Diario 2175 12.12.2019 | 10:54
Hosteltur: Noticias de turismo
Edición Latam. La CAT teme pérdida de competitividad

Empresarios argentinos en alerta por la devaluación en Brasil

El real perdió un 6% de valor en el último mes y gana poder frente a un peso argentino “planchado” por el “cepo” 29 noviembre, 2019
  • En el último mes, Brasil realizó una devaluación de su moneda del 6%, lo que mantiene en vilo a todos los países de la región
  • La devaluación de Brasil ya empezó a tener impacto en la industria turística regional, y por eso los privados argentinos están en alerta
  • “Si el resto de la región devalúa como lo hizo la Argentina, volvemos a quedar afuera del radar turístico por caros", aseguró Aldo Elías

Después de años de un tipo de cambio por debajo de la inflación, el Brasil de Jair Bolsonaro a comenzado a devaluar su moneda, y eso pone en vilo a toda América Latina, pero principalmente a la Argentina, su principal socio comercial. En ese contexto, la Cámara Argentina de Turismo (CAT) teme que ese movimiento pueda hacer perder competitividad a su industria, teniendo en cuenta que la relación peso-dólar se encuentra contenida por el famoso “cepo” y dada la alta carga tributaria del sector.

A principios de noviembre, US$ 1 equivalía a R$ 4. Casi un mes después, ya supera los R$ 4,25. Y es que después de años de un tipo de cambio más o menos estable y con progresiones por debajo del índice de inflación, Brasil ha comenzado un proceso devaluatorio, impulsado por el presidente, Jail Bolsonaro; y su ministro de Economía, Paulo Guedes.

Jair Bolsonaro y Paulo Guedes

“Es bueno acostumbrarse a un tipo de cambio alto por algún tiempo”, aseguró el titular de la cartera, durante su discurso ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

A la fecha, el real ya sufrió una devaluación del 6%, y ese escenario mantiene en alerta a toda la región, ya que Brasil es la principal economía de Sudamérica y una de las más grandes del mundo. Si Brasil devalúa, sus productos y servicios se vuelven más convenientes para un mundo dolarizado, perjudicando a sus socios y competidores en toda la región y en los mercados BRICS. Y ni que hablar en la industria turística, en la que estos movimientos son clave para los flujos turísticos internacionales, desde y hacia los países vecinos.

Jair Bolsonaro y Mauricio Macri, quien termina su mandato el 10 de diciembre

El principal socio turístico de Brasil es Argentina, que luego de sus múltiples devaluaciones ha logrado estabilizar artificialmente su tipo de cambio, a través de un fuerte control popularmente llamado “cepo”. Por eso, los empresarios del sector están en alerta.

El diálogo con HOSTELTUR, el presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), Aldo Elías, afirmó: “No nos preocupa tanto la devaluación de Brasil como que acá no hayamos estado atentos a esto, que sabíamos que iba a pasar, y que no hagamos algo para seguir siendo competitivos. Para que eso ocurra, hay que mejorar los números vinculados al turismo. Y si eso significa bajar impuestos o eliminar tasas, habrá que hacerlo”.

“Nosotros lo advertimos hace mucho, cuando comenzaron las devaluaciones: si el resto de la región devalúa como lo hizo la Argentina, volvemos a quedar afuera del radar turístico por caros”, aseguró el directivo.

Y es que uno de los mayores problemas, según advirtió, es que la economía y las empresas argentinas están muy golpeadas y ya no hay margen para bajar los precios. “Las tarifas definitivamente no tienen margen. Hay muchísimas empresas del sector trabajando con rentabilidad cero o muy bajita. Y eso imposibilita actualizar los inmuebles y ponerlo en valor, lo cual contribuye a empeorar la calidad del servicio”, señaló.

Aldo Elías: "Si el resto de la región devalúa como lo hizo la Argentina, volvemos a quedar afuera del radar turístico por caros"

En ese sentido, especuló: “Creo que si este nuevo Gobierno tiene la lucidez y la habilidad para entender que si baja impuestos también amplía la base de los que pagan, los números van a ser diferentes. El problema del déficit lo entendemos todos, pero no compartimos la solución que ha venido aplicando la Argentina desde tiempos inmemoriales: más presión impositiva sobre un número muy reducido de argentinos, que sostienen al resto del país. Nosotros no queremos no pagar impuestos, sino que los que no pagan empiecen a pagar, y que los que ya veníamos pagando paguemos un poco menos”.

Entonces, ¿les preocupa que Argentina también deba realizar otra devaluación para sostener su competitividad?

“Si va a haber o no otra devaluación es una gran incógnita. Hay un cambio de Gobierno y un escenario económico muy complejo, con lo cual, no me atrevo a pensar que pueda haber una devaluación, pero sí la búsqueda de un tipo de cambio competitivo. No creo que se vuelva a cometer el error de atrasar el tipo de cambio, porque las exportaciones son muy importantes para la Argentina”, respondió Elías.

Pero, finalmente, la discusión que se está dando en este momento en Argentina y que ocupará parte importante de la agenda de partida de Alberto Fernández y su equipo económico es cuál sería “un cambio competitivo”. ¿Será en torno a los AR$ 63? ¿Rondará los AR$ 65? ¿Los casi AR$ 70 a los que opera el mercado informal? Para Elías, deberá ser un número flexible. “Que el cambio sea competitivo, dependerá de la inflación. Si los precios suben un 2% o 3% por mes, el dólar debería aumentar en la misma medida. De lo contrario, nos encarecemos en dólares”, concluyó.


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