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Las cinco principales aerolíneas de bandera de Europa, en peligrosas "turbulencias"

3 agosto, 2009
Cinco de las primeras compañías aéreas europeas registran en el último trimestre pérdidas millonarias, cerrando un peligroso primer semestre de 'turbulencias', para muchas, el peor en las últimas décadas.
Las causas, comunes a toda la industria, la drástica caída de la demanda, debido a la crítica situación económica actual, así como un cambio en el comportamiento de consumo de los pasajeros de negocios que, en la actual coyuntura, han debido viajar en cabina económica, en low cost o, directamente, hacer video conferencias en vez de viajar, minando los ingresos de las compañías de red.

Pero los retos más importantes de las aerolíneas de bandera son seguir enfrentándose a la feroz competencia de las low cost y el nuevo de reestructurar su negocio para adaptarse a la nueva situación, sin por ello perder su valor añadido, el servicio al cliente.

Iberia presentará el próximo 28 de agosto sus resultados del segundo trimestre del año.

British Airways, medidas de supervivencia

British Airways (BA) ha reportado unas pérdidas netas de 106 millones de libras (124 millones de euros) en el primer trimestre de su año fiscal, entre abril y junio, frente a los beneficios de 27 millones de libras (unos 32 millones de euros) alcanzados en el mismo lapso del ejercicio anterior, la primera vez que entra en números rojos en la temporada pre veraniega desde su privatización en 1987. Los resultados obligarán a la empresa a profundizar en la reestructuración del negocio, lo que supondrá una reducción de plantilla y de capacidad.

El presidente y consejero delegado de BA, Willie Walsh, elantó que la empresa retirará 22 aviones durante el invierno del 2010 y pospondrá unos cinco meses la entrega de seis aviones A380 y hasta dos años la de otros seis. Walsh advirtió de la seriedad de la situación en un momento en que, debido a la crisis económica, se ha desplomado el tráfico aéreo y en especial las reservas de primera clase, una fuente de ingresos fundamental para la compañía. Tras meses de caída del tráfico aéreo, amenazas de huelga y el encarecimiento del combustible, la compañía atraviesa uno de los peores momentos de su historia.

Tras haber logrado un ahorro del 6,6% a través de recortes y cambios en las condiciones de la plantilla, BA continuará su plan de introducir "cambios estructurales permanentes en el coste base de los empleados", lo que apunta a una reducción sustancial de su plantilla total de 40.000 trabajadores. Tras suprimir unos 2.500 empleos desde el pasado verano, British anunció en la junta de accionistas del 14 de julio su intención de eliminar al menos otros 3.700 puestos de trabajo en el plazo de un año.

Dentro de la cruzada denominada “por la sobrevivencia”, la empresa pidió a sus empleados aceptar voluntariamente algún tipo de rebaja salarial que fue acogida por un total de 6.940 empleados, incluyendo a los dos primeros ejecutivos de la empresa que renunciaron a un mes de sueldo. Posteriormente, los pilotos accedieron en julio a un recorte salarial del 2,6%.

La facturación de la compañía ha retrocedido 12,2% hasta los 1.983 millones de libras (2.323 millones de euros) en el primer trimestre, principalmente por la caída libre de las cabinas Premium y una disminución del 28,1% de su negocio de transporte de carga.

Walsh ha admitido que, con un descenso del tráfico aéreo en un 3,8% y "sin signos visible de mejora", a la empresa le queda poco margen para revitalizar el negocio y, en su opinión, la reestructuración del equipo es "esencial para la supervivencia a corto plazo y la viabilidad a largo plazo". El punto positivo en este ejercicio es la reducción del coste del combustible debido a la estabilización del precio del petróleo, que permitirá a la empresa ahorrar hasta 500 millones de libras en el abastecimiento de crudo. La deuda ascendió entre abril y junio a 2.268 millones de libras (2.659 millones de euros), 1.164 millones más que en el mismo periodo del 2008, mientras continúa el déficit de su fondo de pensiones.

Air France-KLM, pérdidas y más recortes

El primer grupo aéreo de Europa, Air France-KLM, reporta, por su parte, unas pérdidas de 426 millones de euros en el pasado trimestre, el primero de su año fiscal, frente a unos beneficios de 168 millones en el mismo periodo del ejercicio anterior.

En este caso, la compañía franco-holandesa ha atribuido estos malos resultados a la fuerte caída de sus ingresos provocada por la recesión económica mundial que "alcanza niveles sin precedentes y que afecta de forma particular al sector aéreo”. La facturación del grupo declinó un 20,5% hasta los 5.169 millones de euros, con una caída en su unidad de transporte de pasajeros del 18,7% y una superior en la de mercancías del 41,5%. Adicionalmente, los resultados del trimestre se vieron penalizados por un impacto negativo de las coberturas de carburante de 252 millones de euros. Las cuentas del grupo no tienen en cuenta su participación del 25% en la aerolínea italiana Alitalia hasta el próximo trimestre.

Pese al "contexto difícil", Air France-KLM indicó que tiene un "nivel de liquidez elevado", de 5.700 millones de euros, de los cuales 1.200 millones proceden de una línea de crédito.

Air France-KLM reformará su oferta de vuelos de pasajeros de media distancia y proseguirá "adaptando sus efectivos al nivel de actividad". De producirse una recuperación económica progresiva a finales de año, el grupo prevé un menor descenso en el transporte de pasajeros en el segundo trimestre fiscal, que se cierra el 30 de septiembre.

Paralelamente, estudia lanzar un plan de reducción de personal a partir del próximo septiembre, basado en "salidas voluntarias y medidas de movilidad", según anunció el director general de la compañía, Pierre-Henri Gourgeon. El acuerdo alcanzado con los sindicatos, de una duración de tres años, sustituye al anterior pacto trienal y se aplicará a los aproximadamente 44.000 trabajadores de tierra del grupo. El plan cuenta con el consentimiento de "la mayoría de las organizaciones sindicales" que representan a más de la mitad de los trabajadores.

Lufthansa, se acabaron los buenos resultados

Lufthansa ha reportado una pérdida de 216 millones de euros en los seis primeros meses del año, frente a los beneficios de 381 millones de euros contabilizados en el mismo periodo del año anterior. El primer grupo aéreo alemán no ha podido continuar durante el ejercicio en curso con los buenos resultados de los años anteriores.

Entre los meses de enero y junio, el grupo ha registrado 10.200 millones de euros, un 15,2% menos que en el mismo periodo del año anterior. Los ingresos por transporte han descendido en un 19,3 % hasta los 7.800 millones de euros. Esto se ha debido principalmente al descenso de las cifras de pasajeros y de mercancías, así como al retroceso de la media de ingresos por pasajero. En total, los rendimientos de explotación del Grupo se han reducido en el periodo de referencia hasta los 11.600 millones de euros, acusando un descenso del 10,1% .

Los gastos de explotación han disminuido a lo largo de los primeros seis meses del año un 4,8%, hasta los 11.600 millones de euros. Esto se ha debido esencialmente a que los gastos en carburante se han reducido en 897 millones de euros, lo que representa una bajada del 36,6 %, atribuible a la disminución tanto de los precios como de las cantidades. Las tasas se han situado en un 2,5 % por debajo del valor del año anterior.

El resultado de explotación del Grupo para los primeros seis meses del año ha sido de ocho millones de euros, desplomándose en 669 millones de euros menos que en el mismo periodo del año anterior. El retroceso se debe sobre todo a la evolución negativa de los sectores de negocio de Pasajeros y Logística. El resultado consolidado asciende a -216 millones de euros. En el mismo periodo del ejercicio anterior se contabilizó en 381 millones de euros.

En el primer semestre, el grupo ha destinado 898 millones de euros a la ampliación y modernización de la flota, de los que 77 millones de euros se obtuvieron por la desinversión en Condor y el reembolso de préstamos. De esta forma, el flujo de caja del grupo al cierre de los seis primeros meses del año asciende a 1.000 millones de euros y el endeudamiento neto se sitúa en los 396 millones de euros.

La primera compañía alemana redujo sus costes operativos en un 4,8%, hasta los 11,6 millones de euros en el primer semestre del año, principalmente por un menor gasto de combustible, un 36,6% menos, que se recortó en 897 millones de euros, frente al mismo periodo del año pasado.

No obstante, y como respuesta a la tendencia negativa en el segmento Premium, Lufthansa ha puesto en marcha el programa Climb 2011 con el objetivo de rebajar en 1.000 millones los costes antes de finales de ese año y cuyas medidas comenzarán a ser aplicadas en las próximas semanas. Entre otras, elevará a corto plazo un 25% su oferta en Business durante el segundo trimestre del año, reducirá a la mitad el personal externo y un 30% los costes administrativos. En el primer semestre, la aerolínea ha reducido su plantilla en 2.574 empleados.

El área de mantenimiento fue la única división del grupo que registró un aumento de ingresos, pese a las difíciles condiciones del mercado, sin embargo el resultado operativo del grupo fue menor en el primer semestre con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Alitalia, en rojo el primer semestre de su nueva gestión

Alitalia, controlada desde el pasado 13 de enero por un consorcio de empresarios italianos y Air France-KLM, registró en el primer semestre del año unas pérdidas operativas de 273 millones de euros, sumando 210 millones del primer trimestre y 63 millones del segundo.
La aerolínea informó que los ingresos alcanzaron los 1.276 millones de euros, tras haber transportado 10 millones de pasajeros y alcanzar un coeficiente de ocupación medio del 59%.

"Los resultados del primer semestre a pesar de estar ligeramente por debajo de las previsiones, son seguramente mejores de los esperados teniendo en cuenta la actual coyuntura negativa que ha afectado el sector del transporte aéreo a nivel mundial", recalcó el presidente de Alitalia, Roberto Colaninno, quien agregó que a la crisis económica global se sumó la reconstrucción del portafolio de reservas y el inicio de la integración de la anterior Alitalia y AirOne.

No obstante, la aerolínea ha alcanzado en el lapso una cuota del 50% en
el mercado doméstico --ventas en Italia para destinos nacionales e internacionales-- y del 20% en el mercado internacional --ventas en el extranjero hacia destinos italianos--, situándose así en cifras similares a la suma de los valores alcanzados por Alitalia y AirOne en 2008.

Alitalia
destacó que prevé seguir mejorando a lo largo del ejercicio, teniendo en cuenta el buen desarrollo de la compañía durante el mes de julio, durante el cual transportó unos 2,2 millones de pasajeros, así como por las reservas para agosto y septiembre.

"El análisis confirma las previsiones, con break even a tres años del inicio de la actividad", indicó la compañía.

Por otra parte, destacó los progresos registrados en la integración con Air France-KLM, mejorando las sinergias industriales y la implementación de nuevos acuerdos de código compartidos en enlaces internacionales e intercontinentales. En cuanto a AirOne, ya han integrado las redes de rutas y las políticas comerciales, el sistema informático para la gestión de las operaciones y el sistema para la reserva, compra de billetes y facturación. Comparten además los centros de control de las operaciones y del funcionamiento del hub de Roma Fiumicino, y los call center.
Alitalia continúa su plan de renovación de la flota, que prevé antes de 2013 la incorporación de 75 aviones Airbus, de los cuales ya ha recibido seis.

TAP, reducción de pérdidas

La compañía Transportes Aéreos de Portugal (TAP), la principal aerolínea del país y controlada por el Estado, cerró el primer semestre de este año con pérdidas de 72,4 millones de euros, algo menos de la mitad de las registradas el año pasado, cuando reportó 154,9 millones de euros, resultados que reflejan los recortes de costes aplicados por la compañía.

Sus ingresos de explotación registraron un descenso del 11,8% en relación al periodo homólogo del año pasado, hasta 927 millones de euros. Los gastos de TAP bajaron un 19,9%, sobre todo por la disminución del coste del combustible, del 49,7%.

La compañía aérea lusa justificó sus pérdidas por la crisis internacional y su repercusión en el transporte aéreo, que ha experimentado fuertes reducciones del volumen de pasajeros y carga. Durante los seis primeros meses del año, TAP transportó un 6,2% menos de pasajeros que en el mismo periodo del año pasado, mientras que la carga se redujo un 24,6%.

Swiss, la excepción

La filial suiza del primer grupo alemán, Swiss, registró en el primer semestre del año un beneficio operacional de 42,4 millones de euros, cuatro veces menor al del año anterior en el mismo período, que fue de 166 millones de euros. La cifra de negocios cayó un 17%, hasta los 1.386 millones de euros.

La compañía ha destacado que en una coyuntura en la que la mayoría de las empresas registran números en rojo, Swiss se mantiene en beneficios, aunque reconoce el profundo deterioro de las condiciones del mercado, si bien “han comenzado a estabilizarse en el segundo trimestre". Entre abril y junio Swiss tuvo un beneficio de explotación de 1,9 millones de euros frente a 122 millones de euros en le mismo lapso del año anterior.

"No podemos evitar las turbulencias exteriores que agitan el sector, a pesar de las adaptaciones de las capacidades flexibles y de una gestión rigurosa de los costes", ha expresado el director de la compañía, Harry Hohmeister.

Diana Ramón Vilarasau (transportes@hosteltur.com)

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