Jornada Hosteltur en Palma de Mallorca

Baleares, ante el reto de aportar valor a la gestión del destino

La oleada de turistas que ha llegado este verano a Baleares ha encendido la alarma en algunas zonas por considerar que se ha producido una saturación de los espacios públicos en determinados momentos. Incluso se ha llegado a hablar de la posibilidad de limitar las llegadas de visitantes. Sin embargo, no sobran turistas. Así lo expusieron algunos de los expertos que el pasado viernes participaron en una jornada organizada por HOSTELTUR en Palma de Mallorca con el fin de analizar la última temporada estival.

Bajo el lema“Gestión de destinos de éxito: Baleares. Beneficios y riesgos del aumento de la demanda”, la jornada, que tuvo lugar en el Hotel GPRO Valparaíso de la capital balear, estuvo integrada por dos mesas redondas. La segunda analizó los efectos de la llegada masiva de turistas durante la pasada temporada de verano, bajo el título “Experiencias y destino”.

Uno de los participantes en este debate, Antoni Riera, catedrático de Economía de la Universidad de Baleares (UIB) y director de la Fundació Impulsa Balears, sostiene que “no sobran turistas”. A su juicio, más allá de dar prioridad al volumen de llegadas y al gasto que generan, la clave está en buscar el valor. De hecho, contra los que defienden que no podemos crecer más, él cree "que no podemos crecer más en volumen, pero sí en valor". Sobre los que plantean que sobran turistas, apostilla que "igual faltan turistas con valor".

Con el lema “Experiencias y destino”, la segunda mesa de debate se cuestionó si llegan o no demasiados turistas a Baleares.Con el lema “Experiencias y destino”, la segunda mesa de debate se cuestionó si llegan o no demasiados turistas a Baleares.

Juan Sánchez, director general España de MTS Incoming, se definió como "promasa y no antimasa", ya que la cuantiosa llegada de turistas "es una parte muy importante del negocio turístico de Baleares”. Además, se mostró encantado con los buenos datos del turismo en el archipiélago, al tiempo que se reconoció "desencantado con que haya que justificar el éxito, cuando el éxito no se justifica, se analiza".

Sostuvo que parte del crecimiento se debe al éxito de las plataformas tecnológicas, como Airbnb, que "van a ser imparables", aclaró, y que gozan de gran aceptación entre las nuevas generaciones de consumidores "que no tienen miedo a reservar por otro tipo de canales", indicó. Aunque defendió la necesidad de regularlas.

Para Francisco Martínez, vicepresidente de Restauració Mallorca, tampoco sobran visitantes. Planteó que "si en Baleares sobran turistas, igual nos sobran habitantes" ya que a su juicio "la alternativa a este negocio esta por ver", ya que gran parte de la población de las islas depende de este sector. De hecho, recordó que en marzo el empleo en el subsector de alimentos y bebidas se incrementó un 11,29% respecto al mismo mes del año anterior y un 30% si se compara con marzo de 2012.

En su opinión, con independencia de que este verano se haya producido cierta saturación en ciertos momentos, lo importante es preparse para solventar estos problemas en los próximos años y en lugar de criticar lo que se ha hecho "hay que trabajar para que todo funcione mejor", afirmó.

De izquierda a derecha: Xavier Canalis, coordinador de Hosteltur y moderador de la mesa de debate; Antoni Riera, catedrático de Economía de la UIB; Joan Gual, presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares; Francisco Martínez, vicepresidente de Restauració Mallorca; Manuel Molina, director de Hosteltur; Juan Sánchez, director general España de MTS Incoming, y Ramón Reus, presidente de (AEVAB). De izquierda a derecha: Xavier Canalis, coordinador de Hosteltur y moderador de la mesa de debate; Antoni Riera, catedrático de Economía de la UIB; Joan Gual, presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares; Francisco Martínez, vicepresidente de Restauració Mallorca; Manuel Molina, director de Hosteltur; Juan Sánchez, director general España de MTS Incoming, y Ramón Reus, presidente de (AEVAB).

No obstante, Antoni Riera, cuestionó el éxito de la última temporada de viajes. Si la cifra de turistas creció un 8,9% entre los meses de junio, julio y agosto, las pernoctaciones, un 4,7% -hasta casi 40 millones- y el precio de la habitación se ha vendido por encima de los 100 euros en agosto, pero se produce una caída del gasto por turista -un resultado que se viene repitiendo en los últimos años-, entonces “¿se puede hablar de éxito”, planteó.

A su juicio, el problema esencial para analizar la evolución de la actividad turística es que “estamos midiendo lo mismo que se medía en los años 60, el volumen de las llegadas y el gasto”, cuando hay que ir más allá y llegar a lo realmente importante: el valor.

Los cruceros

Uno de los sectores que provoca una ocupación masiva de determinados espacios durante un tiempo muy concreto son los cruceros, que de un golpe facilitan la llegada de miles de turistas a un mismo lugar por un tiempo limitado.

Según expuso Joan Gual, presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares -organismo que gestiona cinco puertos-, más de 700 cruceros han hecho escala este verano las islas.

Explicó que la responsabilidad del organismo que él representa es gestionar las infraestructuras. Es decir, ofrecer un buen servicio o facilitar los atraques, entre otras obligaciones, pero cuando “pasa a ser un producto turístico, no le corresponde al puerto opinar”.

No obstante, anunció que en estos momentos la Cámara de Comercio prepara un estudio sobre el impacto de los cruceros en la economía y en el medio ambiente, con el objetivo de que “no se hagan análisis sobre diagnósticos equivocados”.

Saturación de las carreteras

La llegada masiva de turistas a las islas ha disparado también el alquiler de vehículos y ha saturado las carreteras en determinados momentos. “Ibiza y Formentera no pueden afrontar tanta densidad de vehículos”, afirmó Ramón Reus, presidente de la Agrupación Empresarial de Alquiler de Vehículos (AEVAB).

Explicó que todos los años hay problemas de sobreoferta, pero este año ha sido más acusada porque las grandes compañías han desviado a Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y Andalucía los coches que ya tenían previstos para Turquía, Egipto y Túnez y que no ha podido llevar a estos destinos. "Creemos que en Baleares se ha producido un incremento de entre 10.000 y 12.000 vehículos más”, indicó.

En este contexto, "creo que estamos perdiendo calidad de vida y que vamos a morir de éxito", añadió. Tal cantidad de coches resulta inasumible en muchas ocasiones debido también a que "las infraestructuras no son a veces las más adecuadas". Y citó, como ejemplo, los problemas que ha registrado Ibiza este verano porque no había parking suficientes en el aeropuerto.

A su juicio, “hay que ordenar esta situación, hay que buscar una solución entre las Administraciones Públicas y los empresarios”, añadió. Al tiempo que reconoció que se desconoce exactamente cuántos coches de alquiler hay en las islas y avanzó que se está trabajando con la Consellería de Turismo para hacer un estudio.

Lo mejor y peor de la temporada

Juan Sánchez destacó, como factores positivos, la mejora de los estándares de servicio, la renovación de la planta hotelera, que a su vez, ha influido en una mejora de los establecimientos del entorno.

En el lado negativo, llamó la atención sobre la necesidad de no entender este negocio con una visión cortoplacista, el éxito es momentáneo y que hay que prepararse e invertir de cara a los próximos años.

En opinión de Antoni Riera "falta planificación estratégica tanto en el ámbito público como privado". Además, insistió en que lo importante es crecer con más valor. Al final, de lo que se trata es de mejorar el nivel de bienestar, “es lo que hay detrás de todo”, señaló.

Cree que la cuestión no es que vayamos de récord en récord. En otros momentos del pasado también se han registrado cifras históricas, pero la principal diferencia es que siempre iban acompañadas de una mejora del bienestar. “El problema de ahora que es al tiempo que aumentan los récords, cae el bienestar”. En este contexto, considera que el fenómeno de la turismofobia se mantendrá hasta que aumente el bienestar o haya una nueva crisis.

 

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adillon2/11/2016 11:11:21

Lamentablemente no pude asistir a la jornada por encontrarme fuera de Mallorca. Pero al leer esta noticia, me sorprende y no estoy de acuerdo con algunas de las conclusiones o titulares que en dicha noticia se reflejan. Estoy de acuerdo en que la noticia no debe ser "SOBRAN TURISTAS", porque puede ser contraproducente para la imagen de cara al exterior y para las próximas temporadas....pero tenemos que ser realistas, la situación vivida este verano en Mallorca e Ibiza es claramente insostenible y, de no hacer algo ya, la excesiva concentración de turistas puede tener efectos muy perjudiciales para las islas en un plazo relativamente corto. A pesar de que es verdad que Baleares, en particular Mallorca, ha basado su éxito turístico en el turismo de masas, objetivamente es una auténtica barbaridad que un territorio de 4.992 km2 y con 1.106.753 habitantes reciba la friolera de 11.600.000 turistas, un 17,8% del total de turistas recibidos en España. Y más si éstos vienen en su mayor parte entre junio y septiembre. Como también es una barbaridad que una ciudad como Palma, con 400.578 habitantes, reciba en un mismo día la visita de los, en torno a, 20.000 pasajeros de 8 grandes cruceros, más los miles (difíciles de cuantificar) de turistas alojados en diferentes puntos de Mallorca que deciden visitar la ciudad. Abramos los ojos por favor, estas cifras no son sostenibles y de no hacer algo con carácter urgente, pueden generar efectos muy negativos para Baleares como destino turístico. Estamos superando la capacidad de carga de las islas. Cualquier entidad prestadora de servicios lo sabe muy bien "si se supera la capacidad que una instalación puede acoger, hay problemas". A ningún hotelero se la ocurrirá coger 120 reservas de habitaciones para el mismo día si su hotel solo tiene 100, ni ningún restaurante cogerá reservas para 70 mesas a la misma hora si solo tiene 50 mesas, ni ningún organizador de eventos pondrá 400 personas en un auditórium con aforo para 300, ni un puerto querrá albergar 50 barcos de gran eslora si en sus instalaciones solo caben 30...y si cualquiera de ellos lo hace, tendrá problemas de sobreocupación, insatisfacción del cliente, y quejas. (quiero comentar aquí que hablo con conocimiento de causa, pues he sido durante años directos de hotel). No estoy diciendo que no deban seguir viniendo cruceros, me parece muy positivo que nos visiten, pero lo que si digo es que, en la medida de lo posible, dichas visitas deberían planificarse a lo largo de la temporada para que no coincidiesen tantos a la vez. Tampoco digo que se deban poner "números clausus" al número de turistas que caben en las islas. Lo que si digo es que se debe intentar distribuir el número de visitantes de una manera más equitativa a lo largo del año, evitando esta tan marcada estacionalización que provoca saturación en los meses de temporada alta e infrautilización de recursos durante la temporada baja. No se trata de lanzar la pelota a la Consellería de Turisme del Govern o de los Consells Insulars, ni tampoco a los Ayuntamientos, sino que es un reto que debemos asumir todos juntos: las instituciones públicas, las asociaciones empresariales, las universidades y obervatorios turísticos y los habitantes de las islas, si queremos seguir disfrutando de esta fuente de ingresos que es el turismo. Y debemos hacerlo con carácter de urgencia porque la situación actual lo requiere. Enhorabuena a Manolo Molina y su equipo por dar en el clavo de nuevo organizando un evento en torno a esta temática. Disculpas por la extensión de mi intervención. Un saludo.

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