Nota de prensa remitida

Los datos el estudio de la UIB para la ATB avalan el alquiler vacacional

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Hoteles y alojamientos

20 de Abril del 2017

El estudio elaborado por la UIB para la Agencia de Turismo Balear, que depende de la Conselleria de Turismo, pone de manifiesto que los ciudadanos de Baleares apoyan el alquiler vacacional, confirmando las ventajas que tanto APTUR-Balears como otros organismos independientes atribuyen a este tipo de forma de alojamiento. No existe, por tanto, una opinión pública negativa ni alarma social en torno al alquiler vacacional.

El estudio, dirigido por el Dr. Joan B. Garau Vadell, fue realizado a finales de 2016. De él se desprende que Mallorca, Menorca y Formentera valoran con un notable el alquiler vacacional. Incluso en Ibiza, donde ha habido más polémica, los ciudadanos valoran el alquiler vacacional con un aprobado alto.

El 54,4% de los residentes de Formentera, seguidos por los de Menorca con un 51,5%, los de Mallorca con un 47,4% y los de Ibiza en un 35% consideran que se debe potenciar el alquiler vacacional.

La mayoría de los entrevistados, además, considera que el alquiler vacacional ayuda a que los beneficios del turismo lleguen a zonas de Baleares que habitualmente no se benefician de él, que se reparten mejor los ingresos y que se generan puestos de trabajo directos e indirectos. Esta percepción va en la línea de los datos publicados por otros organismos independientes, como ESADE, que aseguran que el 80% del gasto que hace un turista de alquiler vacacional se destina a ocio, cultura y transporte, y que el 32% se queda en el comercio de proximidad.

APTUR-Balears valora muy positivamente tanto la realización de este estudio como los resultados obtenidos, que revelan un apoyo de la opinión pública hacia el alquiler vacacional. Este estudio, teniendo en cuenta que ha sido elaborado para una agencia que depende de la Conselleria de Turismo, debería hacer recapacitar al Govern sobre el proyecto de modificación de la Ley de Turismo, que criminaliza a los propietarios y que deja fuera a más del 80% de la oferta actual de alquiler vacacional, perjudicando gravemente al comercio y a la desestacionalización.