Diario 5938 05.07.2020 | 10:17
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Edición España. El verano del coronavirus

Playas medicalizadas, cerradas, con turnos... ¿Distopía o realidad?

Las playas españolas podrían convertirse este verano en “un cacao” debido a las complejas normativas de distanciamiento social 28 mayo, 2020
  • Exceltur recuerda a los ayuntamientos que las playas en verano deben ser lugares lúdicos
  • Las normativas sobre las playas giran en torno a un eje: garantizar distanciamiento social
  • Preocupa el modo en que se está abordando la gestión de las playas en numerosas localidades

Las playas españolas podrían convertirse este verano en “un cacao” debido a las complejas normativas de distanciamiento social que ha decretado el Ministerio de Sanidad y a las dificultades o carencias que tendrán los Ayuntamientos para implantar dichas medidas. A lo que deberán añadirse los propios comportamientos de los bañistas, impredecibles en muchos casos.

Y es que según advierte el vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda, “en lo que respecta a cómo se gestionarán las playas este verano, percibo un cacao en muchos puntos de España, con medidas que suenan más a playas medicalizadas que lugares lúdicos donde simplemente con normas de precaución básicas la gente podría estar bien, con apenas riesgos”.

En este sentido, y según apunta un documento del Ministerio de Sanidad, la probabilidad de contagio por coronavirus en las playas dependería primordialmente de la densidad de personas y el tipo de interacciones sociales, y no tanto de la posible presencia del virus en el agua o en la arena.

De acuerdo con dicho documento oficial, “no se dispone de información científica sobre la capacidad del virus para permanecer infeccioso en agua salada. Además, se ha identificado la sal como agente biocida eficaz. En el caso de la arena, la acción conjunta de la sal del agua de mar, la radiación ultravioleta solar (UVB) y la alta temperatura que puede alcanzar ésta, son favorables para la desactivación de los agentes patógenos”.

Por todo ello, las normativas sobre las playas giran en torno a un eje: garantizar distanciamiento social. Ver también

Interrogantes sobre las playas

Sin embargo, el modo en que se está abordando este reto en numerosos puntos de la geografía española preocupa al vicepresidente de Exceltur.

“¿La gente tendrá que reservar hora para ir a una playa usando una app, también la señora de 60 años? ¿Tienes que llegar duchado a la playa, y eso quién lo controla? ¿Habrá turnos de mañana y tarde? Temo que las ratios de personas por metros cuadrados serán imposibles de cumplir…. Y luego está el asunto de cómo controlas la propia libertad de movimiento de las personas en las playas”, expuso José Luis Zoreda durante un debate online organizado este lunes por el Club de Economía de Lloret de Mar.

Imagen del pasado verano en la playa de Lloret de Mar, Costa Brava, Girona.

¿Quién hará de policía de playa?

Otras voces también han advertido que las playas pueden acabar convirtiéndose en un auténtico lío este verano. Para empezar ¿quién vigilará que se cumplen todas las medidas de distanciamiento social?

En este sentido, los socorristas reclaman que a sus tareas de vigilancia no se añada este verano la de convertirse en "policías de la playa" para controlar que se cumplen las nuevas medidas de distanciamiento social.

"Si se vigila el agua, no se puede a la vez controlar las distancias de seguridad en la arena", dicen los socorristas.

Los socorristas recuerdan que no son autoridad pública para multar ni prohibir y que esas tareas son más propias de agentes cívicos o policía local.

Sin embargo, "en muchos ayuntamientos se busca siempre ahorrar en agentes locales en la playa y que asuman esas tareas los socorristas. Pero no es tan sencillo, porque no se pueden hacer dos cosas a la vez”, advierten los especialistas en salvamento.

Qué dice el BOE sobre las playas

El Boletín Oficial del Estado ha publicado las siguientes órdenes respecto al "Uso de las playas":

  1. El tránsito y permanencia en las playas, así como la práctica de actividades deportivas, profesionales o de recreo, se realizarán en los términos previstos en el apartado 2 del artículo 7 de esta orden, siempre que en este último caso se puedan desarrollar individualmente y sin contacto físico, y que se mantenga una distancia mínima de dos metros entre los participantes.
  2. Se permite el uso de duchas y lavapiés al aire libre, aseos, vestuarios y otros servicios públicos similares. Su ocupación máxima será de una persona, salvo en aquellos supuestos de personas que puedan precisar asistencia, en cuyo caso podrán contar con su acompañante. Deberá reforzarse la limpieza y desinfección de los referidos aseos garantizando siempre el estado de salubridad e higiene de los mismos.
  3. Los bañistas deberán hacer un uso responsable de la playa y sus instalaciones, tanto desde el punto de vista medioambiental como sanitario, cumpliendo para ello con las recomendaciones y normas establecidas por las autoridades sanitarias.
  4. La ubicación de los objetos personales, toallas, tumbonas y elementos similares se llevará a cabo de modo que se garantice un perímetro de seguridad de dos metros con respecto a otros usuarios, salvo en el caso de bañistas convivientes o que no superen el número máximo de personas previsto en el apartado 2 del artículo 7 de esta orden. Las tumbonas de uso rotatorio deberán ser limpiadas y desinfectadas cuando cambie de usuario.
  5. Los ayuntamientos podrán establecer limitaciones tanto de acceso, que en todo caso será gratuito, como de aforo en las playas a fin de asegurar que se respeta la distancia interpersonal de, al menos, dos metros entre bañistas. Asimismo, a efectos de garantizar su disfrute por el mayor número posible de personas en condiciones de seguridad sanitaria, podrán también establecer límites en los tiempos de permanencia en las mismas, así como en el acceso a los aparcamientos en aras a facilitar el control del aforo de las playas. A efectos de calcular el aforo máximo permitido por cada playa, se considerará que la superficie de playa a ocupar por cada bañista será de aproximadamente cuatro metros cuadrados. (Ver también El Gobierno modifica el criterio para fijar el aforo de las playas)
  6. Los ayuntamientos asegurarán que se realiza una limpieza y desinfección de las instalaciones y bienes de las playas usando para ello sustancias que no resulten perjudiciales para el medioambiente.
  7. Se recordará a los usuarios mediante cartelería visible u otros medios las normas de higiene y prevención a observar, señalando la necesidad de abandonar la instalación ante cualquier síntoma compatible con el COVID-19.
  8. Las actividades de hostelería y restauración que se realicen en las playas, incluidas las descubiertas, con concesión o autorización de ocupación o aprovechamiento del dominio público marítimo-terrestre, se regirán por lo establecido en esta orden para el régimen de hostelería y restauración, sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación sectorial aplicable. Los responsables de negocios de motos acuáticas, hidropedales y de cualesquiera otros elementos deportivos o de recreo deberán cumplir con los dispuesto en las órdenes específicas para comercio minorista y, de modo particular, en todo lo que se refiere a higiene y desinfección. Todos los vehículos deberán ser limpiados y desinfectados antes de cada uso

Segmentación de playas

En el verano del coronavirus, gestionar las playas será así pues un reto mayúsculo para las localidades turísticas. ¿Qué están haciendo algunos de los destinos líderes como Lloret de Mar o Benidorm?

“Dices la palabra ‘playa’ e inmediatamente el revuelo ahora es espectacular. Al fin y al cabo, se trata del principal recurso turístico que tenemos”, dice Jaume Dulsat, alcalde de Lloret de Mar.

“El ministerio de Sanidad ha confirmado hace pocos días que podremos tener duchas y lavapiés. Respecto a los aforos, nosotros intentaremos segmentar las playas en tres grupos”, explica Dulsat.

Concretamente, las playas de Lloret y Fenals (las más concurridas) serán las que se dividirán por sectores, con una limitación de aforo y control de acceso.

De este modo, se crearán tres sectores: personas mayores; núcleos familiares con niños; adultos sin niños (parejas y grupos de amigos).

En todo caso, según explica Jaume Dulsat, deben tenerse en cuenta dos factores. En primer lugar, esta segmentación en grupos ya se produce cada verano de manera más o menos espontánea en las playas de la localidad. Es decir, cada zona tiende a concentrar un perfil de usuarios.

Y en segundo lugar, la segmentación por grupos tampoco será una regla que se aplicará a rajatabla, sino que serán recomendaciones para los bañistas, “a los que diremos: vas a estar más cómodo en esa u otra zona”.

“Por supuesto si a la playa llega una familia con abuelos, padres y nietos, todos podrán ir al mismo punto si lo desean. Pero nuestra idea es que si podemos segmentar por zonas al 60% o 70% de los bañistas, eso ya será una ventaja”, explica el alcalde de Lloret de Mar.

En todo caso, dice Jaume Dulsat, “las playas no pueden parecer hospitales de campaña, donde continuamente te digan qué hacer, etc. Tampoco creo que lleguemos a la plena ocupación de las playas este verano. Así que, con esta combinación de factores, creemos que no será necesario llegar a cerrar accesos o establecer horarios”.

Playa de Benidorm, Comunidad Valenciana.

Evitar la imagen de playa-hospital

Toni Pérez, alcalde de Benidorm, también coincide en la necesidad de "evitar una imagen de playa-hospital". Entonces, ¿Qué imagen quieren trasladar a los turistas? "Una playa ordenada", responde.

"Esto supone una gran dificultad para un destino como Benidorm, que tiene dos playas urbanas, que en momentos punta llegan a tener hasta 40.000 personas, y donde resulta complicado el control de aforos para garantizar la distancia social de cada uno. Pero tendremos que hacerlo", indica el alcalde.

En este sentido, el ayuntamiento de Benidorm trabaja con la idea de dividir las playas por sectores y limitar el aforo a unas 20.000 personas.

También será necesario realizar cambios en las concesiones de hamacas y apoyarse en la tecnología para llevar a cabo conteos, explica Toni Pérez.

Además, el consistorio también prevé habilitar un control de entradas a las playas de la localidad.

"Me gustaría que mañana ya se encontrara una vacuna. Pero hay que ser realistas. La temporada comenzó a perderse con la Semana Santa. Desde mediados de marzo los hoteles de Benidorm han permanecido cerrados y habrá que ver cómo evolucionan los mercados a partir de ahora", dice el alcalde de esta localidad turística.

"Además de la movilidad interna y la conectividad aérea, habrá otras cuestiones que afectarán al ánimo los consumidores: cómo te haya afectado la pandemia, que te puedas permitir ir de vacaciones, que te apetezca viajar, etc".

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