Una crítica a los medios sociales… y una apuesta por ellos

Reconozco que me gusta tener los pies en la tierra, aunque para ello deba realizar un ejercicio de posibilismo intelectual que me obligue a bajar de las nubes ideológicas que la emoción tiende a crear. Caminar firmemente es bueno, poner un pie detrás de otro es necesario para llegar a alguna parte, pero parece que en ocasiones preferimos surcar los cielos de las promesas incumplidas e indemostrables, como si los batacazos y caídas de caballo no fueran con nosotros, inmunes y ajenos a todo daño y decepción.

Hay un dicho que dice, “arrancada de caballo, parada de burro”, y creo que nada mejor ilustra lo que está pasando en torno a los medios sociales y su utilización por las empresas turísticas. El otro día hablábamos de la desilusión que muchas empresas están sintiendo con todo esto del 2.0 al no poder obtener los beneficios prometidos de sus acciones. Claro que también habría que ver cómo esas empresas han enfocado su participación en esos medios sociales, promesa del camino a la tierra prometida. Estamos tratando de recorrer un camino en un automóvil que no sabemos ni cómo funciona, y así nos va.
 
Sinceramente, el problema es que no sabemos qué tenemos entre manos. Los cambios han pillado a las empresas con el calzón bajado, y esa imagen es la que se le ha quedado al usuario. Cuando un cambio parte del cliente, como ahora, el problema es que las empresas han de comprender ese cambio antes de tratar de sacar beneficios de él, y hasta ahora parece que no ha habido una comprensión adecuada. Y recordemos que no ha habido un cambio del calibre del que ahora suponen los nuevos medios sociales y todo el entorno 2.0. Es interesante uno de los últimos artículos de Cesar Calderón en este sentido, Vale, ya estamos en Facebook ¿Y ahora qué?
 
Calderón denuncia las actuaciones de muchas empresas que se meten en las redes y medios sociales “porque hay que estar ahí”. Desde luego es un error que puede costar caro. En primer lugar porque consume una serie de recursos, tanto monetarios como de tiempo, que posiblemente sean muy útiles para otros menesteres. Además, si seguimos una estrategia equivocada, basada en el “hay que estar ahí”, el resultado de nuestra presencia puede ser el contrario al deseado dando una imagen y generando una reputación que nos puede crear más daño que beneficios.

Consejos prácticos

Por ello Cesar Calderón plasma una serie de principios que parecen muy aconsejables para todo aquel que quiera utilizar las redes sociales, como Facebook: Hacer un importante trabajo previo antes de decidir qué herramienta es la más útil para mi empresa; pensar qué es lo que queremos comunicar, el tipo de mensaje o de acción que queremos llevar a cabo; realizar un estudio previo sobre la propia identidad digital y la de la competencia; establecer una estrategia que impida improvisar posteriormente y localizar a los líderes de la comunidad para tratar de integrarlos en la misma; elegir las herramientas en base a lo dicho anteriormente; crear una historia de éxito y estrategias de transmisión de valor adecuadas; ser flexible y ser capaz de corregir la estrategia cuando algo no funcione; estudiar y tener presente las métricas; hablar, conversar y escuchar a los usuarios, y ser uno mismo, transparente y sin tratar de engañar, siempre se descubre.
 
Como se ve no se trata de improvisar la presencia ni la utilización de cualquier herramienta 2.0, eso sólo lleva al fracaso.
 
Debemos de tener en cuenta que nos encontramos en un entorno en el que domina la inteligencia colectiva, pensar que “yo soy más listo que los demás” o que “nadie mejor que yo conoce mi empresa”, es un error, en primer lugar porque no es cierto (es sorprendente el conocimiento que tienen los usuarios) y en segundo lugar porque no importa lo que yo conozca de mi empresa, lo que importa es lo que conozca el usuario y la imagen que tenga de ella. Por eso es fundamental saberse mover en un entorno de inteligencia colectiva. David Sánchez Bote establece lo que llama “la genética de la inteligencia colectiva”.
 
Sánchez Bote toma un trabajo del MIT sobre la inteligencia colectiva y establece cuatro principios básicos que han de cumplirse y responderse para desarrollar un proyecto dentro de este tipo de entornos: ¿Qué actividad vamos a realizar?, es decir, el objetivo de nuestro proyecto y en qué consiste; ¿quién va a llevar a cabo el proyecto?, el alcance y a quién va a implicar nuestro proyecto; ¿por qué va a participar el colectivo que elegimos?, qué tipo de incentivos vamos a ser capaces de articular para que incite a ese colectivo a formar parte del proyecto, y ¿cómo lo vamos a hacer?, estableciendo los mecanismos  y acciones que mejor nos van a permitir llegar a nuestros objetivos con los medios con que contamos.

Innovar para salir de la crisis
 
Y esto también afecta a la innovación, ese mantra que se repite últimamente como salida evidente a la crisis que nos ocupa. Sin duda iniciar procesos de innovación en la empresa, y en todo el sector, parece ser una estrategia adecuada puesto que no parece que la forma de hacer las cosas hasta ahora sirva de cara al futuro, al menos no en la misma medida. Y hoy en día no parece que la innovación sin la utilización de la inteligencia colectiva sea posible. Pero claro, tal vez deberíamos aclarar que innovar no es apuntarse a todas las plataformas y herramientas 2.0, que al fin y al cabo son eso, herramientas, no fines.
 
Albert Barra afirma muy bien en su blog que innovación implica incrementar la productividad y la eficiencia (como también señaló Edu William), la aplicación exitosa de forma comercial (si no podemos “socializar” la innovación no es innovación, es invento) y tener en cuenta el disfrute de la gente (del usuario y cliente, que es el fin último). Innovación no es por tanto estar en medios sociales, aunque esos medios son fundamentales para desarrollar estrategias de inteligencia colectiva. Dejarse seducir por toda la palabrería 2.0 es fundamentalmente una forma como otra cualquiera de tirar el dinero.

Un problema de mentalidad
 
Hoy en día hablar de innovación o gestión utilizando las redes y los medios sociales han de partir de una redefinición mental en la que los conceptos y las ideas definan adecuadamente el entorno en el que nos encontramos. Posiblemente necesitemos iniciar un proceso de “innovación mental y conceptual” que ayude a una mejor comprensión de lo que son y no son los medios sociales. Lo malo de todo esto es que no cabe otra que tener en cuenta esos medios sociales, puesto que cada vez más el turista está ahí y los utiliza cada vez más. Pero estar no a cualquier precio, sino con cabeza, conocimiento y mucho trabajo previo.
 
Juan Sobejano (juan.sobejano@hosteltur.com)
 
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Comentarios 8

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manuel colmenero15/05/2009 19:05:00

Me ha gustado tu honestidad.
Felicidades por tu comentario.
Ojala el reino de los cielos del nuevo mercado sea de los que trabajan honradamente, con honestidad y con ganas de satisfacer a los demas, sera este el Santo Grial?

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Telmo12/05/2009 9:05:00

Interesante artículo que pone el dedo en la llaga.

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K4rib15/05/2009 21:05:00

Hola Manuel
Utilizar la Web 2.0 es muy fácil. Te suscribes a Facebook, MySpace, a lo que sea o a todas ¡Luego la gente te busca!
Disculpame, pero no es una broma, eso lo hago yo mismo ahora, sólo que... hay ciertos "detallitos" a tener en cuenta.
La gente odia los "vendedores" por ejemplo, y sobre todo en las reuniones de "amigos". Otra cosa que la gente detesta es que la tomen por idiota, sobre todo en la redes donde no son tan idiotas como parecen.
Puedes estar seguro, no podrán comprenderlo, el asunto es de "mentalidad, de ética, de moral", cosas que no van bien con el modelo de "negocios clásico".
Esa es la ventaja comparativa, ese es el valor agregado, esa es la savia que nutrirá el futuro concepto de negocio, no el lucro por sobre todas las cosas, y que se puede desarrollar ahora mismo, por quien ¡pueda! ya en sí mismo el modelo implica la inteligencia, y lo mejor, sin ningun esfuerzo...
Desde luego que no soy una ONG, también pago facturas y los alimentos en el supermercado. Tampoco soy pastor ni miembro de una iglesia, ni miembro de ningun partido o grupo político extremista, además, tengo familia.
¿Y entonces? Mientra unos lloran la crisis otros la disfrutan, simple mi querido amigo Manuel.

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manuel colmenero15/05/2009 17:05:00

Querido amigo
Felcidades de nuevo, sabes que me gusta leerte. Pero creo que la oportunidad esta en estos momentos en quien encuentre el metod de implantar el 2.0 para convertir a las empresas en un entorno ON LIFE.
La mentalidad es un tema de formación, de tenacidad, de persistencia.... de resultados.
Te apuntas a buscar ese santo grial?

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k4rib13/05/2009 23:05:00

Business is Business =/= Redes Sociales son Redes Sociales.
La "moral" y los "principios" de los negocios, el lucro, no tienen nada que ver con la moral y los principios de las redes sociales, es decir, la "amistad", la honestidad, la transparencia.
¿Y quieren buscar el Santo Grial para hacer ganancias con la honestidad, la transparencia, la amistad?
Suena algo ridiculo, por eso no funciona. Paguen por ello. Pongan anuncios en FaceBook, son baratos y dejen tanta palabrería.
Lo otro es que ese, la Red y el mundo moderno, es un medio perfecto para hacer más que negocios, hay una gran demanda de productos y servicios pero la gente ya no quiere basura, por eso se requiere otra moral, otra mentalidad y esa no se gana de un día para otro.
Serán los que vienen ahora, de ellos es el reino, los demás, afortunadamente tendrán que desaparecer, y eso es bueno ¡hay menos competencia! Y la que viene, bueno, se le lleva algo de ventaja... de verdad que todo ésto produce adrenalina!

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Manuel Colmenero16/05/2009 7:05:00

Querido K4rib, creo que estamos en linea.
Creo que ha llegado el momento en que el consumidor, te elige. Siempre ha sido así, pero en muchas ocasiones la publicidad ayudaba a conseguir las ventas.
El 2.0 es el boca-oreja, la publicidad mas antigua pero mas valiosa. La que da los resultados mas lentos, pero tambien mas sostenibles.
El 2.0 no es un plan de fidelización, pues de que sirve comprar la fidelidad de los clientes conun programa donde se paga por ella? Es eso fidelidad?
El 2.0 no es solo controlar tu reputación, es conseguir que tus productos salgan perfectos al mercado y que tus consumidores esten tan entusiasmados o tan horrorizados que esten dispuestos a hablar de ella.
El 2.0 es fomentar el dialogo, pero un dialogo constructivo, de lo contrario es una perdida de tiempo, en nuestro país a veces parecemos expertos, mucho hablar y poco \"actuar\", ya lo decia Rubianes.... que en paz descanse.
El 2.0 corre el riesgo de caer en la vanalidad, los que apostamos por el como un cambio de modelo social y estructural debieramos continuar predicando en el desierto, la evangelización nunca fue facil, era una cuestión de fe.
Ahora hacen falta los mismos ingredientes.:Fe, Esperanza y Caridad.
Yo tambien tengo facturas, hipotecas, hijos... pero cada dia estoy mas ogulloso de que asi sea.
Todo cuesta, pero lo que nada cuesta nada vale... y tal vez a muchos les pareció que llegar a un status era algo que nos saldría gratis.
Una red social, como todo en esta vida, debes trabajarlo con ainco, convencido de lo que haces y porque lo haces de lo contrario es trabajo valdío.

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K4rib16/05/2009 16:05:00

Hola Manuel

Creo que las ideas no son propiedad de nadie, y que cuando a uno se le ocurre algo, casi podríamos decir que hay más personas pensando, si no lo mismo, por lo menos algo parecido, y se me ocurre que eso se debe a que tenemos la misma naturaleza y los mismos problemas, y nos identificamos con quienes dan la misma respuesta a los mismos problemas; ¡parte del concepto de Red!
No se lo de arar en el desierto porque cada uno puede ser terreno fertil, tampoco se de la Fe, Esperanza o Caridad, pero es respetable si con eso no se hace daño.
Creo que al compartir puntos de vista, discutirlos y buscar respuestas a problemas comunes, aun desde puntos de vista diferentes, constituye eso que llaman conciencia, la que no es posible, creo yo, en mentes individuales; esa, supongo, surge del conjunto como producto social, y si es "superior" seguro se impondrá por la fuerza de la necesidad...
Por esas razones ¿no te parece que el trabajo, en una red social, no existe?
Se "comparten" ideas, gustos, tiempo, intereses, humor, etc., pero eso no es un trabajo, por eso, creo yo, no es necesario el ainco ni la convicción; un ejemplo somos los dos, nos comunicamos, sin ningun "trabajo", y lo hacemos, al menos de mi parte, solo por que si, y al tiempo que nos "hablamos" sabemos que lo hacemos para "otros".
Desarrollar el concepto OnLife puede ser algo interesante ¿Ves que no dices OnWork? Vivir, la vida, ese es el Santo Grial, pero eso solo es para espiritus libres, pero libres sobre todo de la IGNORANCIA, la codicia, el engaño... en fin, la mediocridad.
Yo se que entiendes de valores, principios y conocimiento, pero eso carece de valor mientras no llegue al otro; ese granito de arena, seguro que ayudara al mundo a salir de la Edad de Piedra Mental en que aun se encuentra; ese es un acto de humanidad y compasion.

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Manuel Colmenero16/05/2009 20:05:00

Es cierto, la generosidad es propia de los hombres sabios, porque saben que quien da recibe.
Tu profundidad de pensamiento me conmueve.
Desconozco quien eres.. pero gracias por conversar con conciencia y sin nada de mediocridad.
Estoy en muchas redes sociales, unas empezaron muy bien... poco a poco se han ido \\\"distrayendo\\\", soy hombre de principios y continuo en ellas.. pues sus valores me sirven, primero para mi... y espero que a los demás.
Siempre lo he hecho por placer y por convicción, por puro egoísmo, el placer de compartir y debatir, de aprender. Si además ayudo a alguien ya me sentiré recompensado.

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