Diario 5324 17.07.2018 | 07:37
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Ernest & Young presentó anoche en Mallorca los indicadores económicos de la industria hotelera española y hoteles del Caribe, que fueron rebatidos por algunos hoteleros de Baleares

16 diciembre, 2003
La ocupación hotelera en España se encuentra actualmente doce puntos por debajo de la registrada en 1999, mientras que los precios hoteleros han subido desde 1994 «lo justo para mantenerse equiparados con la inflación», según el estudio Indicadores económicos en la industria hotelera española que, junto con el titulado Indicadores económicos en hoteles del Caribe, elaborado por la consultora Ernst & Young, fue dado a conocer ayer lunes por el secretario de Estado de Turismo, Germán Porras, en el Club Diario de Mallorca, en un acto que también contó con la presencia del consejero de Turismo de Baleares, Joan Flaquer. Informe que suscitó un amplio debate y el rechazo de los hoteleros de Baleares.
La ocupación hotelera en España se encuentra actualmente doce puntos por debajo de la registrada en 1999, mientras que los precios hoteleros han subido desde 1994 «lo justo para mantenerse equiparados con la inflación», según el estudio Indicadores económicos en la industria hotelera española que, junto con el titulado Indicadores económicos en hoteles del Caribe, elaborado por la consultora Ernst & Young, fue dado a conocer ayer lunes por el secretario de Estado de Turismo, Germán Porras, en el Club Diario de Mallorca, en un acto que también contó con la presencia del consejero de Turismo de Baleares, Joan Flaquer. Informe que suscitó un amplio debate y el rechazo de los hoteleros de Baleares. Según el documento, los descensos en la ocupación en España «tocaron fondo en el año 2002» y se ha iniciado una ligera recuperación en el 2003, aunque tan sólo en los hoteles vacacionales de tres y cuatro estrellas, ya que los establecimientos urbanos han seguido bajando en el ejercicio actual. La recuperación en la ocupación está liderada por Baleares y Andalucía, si bien se espera que Canarias, al final del año, haya entrado también en este camino. El estudio señala que el mayor descenso en la ocupación se registró en el año 2001 y en el 2002, y se retrocedió a los niveles de 1994. Llama también la atención el informe sobre el hecho de que los niveles de ocupación de 2002 y 2003 sigan siendo inferiores a los de 1994, año de inicio de la recuperación después de la crisis de la Guerra del Golfo, «por lo que se demuestra la teoría de que los descensos en las crisis turísticas suelen ser mucho más rápidos que las recuperaciones». Respecto a los ingresos medios, el informe indica que en el 2003 se perciben ligeros descensos en los ingresos medios globales, sobre todo en los hoteles urbanos, que siguen bajando precios desde el «boom» del año 2000. Por comunidades autónomas, el informe detalla que en los hoteles de tres estrellas, después del fuerte descenso de la ocupación en Baleares en los años 2001 y 2002, en el 2003 se ha notado una recuperación de más de tres puntos. Los hoteleros de Baleares presentes aplaudieron la elaboración de informes como el presentado por Ernst & Young, pero rebatieron las cifras arrojadas por el documento. El socio director de la empresa consultora, Antonio Salas, destacó el incremento de la ocupación hotelera, los ingresos y el margen de beneficios a lo largo de 2003. Para ello se basó en los datos contables procedentes de 417 hoteles españoles de tres, cuatro y cinco estrellas. Un espectro que representaría al 30% de las camas ofertadas en el conjunto del Estado. El vicepresidente de la Federación Hotelera de Mallorca, Ignasi Esteve, por su parte, expresó su desacuerdo. "En 2003 hemos tenido menos ingresos y menos estancias al tiempo que aumentaban los gastos. Se ha perdido rentabilidad frente a los años 2001 y 2002. En verano hubo alojamientos que cerraron en junio por falta de clientes", enfatizó. Tanto Pere Cañellas como Esteve incidieron en que el documento sólo recogía a los "ganadores" y dejaba de lado a los pequeños hoteleros independientes. Salas aclaró que el informe recopilaba datos hasta septiembre de este año y obviaba la temporada baja. No obstante, insistió en que los costes de personal se han reducido sensiblemente durante el presente ejercicio. Opinión refutada de nuevo por Esteve, quien recalcó que si los costes totales habían descendido era por la menor contratación de trabajadores. El presidente de los hoteleros de la Playa de Palma, Jordi Cabrer, se unió al discurso de su colega y recordó que en la zona a la que representa este invierno sólo hay abiertas 7.000 plazas frente a las 20.000 de 2002. En su intervención, Porras se refirió además al turismo independiente, que está creciendo en los últimos años. Según los datos ofrecidos por Porras, el 54% de los visitantes que deambularon en 2003 por la geografía nacional no han recurrido a intermediarios. Pese a que los clientes de destinos insulares son más proclives a la contratación de sus vacaciones a través de los agentes de viajes, Porras aseguró que Baleares y Canarias no son ajenas al "turismo independiente". En su opinión, las compañías aéreas de bajo coste han sido las principales impulsoras del fenómeno. Para argumentar su tesis, recurrió a los datos manejados por su propio departamento: "Aglutinan el 14% del tráfico total dirigido hacia España y su crecimiento a lo largo del presente ejercicio alcanza el 44%". Ante semejante panorama, con las estructuras tradicionales del turismo tambaleándose, emplazó a los turoperadores a "realizar un ejercicio de imaginación". Porque los mayoristas, los grandes contratadores de camas, viven momentos especialmente convulsos, cuando no peligrosos. Los pésimos resultados económicos del grupo turístico británico My Travel o el retorno del directivo Wolfgang Besser para dirigir los designios titubeantes de Thomas Cook saltaban ayer a la mente de los asistentes que habían acudido a la presentación del estudio sobre la industria hotelera española y caribeña elaborado por Ernst & Young. El vicepresidente ejecutivo de la Agrupación de Cadenas Hoteleras, Antoni Munar, se unió a las tesis del secretario general de Turismo. "Crece la incertidumbre. No volverán los tiempos pasados. La mayoría de los tour operadores pierden dinero. Las grandes concentraciones no funcionan", recalcó. En su opinión, las empresas hoteleras carentes de "cintura" lo pasarán "bastante mal". Munar vislumbró un horizonte con menor presencia de intermediarios, auge de las contrataciones directas a través de internet y con especial protagonismo de las aerolíneas de bajo coste. "En Gran Bretaña la mitad de los turistas viaja por su cuenta, sin intermediarios". El presidente de la Federación Hotelera, Pere Cañellas, constató las consecuencias de este turismo independiente sobre los propios empresarios. "Resulta más difícil la planificación. Esta circunstancia conlleva un descontrol en los costes", añadió. (HOSTELTUR) (redaccion@hosteltur.com)

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