Diario 6060 24.11.2020 | 11:33
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Edición España. Ante el recrudecimiento de la crisis de la COVID-19

Francia vuelve al confinamiento y Alemania cierra la hostelería un mes

Berlín limitará el turismo nacional, prohibiendo las estancias en hoteles a menos que sea por razones "esenciales" 29 octubre, 2020
  • En Francia bares, restaurantes y comercios permanecerán cerrados pero la medida se revisará en función de la evolución del virus
  • Alemania cuenta con una partida de 10.000 millones de euros para paliar las pérdidas que se deriven de estos cierres de negocios
  • Alemania decreta el cierre de los bares y restaurantes, así como del ocio y la oferta cultural durante todo el mes de noviembre

La acelerada propagación del coronavirus, que ha situado fuera de control a la llamada segunda ola, ha precipitado la adopción de restricciones cada vez más duras en los países europeos. En Francia, el presidente, Emmanuel Macron, anunció ayer que los ciudadanos volverán a estar confinados a partir de este viernes y hasta el próximo 1 de diciembre, como mínimo, una medida que trataba de evitar por todos los medios ante el fracaso de mecanismos como el toque de queda contra la expansión del virus. Por su parte Alemania ha decretado el cierre todos los bares y restaurantes, así como el ocio y la oferta cultural a partir del lunes, durante todo el mes de noviembre en el marco del nuevo paquete de medidas para frenar el alza de contagios. Asimismo, limitará el turismo nacional, prohibiendo las estancias en hoteles a menos que sea por razones "esenciales".

El Gobierno francés ha decidido la aplicación de este nuevo confinamiento tras consultas con el consejo científico, las fuerzas políticas y los socios europeos tras constatar que en Francia el número de contagios confirmados se ha duplicado en menos quince días, hasta superar el 1,2 millones de casos totales. El total de fallecidos en Francia por COVID-19 es de 35.785.

"Ni las previsiones más pesimistas habían anticipado que el virus circulara con esta rapidez", reconoció Macron en un discurso televisado a la nación, en el que advirtió de que esta segunda ola "será más dura y mortífera que la primera"

Además, advirtió Macron, un 35 % de los pacientes en las UCI tienen menos de 65 años.

Francia volverá al confinamiento. Foto: EFE

Este nuevo confinamiento será más flexible que el impuesto en marzo: las escuelas permanecerán abiertas, el trabajo continuará en la medida de lo posible y las residencias de ancianos permitirán las visitas, según detalló Macron.

Bares, restaurantes y comercios permanecerán cerrados aunque, en función de la evolución del virus, dentro de quince días se volverá a evaluar esta medida para ver si posible reabrir ciertos comercios, en un período marcado por las compras navideñas

Salir de casa

El teletrabajo se generalizará en la medida de lo posible, se prohibirán las reuniones privadas y en el espacio público, y solo se podrá salir de casa para ir a trabajar, acudir a una cita médica, asistir a un familiar, hacer compras de primera necesidad o hacer deporte en los alrededores del domicilio, siempre que se presente una declaración por escrito de las causas de la salida.

Tampoco se permitirán los traslados entre regiones, a excepción de este fin de semana para que las personas que se encuentran de vacaciones escolares puedan regresar a sus hogares

Sí se podrá viajar a otros países del espacio europeo pues, al contrario que en marzo, las fronteras internas de la UE permanecerán abiertas, mientras que las exteriores se cerrarán. Eso sí, se harán pruebas de diagnóstico a todos los viajeros que lleguen a Francia.

En su discurso de veinte minutos, Macron se mostró pedagógico e insistió en que su voluntad es proteger el sistema sanitario, a los más frágiles y a los hogares más modestos, que se ven afectados "por el virus y por las consecuencias económicas de la crisis".

"No hay economía próspera en una situación sanitaria degradada, ni un sistema de sanidad eficaz sin un sistema económico sano. Pero no hay nada más importante que la vida humana", dijo Macron, que indicó que, pese a las críticas por no haber reforzado los hospitales, las camas de ucis se han ampliado a 6.000 y van a llegar a las 10.000

Macron defendió que, si no se pone "un freno brutal" a los contagios, los "hospitales quedarán saturados", "los médicos tendrán que elegir entre un paciente con covid o uno de un accidente de carretera". "Eso es inaceptable para los valores de Francia", afirmó.

Finalmente, colegios e institutos permanecerán abiertos aunque las universidades y escuelas superiores deberán recurrir a la enseñanza a distancia.

Permanecerán también abiertos los edificios públicos, los cementerios, continuarán la construcción, la agricultura y la industria. En resumen, aquellas actividades que no están en contacto con el público. "La economía no debe pararse ni hundirse", recalcó Macron.

El objetivo de este nuevo confinamiento es pasar de la media actual de 40.000 contagios diarios de coronavirus a los 5.000, ralentizar el ritmo de entrada en hospitales y multiplicar las plataformas de detección de casos con el uso de test de rápidos de antígenos.

Fracaso de las medidas parciales

El toque de queda anunciado hace dos semanas y prolongado días más tarde a más de dos tercios de la población nacional en Francia quedó obsoleto con rapidez.

Fuentes del Gobierno presentes en el Consejo de Defensa que se celebró este martes, y citadas por la prensa gala, lamentan que esta norma no ha limitado las interacciones sociales como pretendían, sino que ha hecho que la gente cambie sus horarios y costumbres

El confinamiento llega tras superar reiteradamente los récords de contagios diarios de coronavirus, que el domingo alcanzaron su tope desde abril con 52.010 positivos confirmados en un nuevo día. El Gobierno estima que en realidad hay entre 80.000 y 100.000 diarios. "A diferencia de la primera ola, el total de regiones de Francia se encuentra ahora por encima del nivel de alerta", explicó Macron.

Alemania

Francia adopta así estas estrictas restricciones, más radicales que las anunciadas este miércoles en Alemania, que cerrará bares y restaurantes, como hizo París a principios de octubre. La canciller alemana, Angela Merkel, quiere llegar hoy a un acuerdo con los Länder que implica el cierre de la hostelería y el ocio del país desde el próximo 2 de noviembre para doblegar la curva de la segunda ola de la pandemia, que ha superado las peores previsiones.

Además de los cierres de distintos negocios, principalmente los del ámbito del entretenimiento como gimnasios, casinos, salas de apuestas, cines, teatros y salas de conciertos, el acuerdo recomienda evitar todo viaje no esencial -incluidos los de índole familiar- y prohíbe los desplazamientos turísticos en el país

La canciller alemana, Angela Merkel, y los jefes de los ejecutivos de los 16 "Länder" llegaron a este acuerdo básico, que se prolongará por cuatro semanas desde esa fecha e incluye la reducción a diez personas de dos distintos domicilios las reuniones en espacios privados.

Un restaurante alemán cerrado. Foto: EFE

El paquete de restricciones a la vida pública y la actividad económica, denominado "rompeolas", se basa en una propuesta elaborada por el Ministerio de Finanzas que contempla paliar hasta un 75 % las pérdidas que se deriven del cierre de las empresas afectadas y cuenta con una partida especial de 10.000 millones de euros.

Es necesario actuar "aquí y ahora" con medidas "duras", añadió la canciller, porque la situación es "muy grave": con el crecimiento exponencial que está registrando la pandemia -la cifra de nuevos contagios diarios se ha duplicado en los últimos siete días- en cuestión de "semanas" el sistema sanitario alemán podría llegar "al límite de su capacidad"

"Debemos aplanar de nuevo la curva. La cifra de nuevos contagios debe estabilizarse y volver a bajar para poder rastrear los contagios", indicó Merkel, quien reconoció que actualmente no es posible trazar el origen del 75% de los nuevos contagios que se detectan.

Las prioridades que subyacen en este acuerdo, añadió la canciller, son económicas y educativas: se ha intentado mantener la "vida económica en lo posible intacta" y mantener abiertos colegios y guarderías, aunque mejorando sus protocolos de higiene y seguridad.

Sin embargo, este paquete no alcanza la dureza del decretado en marzo y abril, cuando se paralizó también la vida comercial y educativa, y cuenta con medidas menos estrictas, por ejemplo, los toques de queda que se están aplicando en diferentes países europeos donde también se han disparado los contagios en las últimas semanas.

Merkel también indicó que se va a tratar de evitar el aislamiento de las personas mayores que viven en residencias con el empleo masivo de test rápidos entre trabajadores, residentes y visitantes.

El Instituto Robert Koch (RKI) de virología reportó este miércoles 14.964 nuevos contagios de coronavirus, la mayor cifra registrada en Alemania.

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