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Edición España. Estudio de la IATA

El alto coste de las pruebas COVID puede hacer inaccesibles los vuelos

6 mayo, 2021 Premium

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), con estudio en mano, ha alertado a los gobiernos acerca de que los altos costes de las pruebas COVID-19 podrían hacer inaccesibles los vuelos y ponerlos fuera del alcance del presupuesto actual de muchas personas y familias, deteniendo la recuperación de los viajes. “Para facilitar un reinicio eficiente de los viajes internacionales, las pruebas de COVID-19 deben ser asequibles, oportunas, ampliamente disponibles y efectivas”, afirman desde la IATA. La patronal aérea ha elaborado un estudio a partir de una muestra de los costes de las pruebas de PCR –el test de COVID-19 requerido por la mayoría de los gobiernos- en 16 países que desvela las amplias variaciones de precios por mercados y dentro de los mercados.

De los mercados encuestados, solo Francia cumple con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que el Estado asuma el coste de las pruebas para los viajeros. De los 15 mercados donde existe un coste para las pruebas de PCR para el individuo, los precios medios oscilan entre 90 dólares (75 €) el mínimo y 208 dólares (173,5 €) el máximo.

Incluso tomando el promedio de los costes de gama baja, agregar pruebas de PCR a las tarifas aéreas promedio aumentaría drásticamente el coste de vuelo para las personas

Antes de la crisis, un billete aéreo promedio de ida, incluidos impuestos y cargos, costaba 200 dólares (167 €) en 2019. Una prueba de PCR de 90 dólares (75 €) aumenta el coste en un 45% a 290 dólares (242 €). Agregando otra prueba a la llegada y el coste de ida, aumentaría en un 90% a 380 dólares (317 €). Suponiendo que se necesiten dos pruebas en cada sentido, el coste medio de un viaje de regreso individual podría aumentar de 400 a 760 dólares (333,5 a 633,5 €).

El impacto de los costes de las pruebas de COVID-19 en los viajes familiares sería aún más severo, acota IATA. Según los precios promedio de los billetes, 200 dólares (167 €) y las pruebas de PCR de gama baja promedio, 90 dólares (75 €) dos veces en cada sentido, un viaje para cuatro que hubiera costado antes de COVID 1.600 dólares (1.334 €), podría casi duplicarse a 3.040 dólares (2.534 €), con 1.440 dólares (1.200 €) de costes de prueba.

“A medida que se eliminan las restricciones de viaje en los mercados nacionales, vemos una fuerte demanda. Se puede esperar lo mismo en los mercados internacionales. Pero eso podría verse comprometido peligrosamente por los costes de las pruebas, en particular las pruebas de PCR. Aumentar el coste de cualquier producto sofocará significativamente la demanda. El impacto será mayor en los vuelos de corto radio (hasta 1.100 km), con tarifas promedio de 105 dólares, es decir, las pruebas costarán más que el vuelo... Los costes de las pruebas deben gestionarse mejor, es fundamental si los gobiernos quieren salvar los puestos de trabajo del turismo y el transporte y evitar limitar la libertad de viajar a los ricos”, ha afirmado Willie Walsh, director general de IATA.

Los Estados deben pagar

El Reglamento Sanitario Internacional de la Organización Mundial de la Salud estipula que los estados no deben cobrar por las pruebas o las vacunas necesarias para viajar, ni por la emisión de certificados. El Comité de Emergencias COVID de la OMS reiteró recientemente esta posición, pidiendo a los gobiernos que reduzcan la carga financiera para los viajeros internacionales de cumplir con los requisitos de prueba y cualquier otra medida de salud pública implementada por los países. Muchos estados están ignorando sus obligaciones de tratados internacionales, poniendo en peligro la recuperación de viajes y arriesgando millones de medios de vida. Los altos costos de las pruebas también incentivan el mercado de certificados falsos.

“Los costes de las pruebas no deben interponerse entre las personas y su libertad para viajar. La mejor solución es que esos costes sean asumidos por los gobiernos. Es su responsabilidad según las pautas de la OMS. Un reinicio exitoso de los viajes significa mucho para las personas, desde la seguridad laboral personal hasta las oportunidades comerciales y la necesidad de ver a familiares y amigos. Los gobiernos deben actuar con rapidez", dijo Walsh.

Entre los mercados estudiados, Francia representa la mejor práctica, asumiendo el coste de las pruebas, según el estudio. "El Parlamento Europeo está moviendo a Europa en la dirección correcta. La semana pasada, pidió que las pruebas sean universales, accesibles, oportunas y gratuitas en toda la Unión Europea".

La amplia variación en los costes de las pruebas debería levantar banderas entre los gobiernos, señala IATA. "¿Cómo es posible que el coste mínimo de una prueba de PCR sea tan bajo como 77 dólares (64 €) en Australia, pero 278 dólares (232 €) en Japón, por ejemplo?", se pregunta Walsh. Los datos de Numbeo, portal especializado en coste de vida y comparativas, indican que es similar en Sydney, Australia y Tokio, Japón.

Los mercados cubiertos en el muestreo de IATA fueron Australia, Brasil, Francia, Alemania, Indonesia, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Filipinas, Singapur, Corea del Sur, Suiza, Tailandia, Reino Unido, Estados Unidos y Vietnam. No todos estos mercados requieren pruebas de PCR. "Sin embargo, los requisitos de entrada de estos test en muchos Estados hacen que la disponibilidad de opciones asequibles en todas partes sea fundamental para la recuperación de un viaje", puntualizó Walsh.

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