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El beneficio se demuestra andando

11 septiembre, 2009
El otro día Hotel Innovador hizo un muy interesante comentario a un artículo sobre el proceso Design Thinking. Decía Hotel Innovador que "es importante también comprender la innovación desde un punto de vista comercial, a saber, la innovación, comprendiendo ésta como una idea que es nueva, y que debe de dar beneficios. "Porque la innovación sin beneficios es tontería, siquiera es innovación" dice Jeffrey Immelt CEO de General Electric".
Para la RAE beneficio es ?Bien que se hace o se recibe?. La definición tiene varias implicaciones. Por un lado habla de bidireccionalidad de aprehensión, un entendimiento doble de lo que es beneficio: el que lo hace y el que lo percibe. Esto implica atribuir una gran importancia a lo que el otro percibe como tal, sin posibilidad de limitar la adjetivación a mis propios intereses o gustos. Ya no se trata sólo de lo que yo entiendo por beneficio, es fundamental tener en cuenta lo que dice el otro. Es cierto que la conjunción de la definición puede presentar una situación de alternancia, o esto o lo otro, pero ésta no es excluyente, sino que ofrece la posibilidad de conexión incluyente, o esto o lo otro, o ambos.
 
Pero por otro lado es interesante el componente puramente ?material? que tiene la definición. Parece que la creación o recepción del beneficio es algo tangible, tocable y visible. Sin embargo, conviene tener en cuenta que el beneficio tiene una importante carga de subjetividad. Cada individuo entiende como beneficio algo distinto, para cada uno el sustantivo designa un valor diferenciado. Y esta es una de las claves de la dificultad de aportar beneficio a una acción.
 
La ganancia también es subjetiva
 
Se puede definir beneficio, a pesar de que ésta sea una definición con una fuerte carga económica, como una ganancia, como un valor recibido. Pero es que ese valor, esa ganancia difiere de cada persona y es eminentemente subjetiva. Si eso lo aplicamos en un entorno como internet, dominado por el usuario y en el que las categorías toman el sentido que éste les da, el problema es doble.
 
Es totalmente cierto lo que dice Hotel Innovador, la innovación sin beneficio no es nada, la innovación, si no puede ser aplicable al mercado se convierte en invento, más o menos interesante, más o menos simpático, pero invento al fin y al cabo. Claro que la pregunta que viene ahora es ¿qué es beneficio? ¿Hablamos del gusto que tiene un usuario al ver una página formalmente atractiva? ¿Hablamos de las enseñanzas que saca un estudiante de una página dedicada a la biología molecular? ¿Hablamos del entretenimiento que nos aporta una radio digital? Es más, ¿sacamos el mismo beneficio de la misma página? ¿Sacan el mismo beneficio de la página del Museo del Prado un pintor, un estudiante de arte o un usuario de a pie? El problema es más grande de lo que parece y parte de la definición del termino ?valor?.
 
La fuerte carga económica del concepto ?beneficio? tiene un gran atractivo para el empresario, y no puede obviarlo cuando entra en la red. Sin embargo, se hace complicado comprender que ese concepto ha de ser interpretado desde la perspectiva del usuario para ser efectivo, si no se convierte en un desesperado intento de trasladar las estrategias offline a entornos online.
 
Juan Sobejano  (juan.sobejano@hosteltur.com)

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