Diario 5350 15.08.2018 | 16:37
Hosteltur: Noticias de turismo
Pros y contras de nuevos modelos hoteleros

¿Tiene futuro el negocio low cost en España?

Un segmento todavía incipiente en nuestro país 28 febrero, 2011
  • Lookotels une el concepto de hotel de diseño al low cost
  • Este modelo de hotel suele recurrir a la externalización de servicios para reducir costes

El mercado hotelero va modificándose a medida que cambia la forma de consumir en el cliente. También se transforma el modelo de lo estético y se va otorgando un valor especial al diseño. Ante este panorama han ido apareciendo en España distintas cadenas que ofrecen un producto de bajo coste, pero con un cuidado diseño. Estos hoteles tienen que competir con una amplia oferta ya existente de mayor calidad y con precios muy ajustados. ¿Son viables entonces los nuevos modelos?

En España, fueron las cadenas extranjeras las que introdujeron el concepto de low cost, con Accor a la cabeza, y ellas lo han seguido liderando. InterContinental también vio un filón en este terreno sin explotar y trajo sus marcas Holiday Inn. Y no podemos olvidar a Travelodge, cadena que cuenta con un plan de expansión que contempla la firma de 200 hoteles en el país hasta 2025, aunque por ahora sólo tiene los tres mismos establecimientos que tenía en 2008, momento en el que estalló la crisis.

La industria española también reaccionó hace unos años ante el efecto low cost. Sidorme nació en 2004 enfocada a este segmento y en 2008 preveía la incorporación de 100 hoteles en 10 años, pero los proyectos se han visto frenados. En el caso de Husa, llegaron a crear una nueva marca de bajo coste, Hotelandgo, bajo la que gestiona el Hotelandgo Miranda. En una primera fase 2008-2009 el plan contemplaba la suma de cinco establecimientos bajo esa nueva enseña para más tarde alcanzar la veintena, pero a día de hoy sigue contando con el mismo y único hotel.

Nuevos proyectos low cost

No obstante, parece que, aunque a un ritmo más lento, la expansión empieza a producirse. Travelodge incorporará este año un hotel en Valencia y Sidorme contempla la próxima apertura de un hotel en Albacete y otro en Madrid.

Horacio Alcalá, director de Desarrollo Internacional de Travelodge España, considera que la oferta todavía es muy poca, pero tampoco la demanda es suficiente: “La gente tiene que darse cuenta de que el hotel no es un producto de lujo, el hotel puede llegar a ser una especie de commodity, un producto democrático para todo el mundo”.

Uno de los casos más recientes de este tipo de hotelería es el puesto en marcha por la cadena Lookotels, que abrirá su primer establecimiento esta primavera.

Se trata de una iniciativa basada en unir el concepto de hotel de diseño al de low cost, creando edificios formados por unidades de alojamiento independientes, módulos prefabricados, transportables, apilables y desmontables, con los que se pueden levantar hoteles de cualquier dimensión y en cualquier lugar. La cadena tiene previstas diez incorporaciones en los próximos cinco años.

Un modelo cuestionable

Este tipo de establecimientos es considerado por algunos como un modelo innovador, que permite la reducción de los riesgos de consumos en espacios sin ocupar; la reducción de instalaciones internas por centralización de los controles; la reducción de los costes de personal hasta un 70%. la optimización de gastos por la contratación de servicios exteriores de limpieza, seguridad, gestión de comidas y bebidas, etc. Así lo expone Crisitina Arano en un post publicado en la Comunidad Hosteltur.

No obstante, para otros, este tipo de establecimiento se aleja mucho del concepto que debiera caracterizar a la industria hotelera española. Según los comentarios en la Comunidad Hosteltur del consultor hotelero Miguel Ángel Campo Seoane, este proyecto de hotel posiblemente pueda llegar a tener éxito económico, pero no puede tener un sentimiento que tenga nada que ver con el concepto de hostelería, “la práctica inexistencia de personal es contraria a los más elementales planteamientos de la hostelería”. Además añade cuestiones sobre la seguridad, la legalidad y la calidad de estos hoteles.

Por su parte, el hotelero Eduardo Serrano Martínez apunta al problema de la sobreoferta en España que “nos lleva a situaciones tan absurdas, como ver hoteles de 5* comercializados a 50 euros la noche, con lo que un producto de 36 o a 45 euros, en el extrarradio y sin servicios, al final se hace caro”.

Puede seguir todo el debate en el post Interesante Proyecto Hotelero de la Comunidad Hosteltur y en este post de la autora: La cuestionable viabilidad del segmento low cost.

Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta

Inicia sesión
Comentarios 0

Esta noticia no tiene comentarios.