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Muere Alfonso de Hohenlohe, el gran promotor de la Costa del Sol

22 diciembre, 2003
El príncipe Alfonso de Hohenlohe, considerado el promotor por excelencia de la Costa del Sol, a la que atrajo un turismo de lujo, falleció ayer domingo a los 79 años en su residencia de Marbella, y su capilla ardiente se instalará el viernes en el Ayuntamiento de esta localidad malagueña.
El príncipe Alfonso de Hohenlohe, considerado el promotor por excelencia de la Costa del Sol, a la que atrajo un turismo de lujo, falleció ayer domingo a los 79 años en su residencia de Marbella, y su capilla ardiente se instalará el viernes en el Ayuntamiento de esta localidad malagueña. Ese día se celebrará asimismo el funeral en la iglesia de la Encarnación de Marbella y los restos de Hohenlohe recibirán sepultura en el panteón familiar del cementerio de San Bernabé de esta localidad, señalaron fuentes de la familia, que precisaron que el príncipe padecía un cáncer de próstata y desde anoche se encontraba en estado comatoso. Sandra Gamazo, sobrina de Hohenlohe, y que se encontraba con él en el momento del fallecimiento, dijo a los periodistas que desde el pasado verano esperaban este desenlace, "pero no por ello nos ha causado menos impresión". Del carácter de su tío destacó "la espontaneidad y el amor a la vida, a la naturaleza y a todos los proyectos que decidía emprender". Por su parte, el conde Rudi Schonburg, otro de los impulsores de la Marbella turística de los años 60 y amigo de la familia, calificó a Hohenlohe como "un hombre fabuloso, muy modesto, trabajador y talentoso". Este aristócrata alemán recordó el "cariño que siempre sintió por Marbella" el fallecido, que ha tenido "una muerte ligera después de muchos meses de malestar" y "ha sido feliz en sus últimas horas, porque se ha encontrado muy acompañado por su familia", añadió. La alcaldesa, Marisol Yagüe, dijo que "más que hablar de un hijo adoptivo de la ciudad", nombramiento que Hohenlohe recibió el pasado 28 de noviembre, "siendo justos, podemos hablar de que Marbella es su hija adoptiva". "El príncipe hizo para todos nosotros, con su apuesta de futuro, lo que el mejor padre quiere para cualquier hija", afirmó Yagüe, que cree que con su muerte "desaparece un referente de la Marbella actual, que no habría alcanzado el prestigio internacional que la distingue de no ser por el esfuerzo y confianza de personas de esta calidad humana y empresarial". Uno de los hijos de Hohenlohe, Hubertus, fruto de su matrimonio con la princesa Ira de Furstenberg, se ha desplazado a Marbella desde Austria, y otro hijo de ambos, Christopher, lo hará desde Hawai, mientras que la ex esposa llegará en los próximos días desde Tailandia, donde se encuentra. Hohenlohe, al que el Consejo de Ministros concedió el pasado 12 de diciembre la Medalla al Mérito Turístico, había nacido en Madrid el 28 de mayo de 1924 y fue bautizado en el Palacio Real, apadrinado por Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia. Hijo del príncipe Maximiliano y de la princesa Piedad Iturbe, su infancia transcurrió entre el Palacio de la duquesa de Parcent, su abuela, y el castillo familiar de Bohemia. En 1947, el príncipe Alfonso, que entonces vivía en América, comenzó a adquirir terrenos en Marbella, mientras que en 1953 introdujo la Volkswagen en México, y gracias a los sustanciosos beneficios conseguidos, realizó fuertes inversiones en la localidad malagueña. Desde entonces, se convirtió en el promotor por excelencia de la Costa del Sol, atrajo hacia ella a la "jet society" y consiguió levantar el Marbella Club en 1954 y una serie de hoteles, clubes, restaurantes, bungalós y urbanizaciones como "Puente Romano". Él mismo se ocupó de la arquitectura de los edificios, de su decoración, de la jardinería, gastronomía, clubes deportivos, fiestas y otras actividades que organizaba desde su residencia llamada "El Principito". Participó también como organizador, director, y en algunos casos como socio, en la promoción de otras zonas turísticas de lujo en el Golfo Arábigo, Las Bahamas, Filipinas, México o Miami. En Torremolinos, construyó el Palacio de Congresos y Exposiciones de la Costa del Sol, que incrementó notablemente el turismo en este sector, y creación suya es también el Anchorage Club, en Mallorca.

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