Diario 5385 26.09.2018 | 16:28
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Derechos laborales en el eje del debate

Airbnb y Uber, en el punto de mira de Hillary Clinton

La candidata a presidenta de los EEUU cuestiona la economía compartida 14 agosto, 2015

Empresas que han revolucionado la industria turística como Uber, Lyft o Airbnb -basadas en la llamada economía colaborativa o compartida- tendrán un duro oponente ante sí en el caso de que Hillary Clinton sea elegida como la próxima presidenta de los Estados Unidos en 2016.

En un discurso realizado en Nueva York para presentar sus propuestas económicas, la candidata del Partido Demócrata se refirió a las nuevas compañías intermediarias cuyo modelo de negocio se apoya en el trabajo desarrollado por miles de empleados autónomos.

"Muchos ciudadanos americanos están ganando un dinero extra alquilando habitaciones en sus casas o incluso conduciendo su propio coche", expuso Hillary Clinton.

Pero esta nueva economía, "al mismo tiempo que crea oportunidades emocionantes y da rienda suelta a la innovación, también está planteando serias preguntas acerca de la protección laboral y sobre cómo será un buen puesto de trabajo en el futuro".

De hecho, en Estados Unidos se han presentado ya varias demandas contra empresas basadas en la economía colaborativa por parte de antiguos trabajadores, que reclaman ser considerados como empleados en lugar de autónomos o contratistas externos.

Hillary Clinton. #shu#Hillary Clinton. Imagen Shutterstock

Por ello, los planes de Hillary Clinton pasarían por forzar o incentivar (vía normas legales, fiscales...) a las compañías basadas en la economía compartida para que cambien su relación con los trabajadores que prestan los servicios y así reciban una retribución justa.

Según Clinton, ella se propone "acabar con los jefes que explotan empleados clasificándolos errónamente como contratistas o incluso robándoles sus salarios".

El discurso de Hillary Clinton se enmarca en una serie de propuestas económicas para mejorar los salarios de las clases medias estadounidenses, que han perdido poder adquisitivo en los últimos años y asisten con preocupación al aumento de la desigualdad.

Un modelo disruptivo

En cualquier caso, las empresas que operan bajo el paraguas de la economía compartida representan un modelo de negocio “completamente disruptivo y con un impacto enorme sobre los viajes”, según advierten IPK y los expertos turísticos del Foro Pisa. Ver también Las tres armas de la economía colaborativa apuntando al turismo

Tal como se apuntó en dicho foro, los nuevos operadores como Airbnb, Uber, etc, tienen tres ventajas principales frente a las empresas turísticas tradicionales: son firmas muy ligeras en activos al ser sólo propietarias de la plataforma de ventas, pero no de los recursos; traspasan la responsabilidad legal a los proveedores particulares; y pueden operar con costes muy bajos, reventando precios de mercado.

Ver también Economía compartida: los peces chicos se comen al grande.

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