La función de la empresa en la innovación

Llevamos varios días hablando de innovación y de destinos. Desde esta perspectiva hemos tratado de encontrar el valor y las estrategias a seguir en entornos innovadores, integrando todos los componentes del destino y siempre desde una perspectiva territorial.

En el último artículo sobre el tema Oriol Miralbell publicó un interesante comentario que me interesaría analizar en este artículo. El artículo tiene dos reflexiones que desde mi punto de vista son muy interesante. Por su interés voy a comenzar el comentario recogiendo íntegra la parte correspondiente del comentario.
 
Dice Miralbell en una primera parte: “Primero, en un sector tan atomizado y con estructuras empresariales tan pequeñas, la innovación debería llevarse a cabo de manera cooperativa entre empresas, ya que los grupos de innovación dentro de las mismas empresas adolecen, a veces, de masa crítica para poder generar una dinámica de aprendizaje que facilite la innovación. Para conseguir esta innovación cooperativa, haría falta que las empresas facilitasen e incluso incentivasen la comunicación transversal entre profesionales de diferentes empresas. Evidentemente lo primero que puede parecer es que sería una manera de incentivar la fuga de información de las empresas. Ante todo, habría que preguntar a las empresas que sucede con la información y el conocimiento que pierden cada año cuando el personal termina la temporada y, muy probablemente ya no volverá a trabajar con ellos. También habría que tener en cuenta que es tarea de la empresa crear una cultura de cohesión que facilite la incorporación de conocimiento externo y refuerce aquel interno.”
 
Creo que es una visión fundamental por varias razones. En primer lugar integra a la empresa en su entorno como un agente innovador desde el reconocimiento de la debilidad que supone emprender la innovación desde la individualidad. Partiendo de esa base la empresa ha de comprender que sólo desde una estrategia de agregación de valor es posible hablar de la posibilidad de acceder a dinámicas innovadoras y de cambio positivo. Recordemos como ya hemos dicho en otras ocasiones que la innovación ha de tener un reflejo en el mercado y un componente de uso y de mejora práctica muy marcado.
 
Por otro lado el comentario de Miralbell refleja un tema importante, el valor que supone la transmisión de la información. En unas empresas y organizaciones donde la información y el conocimiento no son de su propiedad y que tienen unos canales de difusión incontrolados por los que esa información circula libremente sólo si somos capaces de integrar esa estrategia de transmisión seremos capaces de integrar su valor. No podemos controlar la información y el conocimiento, pero podemos unirnos al canal por donde fluye, y desarrollar acciones de difusión y transmisión en el canal que nos permitan controlar parte de la transacción. De todos modos tratar de poseer la información es un error, en primer lugar porque es imposible debido a los canales por los que se dispersa, y en segundo lugar porque su no uso hace desaparecer completamente el posible valor que pudiera tener. El conocimiento es útil si se usa, no si se posee.
 
La segunda reflexión de Oriol Miralbell dice así: “La segunda reflexión, precisamente va en el sentido de reforzar el conocimiento interno en la empresa turística, a base de estrechar las buenas relaciones con y entre el personal a través de facilitar la socialización con actividades y espacios de reunión. Esta estrategia aporta beneficios a la innovación en dos sentidos: primero, porque con la socialización ayuda a romper barreras, que se generan siempre con la jerarquización en la empresa. En segundo lugar, porqué la socialización facilita la creación de confianza entre los trabajadores, para que fluya el conocimiento tácito en el trabajo y pueda recogerse, luego en forma explícita.”
 
En este caso se trata de llenar de contenido la propia empresa, trabajar internamente para desarrollar y potenciar las capacidades de innovación. Mientras que en la reflexión anterior se trataba de integrar a la empresa en un entorno innovador, en esta se trata de desarrollar autónomamente esa innovación. Y como en el caso anterior, como en la estrategia de integración con el entorno, aquí se trata de aunar esfuerzos, tratando de que crear los espacios de innovación en los que la unificación de aptitudes y actitudes enfocadas a unos objetivos comunes faciliten las acciones innovadoras.
 
Esta estrategia no es posible sin una difusión interna adecuada de la información y el conocimiento, y una consiguiente pérdida de poder de las partes directivas. La autonomía que facilita esa pérdida de poder, y que está en su razón de ser, la autogestión que consagra supone una herramienta fundamental para favorecer acciones innovadoras. Al final se trata de crear canales informales de transmisión de información y conocimiento, de modo que se creen no ya acciones y proyectos innovadores, sino entornos que favorezcan la innovación y que sea iniciada no por las partes directivas, sino por toda la organización a partir de una dirección común.
 
Juan Sobejano  (juan.sobejano@hosteltur.com)

 
Imagen 4.pngImagen 4.png

Imagen 4.pngImagen 4.png

Imagen 4.pngImagen 4.png

Comentarios 0

Escribe un nuevo comentario ( Comentarios )

Escribe un nuevo comentario

Para comentar, así como para acceder a ciertos contenidos de Hosteltur, Accede o Crea tu cuenta.