a un turoperador nacional, también ha puesto a la venta sus hoteles, según han indicado fuentes fiables de la industria de alojamientos. Además, hay varios hoteles, incluso alguno emblemático, que están en venta, pero los propietarios no admiten esta circunstancia. En general, los hoteles han sido entregados a intermediarios para que sean vendidos discretamente. Algunas zonas, como Can Picafort, cuentan con varios establecimientos en venta, al igual que en s´Arenal de Palma, donde se ofertan dos pero necesitan de una gran inversión y no hay demanda. La falta de demanda y el exceso de oferta de hoteles en venta han sido hechos destacados por empresarios. Varios pronunciaron la misma frase: "todo está en venta, pero no hay demanda", indicaron. Además, los precios de salida son muy altos. "Los propietarios han puesto el precio correspondiente al rendimiento de varios años atrás, cuando la situación ha cambiado. La rentabilidad ha bajado un 30 por ciento el año pasado", comentaba un destacado industrial mallorquín. "La temporada 2003 será mala, y hay gente que sabe que no podrá soportar los créditos, incluso alguna cadena se resentirá por las deudas. La situación no es la misma que en 1991, cuando los tipos estaba al 17 por ciento, y la gente se ha lanzado a pedir créditos al 4 por ciento, pero aun así, hay que devolverlos, y la situación comercial actual hace difícil enfrentarse a los compromisos". Otro directivo de cadena mallorquina señalaba que "habría interés por captar algún hotel a buen precio, pero en la península, no en Mallorca", pero en general, los profesionales indicaron que para comprar habrá que esperar a fin de año, porque los precios habrán bajado notablemente. La toma de créditos para la rehabilitación de edificios representa una seria dificultad para muchos empresarios, y la banca ya está estudiando la situación. Fuentes turísticas han indicado que "bancos y cajas no quieren que les vuelva a pasar lo de 1992 y 1993, tras la guerra del Golfo, cuando los créditos hipotecarios impagados les obligaron a quedarse con muchos hoteles, lo que no gustó a la banca, porque no son hoteleros". La Caixa ha lanzado en Canarias -donde la mayor parte de los hoteles son de empresas mallorquinas- una línea de créditos para reforma de establecimientos a tipos atractivos -Euribor más 0,75%-, a fin de reactivar la actividad. (M.M., Diario de Mallorca, 20/02/03) 

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