Diario 5324 16.07.2018 | 16:33
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Elevar los márgenes de explotación es un objetivo prioritario para las aerolíneas

Asientos de avión en la clase Economy: confort vs ingresos

29 noviembre, 2017
  • La justicia estadounidense ha ordenado a la FAA ​revisar el tamaño de los asientos de avión​ y el espacio para las piernas, cada vez más reducidos
  • El pequeño espacio al que es limitado un pasajero en la clase Turista en un avión afecta a su salud, lo que pone a las aerolíneas en el dilema de elegir entre sus ingresos y la comodidad de sus pasajeros
  • El objetivo de los fabricantes de asientos de avión es mejorar la comodidad de la clase Economy echando mano de innovaciones de diseño inteligente

La justicia estadounidense ha ordenado a la FAA revisar el tamaño de los asientos de avión y el espacio para las piernas, cada vez más reducidos. Estudios indican que afecta a la salud. Es un tema que de nuevo coloca a las aerolíneas frente a la compleja disyuntiva entre sus ingresos y la comodidad de los pasajeros. El desafío que enfrenta la industria aérea es encontrar un equilibrio aceptable entre la comodidad de sus clientes y ganar fidelidad, y la densidad y ganar rentabilidad. Es un tema abordado por la Sección Transportes en la más reciente edición de la Revista Hosteltur.

No es la primera vez que las compañías se enfrentan a este dilema y al efecto de nuevas ideas que les permiten ganar espacio y rentabilidad, especialmente en una industria cuyo problema principal son los bajos márgenes.

Los fabricantes de asientos vienen ensayando con innovaciones de diseño inteligente para hacer más cómoda la experiencia de la no siempre bien tratada clase turista o Economy.

El asiento del medio más ancho y alas extendidas de reposacabezas, diseño de Molon Labe (Foto: Molon Labe).El asiento del medio más ancho y alas extendidas de reposacabezas, diseño de Molon Labe (Foto: Molon Labe).

Cuestión de salud

En estos momentos, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) está bajo órdenes judiciales federales en respuesta al reclamo que, desde hace más de 10 años, viene presentando un grupo pro defensa de los pasajeros aéreos. La organización ha presentado evidencia de que el ancho promedio del asiento se ha reducido una pulgada y media (casi 4 cm) durante la última década.

La decisión del tribunal de Washington DC también hace referencia a la reducción del espacio entre cada asiento y el que está detrás. El grupo argumenta que el tamaño cada vez más pequeño de los asientos puede poner en riesgo la salud de los pasajeros, presentando estudios que indican que el reducido espacio al que se constriñe al viajero durante cierto tiempo podría provocar un daño vascular.

“Densificación” de la cabina

Los investigadores de B/E Aerospace han recogido algunas ideas sobre la experiencia de vuelo. “La mayoría está bien durante dos horas. Hacia la tercera hora, la rigidez aumenta y la comodidad disminuye. A las cuatro horas, sin embargo, se logra una especie de distensión trasera, y baja la incomodidad...”.

En los últimos años, la tendencia a bordo es a la “densificación de la cabina” en flotas nacionales e internacionales. La promesa básica de esta nueva configuración es ganar espacio y rentabilidad. Más asientos simplemente, significa más ingresos y menores costes de operación por asiento. Elevar los márgenes de explotación es un objetivo prioritario y vital para la industria aérea. Paralelamente, las aerolíneas argumentan que añadir asientos puede mejorar su eficiencia y permite ofrecer mejores tarifas. Aducen que muchos pasajeros de Economy sacrifican su comodidad por una tarifa 10 € más barata.

Diseño inteligente

Sin embargo, estas estrategias han disminuido proporcionalmente la calidad de la experiencia del pasajero de Economy o Turista. Observadores señalan que el desarrollo de sistemas de entretenimiento en vuelo y el continuo despliegue del wifi a bordo “al menos ayudan a proporcionar distracción. No obstante, si los brazos de uno y otro pasajero están friccionándose continuamente durante el vuelo por lo estrecho de los asientos, o el espacio para las piernas es limitado, es improbable que la experiencia de clase Economy sea recordada con agrado”.

El centro de la discusión sobre la comodidad de la clase Economy es el asiento en sí mismo, y mejorarla es el objetivo de fabricantes de asientos que están echando mano de innovaciones de diseño inteligente.

El asiento del medio

Una de las iniciativas apunta a aumentar la popularidad del temido asiento medio. El fabricante de flota canadiense Bombardier presentó en uno de sus modelos un asiento medio ligeramente más ancho, 19 pulgadas frente a 18,5 pulgadas para los asientos de ventanas y pasillos, con la idea de que el pasajero cambie su percepción sobre este puesto.

En esta línea, Acro y Air New Zealand dieron a conocer un nuevo asiento de clase Economy también con un asiento central que es tres centímetros (1,18 pulgadas) más ancho que los actuales asientos de sus Airbus y asientos de ventanas y pasillos un centímetro más anchos, y con un respaldo curvo para mejorar la ergonomía.

La empresa Molon Labe Seating mostró el innovador “Side-slip Seat” que, además de ofrecer un mayor espacio, ha sido diseñado para acelerar el proceso de embarque.

La agencia de diseño Tangerine se asoció con las irlandesas Bradfor, IPC Moldings y Magnesium Elektron para crear el concepto POISE, el cual replantea la estructura del asiento de Economy Class a fin de crear espacio extra para cada pasajero. También cuenta con alas extendidas para reposacabezas y una bandeja de comida magnética.

Airbus, Recaro y THK han desarrollado en conjunto el concepto Smart Cabin Reconfiguration, que permite ajustar en segundos la cabina para dar más o menor espacio según la ocupación del vuelo.

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