Socios de clickair desean adelantar su salida del capital de la low cost catalana anticipándose a las "vacas flacas"

Publicada 28/01/08
Socios de clickair desean adelantar su salida del capital de la low cost catalana anticipándose a las "vacas flacas"
Cobra, compañía de servicios del Grupo ACS, y el fondo de capital de riesgo Quercus Equity, del Grupo Agrolimen, plantean adelantar su salida del capital de la aerolínea catalana y que Iberia ejerza su derecho a tanteo sobre sus respectivas participaciones del 20%, avizorando una inminente retracción en el sector, según aseguran fuentes de la industria.
En el momento de la constitución de clickair, con una inversión inicial de 50 millones de euros, de los cuales Iberia aportó 26 millones, los cinco socios fundadores, cada uno con el 20% del accionariado, Iberia Líneas Aéreas, el grupo turístico Iberostar, la sociedad Nefinsa, Cobra y Quercus Equity, se comprometieron a un aporte global de 120 millones. Pero también a permanecer por cuatro años, partiendo de la base de que cumplido su segundo año y comenzando el tercero, en el último trimestre de 2008, alcanzaría su punto de equilibrio y pasarían a obtener beneficios sus accionistas en 2009. Iberia haría un aporte mayor del resto del capital, contando con los derechos políticos y una participación del 80% en el ordinario. El Consejo de Administración está formado por diez miembros, dos por cada uno de los socios, un secretario no consejero y un representante. Por ACS, José Romero de Ávila y Alfonso Aguirre Díaz; por Iberia, Manuel López Colmenarejo y José María Fariza Batanero; por Quercus, Francisco Román Lamas y José Manuel Fernández; por Iberostar, Gloria Fluxá y Fernando Miguel Martos, y por Nefinsa, Pablo Serratosa y Carlos Bertomeu Martínez, presidente de Air Nostrum. Como secretario no consejero figura Adolfo Muñoz Astray, con la Dirección General de Alex Cruz y la presidida por Carlos Losada. De acuerdo con el plan de negocios, la compañía esperaba incrementar sus operaciones entre 2007 y 2008 hasta cubrir unos 70 destinos, a través de 200 vuelos diarios que operará con una flota de 30 aviones. Sin embargo, clickair, alegando la crisis económica internacional expresada en una retracción de la demanda por efectos de una sobreoferta y el alza del precio del combustible, ha cancelado algunas rutas y pospuesto algunas de las nuevas que había anunciado -la más reciente entre Lanzarote y Barcelona- después de haber decidido previamente una ralentización de su plan de crecimiento. Este año sólo incorporará un avión, en vez de los cinco aparatos previstos, "poniendo sus barbas en remojo luego de ver arder las de su competidora Vueling", según analistas del sector. El sector low cost, en el que se incluye ha venido desatando guerras de precios cíclicamente que han reducido las tarifas, al mismo tiempo que aumentaba la oferta de todas las compañías, situación que unida al precio del combustible, un coste que en este modelo de negocio tiene una mayor incidencia que en el de las compañías de red, ha colocado por debajo de las previsiones el ingreso medio por pasajero, aún cuando en algunos casos se mantengan el volumen de pasajeros y los niveles de ocupación, los cuales no han sido suficientes para compensar los mayores costes y menores tarifas, produciéndose un desfase peligroso entre ingresos y costes, y entre el crecimiento de la capacidad ofertada muy por encima del incremento de la demanda. Aunque no se tiene información de las finanzas de la compañía, que aún la mantiene como confidencial, lo que está claro es que no entrará en beneficios hasta un año después de lo previsto. Ante este panorama, según las fuentes, la solicitud de los dos accionistas se produce a consecuencia del incumplimiento del plan de negocios aprobado en principio y, por ende, de los objetivos trazados; así como por los cambios de postura que se han producido en Iberia desde que Caja Madrid se convirtiera en el accionista de referencia, con más del 23% del capital de la compañía, y que incluyen la posibilidad de adquirir otra operadora del mercado nacional, Spanair. Ante esta situación, los socios de Iberia en la compañía de bajo coste habrían planteado en el Consejo que esta compañía aumente su participación en clickair adquiriendo sus cuotas, una vez que es un hecho que no se llegará al punto de equilibrio en 2008 y que, como mínimo, habrá dos años más de "números rojos". Los accionistas perciben que clickair todavía arroja pérdidas para los cinco socios aunque Iberia se beneficia de prestar a la low cost los servicios de handling y mantenimiento. A su salida al mercado, precedida de controversias, huelga de pilotos de Iberia y fuertes reacciones en el sector low cost, la compañía se propuso un acelerado plan de crecimiento y el objetivo de ubicarse, en tres años, entre las tres principales compañías de bajo coste de Europa, apoyada en un fuerte plan de expansión que la haría crecer en menos de cuatro años de manera exponencial, un objetivo que el propio mercado ha diferido ahora. Clickair aparecía en el momento de mayor expansión y competencia del segmento low cost, cuando líderes en Europa y España, como Ryanair y easyJet habían hecho importantes inversiones para incrementar fuertemente su oferta en el mercado español, beneficiadas por un crecimiento en el país superior al 14% y una cuota de pasajeros que ya llega al 40%, pero en un complicado entorno de lata competitividad, las reacciones de las compañías de red, el alto coste del combustible y una sobreoferta que está dando al traste con los más audaces planes de crecimiento. Diana Ramón Vilarasau (transportes@hosteltur.com)
Avatar redactor Redacción Hosteltur España

Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta

Inicia sesión
Comentarios 0

Esta noticia no tiene comentarios.