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Las redes como estructura de gestión

10 marzo, 2009
La Web 2.0 tiene en la red su estructura natural. La utilización de tags (etiquetas), enlaces y referencias hace que las relaciones se extiendan en forma de red por todo Internet. De este modo la excelencia y notoriedad se atribuye de forma natural sin estar determinada previamente y siempre bajo criterios democráticos y de valor, es decir, nadie que no aporte valor puede ser considerado influyente.
Puesto que la Red está afectando a todos los aspectos de las relaciones, también lo hace desde el punto de vista empresarial y de gestión. Así, hay una corriente que aboga por un tipo de gestión en el que la red sea considerada como la estructura natural de la empresa. Señalan en su defensa varias ventajas.
 
La estructura red permite una mejor transmisión de la comunicación. A diferencia de la estructura tradicional, la piramidal, la estructura red favorece que la información que adquiere el trabajador sea transmitida a la dirección sin trabas y de forma natural. Del mismo modo la dirección manda a los trabajadores consignas e indicaciones de carácter no imperativo pero que son aceptadas por la organización. Por último la comunicación entre departamentos, de forma directa, permite la suma de esfuerzos y el aumento de la información y de las claves necesarias para una gestión más eficaz.

¿Quién es la autoridad?
 
Se considera también que, al no estar esta estructura fundamentada en la autoridad ciega, el objetivo de la organización pasa a ser directamente el cliente. En la estructura piramidal el trabajador no busca la satisfacción del cliente, sino de su inmediato superior, de modo que los que más información tienen del visitante tienden a centrar su atención y esfuerzos en los que menos información tienen de ese cliente. Se aleja así la gestión del foco último y más importante.
 
Por otro lado la unidad de la organización red, se afirma, es más fuerte y se basa en principios de lealtad y convencimiento, puesto que hay un proyecto común del que los trabajadores participan y tienen información. En cambio en la organización piramidal la información se considera un valor en sí misma y no en su uso, por lo que no se distribuye, lo que impide que el trabajador tenga una idea clara del proyecto y no pueda ofrecer una lealtad y compromiso más allá del intercambio trabajo/salario.
 
Hacia la red distributiva

Ante esta situación hay varios tipos de redes (como se ve en el gráfico) que se pueden considerar una evolución hacia la red distributiva. El primer tipo de red, la centralizada, no es en sí misma un modelo de red, sino la representación del modelo piramidal. En esta representación se observa que no hay conexión entre los distintos componentes de la organización, sino que todos confluyen en un punto, la dirección. La información en estos casos está absolutamente controlada y todo proyecto y desarrollo del mismo ha de pasar por el punto central para ser supervisado, pudiendo perderse flexibilidad, capacidad de adaptación y generación de ideas e inteligencia.
 
El segundo tipo de red es la descentralizada. En este caso la organización se divide en nodos, cada uno formado por un departamento por lo general, y que disponen de cierta autonomía para funcionar de forma independiente, pero enfocados a un objetivo común y que convergen en una dirección centralizada que vigila más que ordena. Otro ejemplo de red descentralizada puede ser el de la cadena hotelera que da a sus hoteles (nodos) la autonomía suficiente para gestionar su estrategia en destino, pero respetando una cultura y filosofía común.
 
Un tercer tipo es el propio modelo distributivo. En este caso la descentralización es total, los nodos son más pequeños e independientes y no hay un centro claro que determine las políticas y filosofías a seguir, sino que éstas se van determinando de una forma más democrática y en base a las decisiones y actuaciones naturales de los nodos.
 
Modelos diferentes para empresas diferentes

No existe un modelo mejor o peor para cada empresa u organización, todo depende de su filosofía, política y naturaleza. Sin embargo es interesante realizar un análisis interno en el que se determinen las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades (DAFO) para constatar qué tipo de estructura puede ser más beneficiosa para la organización.
 
Además hay varios niveles de análisis: hotel, cadena hotelera o incluso zona hotelera (España, Caribe, Europa?). Es posible que cada nivel necesite una estructura distinta dependiendo del destino y de la propia organización.
 
Las distintas enseñanzas que ofrece la Web 2.0 van más allá de la Red y se acercan a todos los aspectos de las relaciones humanas.
 
Juan Sobejano (juan.sobejano@hosteltur.com)
 

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