Una introducción al Design Thinking

La Web 2.0 ha sido y está siendo el origen de mucho conocimiento y de nuevas formas de entender y enfrentarse al saber, en ocasiones de forma consciente y otras inconscientemente. Posiblemente una de sus principales enseñanzas sea la de centrar en el ser humano su acción cognitiva, lo que repercute tanto en aspectos sociológicos como económicos, empresariales o filosóficos.

En efecto, el ser humano ha pasado a ser el centro del pensamiento y, por así decirlo, el único problema a resolver. No es que antes no lo fuera, evidentemente, pero sí se observaba en muchos ámbitos, sobre todo económicos, la tendencia a conceptualizar al ser humano como un medio más que como un fin, casi como el paso previo que llevaba al beneficio económico. Esto es un hecho en entornos como el marketing, la promoción o la venta, donde el producto se creaba en ocasiones de espaldas a las personas, luego se nombraba a estas personas como cliente y se trataba de hacer llegar el producto a esos clientes. Ahora hemos de pensar primero en ese cliente, en el ser humano, antes que en el producto si queremos llegar a él.
 
Lo mismo pasa con otras actuaciones fundamentales como la innovación. El concepto de innovación ha sido tradicionalmente construido en torno al producto o servicio sobre el que se debía o quería innovar. Éste era el centro casi único del razonamiento, un razonamiento que utilizaba estrategias de pensamiento basadas en la deducción y la inducción, y donde el destinatario de la innovación no participaba en el proceso. El Design Thinking (DT) viene a corregir estas carestías, introduciendo nuevas estrategias de pensamiento e integrando a todos los participantes del proceso económico o social en el proceso creativo.
 
El DT es un proceso de análisis, solución de problemas y desarrollo de procesos reinnovación que utiliza la creatividad como elemento fundamental. Según Tim Brown, uno de los máximos teóricos del DT, “design thinking can be described as a discipline that uses the designer"s sensibility and methods to match people"s needs with what is technologically feasible and what a viable business strategy can convert into customer value and market opportunity”. Evidentemente, el hecho de utilizar una metodología que busca más las ideas novedosas y creativas no quiere decir que se aleje de la utilidad y el beneficio del mercado, precisamente su metodología iterativa y constantemente adaptable permite ir adecuando la innovación al beneficio de todos los actores.
 
Para Amalio Rey el DT se basa en los siguientes principios: Empatía, imaginación, experimentación, prototipado colectivo, pensamiento integrador y aprendizaje iterativo. Estos principios integran al usuario dentro del proceso al hacerlo partícipe tanto teórica como materialmente de la acción innovadora. Así el ser humano es el origen de la innovación puesto que partimos del análisis de sus necesidades y, mediante un proceso imaginativo e integrador, llegamos a propuestas que siempre son revisables para una mejora continua de los resultados.
 
Como hemos dicho antes, los esquemas mentales utilizados hasta ahora en procesos innovadores eran los basados en la deducción y en la inducción, procesos que debían partir de premisas ciertas y medibles que no dejaban lugar al pensamiento imaginativo. De ese modo una gran capacidad del cerebro era obviada en aras de un mayor control de los resultados, lo que en muchos casos se traducía en una forma de pensamiento circular en el que los adelantos y las innovaciones no eran sino avances más o menos amplios y valientes.
 
El DT utiliza por el contrario la lógica abductiva, un tipo de razonamiento que no parte de premisas ciertas, sino probables, y que tiene en la imaginación y la prueba y error herramientas fundamentales para materializar esos razonamientos. Sin duda la utilización del razonamiento abductivo conlleva un cierto componente de riesgo, pues supone la existencia de varias posibilidades ciertas de las que nosotros elegimos una, pero también lleva consigo la esencia de la innovación al permitir ciertos saltos que se pueden traducir en cambios disruptivos y no cambios graduales.
 
Como dice Dolors Reig, “el pensamiento de diseño se basa en la razonamiento abductivo que pretende imaginar un mundo posible sin las restricciones del pensamiento lógico. Se trata, por último, de un proceso participativo, más natural y cercano a nuestra biología humana que las rígidas estructuras de comando y control heredades del industrialismo, pues hace que las personas actúen y se “apropien” de sus decisiones, fomentándoles la creatividad y la toma de decisiones.”


Juan Sobejano (juan.sobejano@hosteltur.com)
 
des-fea-via-small.jpgdes-fea-via-small.jpg

Comentarios 0

Escribe un nuevo comentario ( Comentarios )

Escribe un nuevo comentario

Para comentar, así como para acceder a ciertos contenidos de Hosteltur, Accede o Crea tu cuenta.