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Edición Latam. Entrevista con HOSTELTUR

Jurca: “Es inédito lo que está sucediendo en Argentina”

Felipe Baravalle, director ejecutivo de Jurca 1 julio, 2021 Premium
  • Jurca: "Para nosotros la decisión del Gobierno argentino es un cierre de fronteras virtual, pero sin un proceso de repatriación organizado"
  • "Todavía no tenemos vuelos aprobados más allá del 12 de julio. Hay compañías que tenían un vuelo diario y hoy, sólo uno en 12 días"
  • "Si puedo traer 150 pasajeros cada 14 días, entonces voy a tardar 4 o 5 meses en traerlos a todos. Porque los aviones no vuelven completos"

El director ejecutivo de la Cámara Argentina de Compañías Aéreas en Argentina (Jurca), Felipe Baravalle, le contó a HOSTELTUR cuál es la situación de las aerolíneas que operan en el país en un contexto en el que el Gobierno nacional estableció un cupo máximo de 600 pasajeros diarios para el ingreso al territorio por vía aérea. Contó que sólo tienen vuelos autorizados hasta el 12 de julio, con reducción de asientos, por lo que, a este ritmo. podrían tardar entre cuatro y cinco meses en repatriar a los argentinos que esperan en el exterior.

¿Cuál es la situación de las compañías aéreas internacionales hoy en Argentina?

- La pandemia que todos vivimos fue catastrófica para la industria: la caída de vuelos al inicio de la pandemia llegó a ser de entre el 80% y el 90%. Me llegó un informe de Europa que muestra que allá están repuntando y ya están entre el 45% y el 60%, respecto a la prepandemia. Por las aperturas empieza a acentuarse la recuperación. En Argentina hemos hecho el camino inverso. Ya hace varios meses que operamos con un cupo de 2.000 pasajeros diarios, y esta última medida de Jefatura de Gabinete de bajarlo a 600 es para nosotros un cierre de fronteras virtual, pero sin un proceso de repatriación organizado.

La explicación que da el Gobierno es que existe un incumplimiento de las cuarentenas obligatorias por parte de un número importante de pasajeros. ¿Sucede eso mismo en ese volumen en otros mercados o es un fenómeno local?

- La verdad es que las compañías no hacen ese seguimiento en esos mercados, porque en ningún mercado sucede lo que ocurre acá: si no cumplen, se les aplica la ley como corresponde. Pero ya no es un tema de la industria aerocomercial; depende de cada Estado y de cómo maneja puertas adentro ese seguimiento. Algunos manejan esquemas de cuarentenas en hoteles; otro, en sus casas. Hay muchos matices, pero lo de los cupos de pasajeros como se planteó acá es algo autóctono, por decirle de alguna manera.

Felipe Baravalle, director ejecutivo de Jurca

¿Por qué creen que pasa esto puntualmente en Argentina?

- Para nosotros no hay una explicación racional. El transporte aerocomercial ha demostrado ser de los más seguros. Cumplimos todas las medidas de bioseguridad, como PCR previo al embarque; se viaja con mascarillas; los filtros HEPA del avión mantienen el aire limpio en un 99%; al arribo se hace otro testeo; y, si dieran positivo, se los aísla y se les hace seguimiento. Así, la tasa de positividad de quienes llegan a la Argentina en avión alcanza apenas el 0,3% o 0,4%. Está claro que la llegada por avión no es lo más preocupante. No encontramos mucha lógica y, sobre todo, el hecho de que se aplique de un día para el otro. Si hubieran dicho “se van a cerrar en cinco o diez días las fronteras, empiecen a volver para evitar inconvenientes”, hubiera sido una manera de acelerar ese regreso. El problema es que teníamos vuelos aprobados hasta el 30 de junio y desde la medida se fueron sumando 1.400 pasajeros por día que ya no podían volver. Para colmo, todavía no tenemos vuelos aprobados más allá del 12 de julio. Hay compañías que tenían un vuelo diario y hoy tienen uno solo para los próximos 12 días.

¿Cómo afecta a la compañía en sí? ¿Cuál es el impacto económico?

- Las aerolíneas vienen transitando la peor crisis económica y financiera de su historia. Más allá de eso, algunas siguen apostando a sostener algunos destinos, como lo hacen en Argentina. Pero hay un esquema de trabajo imprevisible que hace que muchas digan “voy a esperar a ver qué pasa”, y entonces van arrancando y frenando la operación. ¿Hay impacto económico? Sí, mucho. Hay compañías a las que les dieron dos vuelos nada más, y debieron dejar a la tripulación en Buenos Aires, dos semanas encerrada en una habitación. No es normal y es ineficiente. Otras, como señalaba, tienen un solo vuelo en 12 días. ¿Cuál es el horizonte que pueden tener los pasajeros que están en esos destinos?

"Si puedo traer 150 pasajeros cada 14 días, entonces voy a tardar 4 o 5 meses en traerlos a todos. Porque los aviones, además, no vuelven completos. El gasto del avión es prácticamente el mismo: la tripulación y el combustible están, pero a aviones de 300 o 450 plazas les autorizan de 150 a 200 pasajeros".

Los testimonios de los pasajeros varados coinciden en que, si bien ellos firmaron al salir del país un deslinde de responsabilidades al Estado, su mayor problema es la falta de información, tanto por parte del Gobierno como de las compañías que no les atienden el teléfono, por así decirlo.

- Entiendo que los call center hoy están al máximo, y es por eso que posiblemente alguna persona llame y no pueda ser atendida. Pero la realidad es que las compañías están programando vuelos de regreso siempre sujetos a la aprobación del Gobierno. Si se le dice a un pasajero “podemos ubicarlo en un vuelo el 3 de agosto”, honestamente no tenemos todavía la autorización del Gobierno para vuelos más allá del 12 de julio. Entonces, nosotros tenemos los aviones, tenemos la capacidad, queremos hacerlo porque es nuestro trabajo y nuestro negocio y, sin embargo, hoy lo estamos haciendo de manera ineficiente y con un horizonte de 10 días. Antes de la pandemia se presentaban itinerarios para un año entero y se aprobaban seis meses antes. Ahora se hacen aprobaciones cada 15 días, y las recibimos 2 o 3 días antes. Hemos tenido casos de compañías que tenían que volar, por ejemplo, el 1° de junio, pero a las que si no les llegaba la aprobación el 28 de mayo tenían que suspender la tripulación. No es que todas pueden reactivar los vuelos de un día para el otro, teniendo la máquina, las tripulaciones y todo para que llegue el día y recién ahí saber si es que quizás ese avión vuela. No funciona así la industria. Y si mañana el Gobierno decidiera revertir la medida e incrementar de nuevo el cupo, no es que inmediatamente podemos poner más vuelos.

¿Tienen las compañías algún tipo de política coordinada para dar flexibilidad a los pasajeros respecto a estos tickets no volados?

- Dentro de la cámara no se trabajan temas comerciales, pero sí es sabido que en el contexto de la pandemia la mayoría de las compañías aéreas han dispuesto esquemas de flexibilidad para reprogramar viajes que por distintas razones no se pueden llevar a cabo. De todos modos, repito, van a poder reprogramarlos sin tener una certeza más allá del 12 de julio. Estamos dentro de un sistema que casi que no es viable para las aerolíneas. Las casas matrices les dicen “señores, es inexplicable lo que me están queriendo explicar desde Argentina”, porque no sucede en los otros 35 países en los que están volando en pandemia.

¿Tienen diálogo con la ANAC?

- Sí, sobre todo en lo que tiene que ver con las programaciones, pero entendemos que en este caso la medida no vino de la ANAC sino de Jefatura de Gabinete, y es por eso que estamos pidiendo poder reunirnos con ellos para presentar alguna alternativa, un plan de emergencia que se pueda ofrecer desde el lado de las líneas aéreas. Estos días escuchábamos los testimonios de familias que han quedado separadas, de pasajeros con problemas de salud, y realmente no podemos entender que teniendo un avión para 300 pasajeros habiliten sólo 150 asientos, y que tengamos que decirles que no suben al avión a más de 100 personas que tenían su lugar para ese día, a esa hora y en esa máquina. Es inédito lo que está sucediendo en Argentina.

¿La distribución de esos 600 lugares está siendo equitativa y proporcional entre los jugadores del mercado?

- Ha sido proporcional en función de los destinos. EEUU tiene un poco más de vuelos, pero eso igualmente significa que empresas que tenían 30 vuelos ahora tienen 10, es decir, hay 20 que no pueden llevarse a cabo. Pero hay destinos que tienen una mayor restricción en cuanto a cupos. Para EEUU tampoco hay tanta restricción, pero para Latinoamérica sí: además de menos vuelos, los aviones llegan con 150 y a veces 200 pasajeros.

Avatar redactor Rolando Klempert Izaguirre Periodista de Hosteltur

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Comentarios 1
Avatar Ana Wolff Ana Wolff hace 3 semanas
la explicación es muy simple: próximos a las elecciones, cuando abran los cielos, los que partirían y no pueden, van a aprovechar a irse sin más y los que permitan regresar no podrán votar por estar en cuarentena. O sea, ni los que se van, ni los que regresan van a poder votar, dejarán votar a los muertos por covid que están en los padrones y a la mayoría que los apoya.