​El grupo español acomete cambios en su división emisora

Globalia se reestructura para afrontar su futuro

Cuando a finales de septiembre de 2016 Globalia comunicaba que su presidente y accionista mayoritario, Juan José Hidalgo, daba un paso atrás cediendo el timón del grupo a su hijo Javier (que traía como director general a Pedro Serrahima), ya se entrevió que el grupo afrontaría cambios significativos, según se explica en este reportaje de la Revista Hosteltur.

El futuro de Globalia, hasta ahora, ha estado ligado a su fundador, presidente y accionista mayoritario, Juan José Hidalgo, que creó de la nada el que hoy es primer grupo turístico español. Hidalgo (que cumple 76 años este mes de julio) ya intentó ceder las riendas de Globalia a sus hijos Javier y María José hace seis años. Delegó muchas de sus responsabilidades pero, finalmente volvió, aunque sin negar sus capacidades.

Pero ahora la apuesta por Javier, con el apoyo de Pedro Serrahima, parece definitiva y sin vuelta atrás. Y se produce después de tres años de especulación sobre la entrada de un socio fuerte en el grupo que permitiera pensar en una salida a bolsa que asegurara el futuro del grupo. Un futuro que parece que finalmente se queda en manos de la familia.

Desde entonces el tándem Hidalgo-Serrahima ha estado rodando poco a poco, hasta que han apretado el acelerador en los últimos meses, y a finales de primavera de este 2017 ha trascendido una gran operación y una reestructuración. La operación ha sido el sorprendente acuerdo con Ryanair, para aprovechar las sinergias de destinos europeos de la low cost irlandesa y los de larga distancia a América de Air Europa.

Reestructuración ambivalente

La reestructuración la han acometido en el área emisora del grupo. Han unificado la contratación de Halcón-Ecuador y la turoperación que lidera Travelplan en un solo departamento, y han reducido la cúpula gestora de la red de agencias, con las salidas del director general José María Hoyos, y el director comercial, David Ballesteros. Asimismo, han reducido a tres las delegaciones regionales. Todos estos movimientos generaron la incertidumbre de la plantilla, ante lo que Serrahima envió una larga carta, ejemplo de transparencia, argumentando y explicando todos los cambios.

Unos cambios que pasan por la modernización de la agencia de viajes del grupo y una decidida apuesta por las nuevas tecnologías. Se trata de una reestructuración de Globalia de cara a asegurar su futuro. Ya sea como puesta en valor de cara a una posible venta total o parcial, o de cara a mantenerse como grupo líder del mercado español. La reestructuración tiene ese ambivalente objetivo.

Poco después de conocerse estos cambios este diario publicaba en primicia los resultados del ejercicio económico de 2016 de Globalia. Unas cifras que daban unas pérdidas de 17 millones de euros debido a la provisión de 65 millones realizada por los 200 millones que Venezuela tiene retenidos a Air Europa. El pasado año Globalia logró un Ebitda de 136 millones y aumentó su cifra de negocio hasta los 3.545 millones. Antes de un año se conocerán las cifras de este 2017 y el resultado de las estrategias puestas en marcha por Hidalgo hijo y Serrahima.

El reportaje completo de la Revista Hosteltur sobre el futuro de Globalia se puede leer y descargar desde este enlace.

 

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