​Javier Hidalgo afronta la reestructuración y expansión del grupo

El relevo en Globalia se consolida pese a las tiranteces familiares

A la segunda va la vencida. Si hace unos años el presidente y accionista mayoritario de Globalia, Juan José Hidalgo, hizo un intento de ceder el testigo de la gestión a sus hijos, con escaso éxito, ahora todo indica que el relevo generacional va en serio y que Javier Hidalgo ha vuelto a la primera línea del grupo para quedarse, según se explica en este reportaje de la Revista Hosteltur.

El primer grupo turístico español de integración vertical está en plena reestructuración, a la búsqueda de un camino que le asegure su futuro, más allá de su fundador, Juan José Hidalgo que, a los 76 años, ha dado un paso a un lado para dejar a su hijo Javier como CEO y cabeza visible de Globalia.

Se trata del tercer intento del presidente del grupo por asegurar el futuro del grupo. El primero fue el evidente del relevo generacional, hace cinco años, pero las tiranteces familiares le hicieron imponerse, reconsiderar la decisión y cambiar de estrategia.

El segundo intento fue buscar un socio de cara a salir a bolsa. Fue un intento por desligar a futuro la gestión del grupo de la familia. Pero después de casi tres años en los que se llegó a hablar del interés del grupo chino HNA, el intentó sólo quedó en eso.

Reestructuración

Y, desde hace un año, se está produciendo el tercer intento que, a la vista de los hechos, parece que va en serio y que está cuajando. Desde hace un año el hijo del presidente, Javier Hidalgo, es el CEO de Globalia y mes a mes va afianzando y consolidando una estrategia, apoyado por su padre, cuyos frutos espera ver claramente que en 2018.

Javier Hidalgo, CEO de Globalia. Foto: HOSTELTUR.Javier Hidalgo, CEO de Globalia. Foto: HOSTELTUR.

Javier Hidalgo ascendió a CEO, dejando el puesto de director general a Pedro Serrahima, que durante un año ha estado inmerso en la reestructuración del grupo, sobre todo impulsando la apuesta tecnológica. Pero, pese a que llegó de la mano de Javier Hidalgo, al que le une una gran amistad fomentada en el anterior proyecto de Pepephone, Serrahima ha acabado presentando su dimisión por no compartir con el CEO la visión global de Globalia. Mientras que Serrahima prefería centrarse en determinadas áreas, partiendo de cero, Javier Hidalgo tiene claro (al igual que su padre) que el futuro de Globalia está en el crecimiento continuo.

2018, año clave

Toda esta estrategia tendrá su revalida en 2018, año en que Javier Hidalgo espera que los resultados del grupo reflejen los frutos de la reestructuración y la amortización y consolidación de las últimas rutas abiertas. De hecho, de cara a este 2017, el CEO de Globalia espera que el grupo vuelva a los beneficios, una vez dejadas atrás las provisiones que se hicieron en 2016 por el dinero de Air Europa retenido en Venezuela y que generaron 17 millones de euros de pérdidas.

Una renovación que ha producido tiranteces en la familia Hidalgo, y que podría generar la salida del accionariado del hermano del presidente, Juan Antonio Hidalgo. Una circunstancia que podría ser la oportunidad para que Javier Hidalgo volviera a ser accionista, está por ver.

El reportaje completo se puede leer y descargar en este enlace.

 

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